La unión hace la fuerza

MºJesús Álava (Psicóloga)
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La confianza y la generosidad de la sociedad han sido cruciales para superar esta crisis

La unión hace la fuerza

El 14 de marzo se cumple el primer aniversario de la declaración del estado de alarma a causa de la pandemia, una realidad que ha cambiado nuestras vidas, que ha conllevado vivencias muy difíciles y también grandes enseñanzas.

 

Qué nos ha enseñado la pandemia.

La COVID-19 ha cambiado nuestras vidas y muchas personas enfocan sus experiencias hacia el sufrimiento que han padecido, pero no sería objetivo limitar sus efectos solo a las consecuencias negativas por muy trágicas que hayan podido ser. 

La pandemia ha puesto al desnudo nuestras limitaciones como sociedad. Un virus ha sido capaz de trastocar nuestras vidas, nos ha llenado de miedos e incertidumbres, mermado física y emocionalmente, ha provocado miles de muertes…, pero este año también hemos aprendido lo que toda una vida no nos hubiera enseñado.

Hemos podido contemplar las debilidades de nuestro mundo; nos sentíamos tan poderosos que nunca hubiéramos creído que podríamos experimentar la realidad de este último año; nos creíamos por encima de estas limitaciones, y si alguien nos hubiera dicho lo que íbamos a vivir, hubiéramos pensado que nos describía una película. En consecuencia, la pandemia nos ha mostrado nuestras debilidades, pero también ha favorecido grandes aprendizajes.

 

Lecciones positivas para la vida.

Escribía en Lo mejor de tu vida eres tú que cuando estamos viviendo situaciones muy complicadas, cuando las adversidades parecen invadirnos y nos sentimos tan pequeños en medio de tanta magnitud es cuando tenemos que utilizar el recurso más poderoso con el que contamos: creer en nosotros mismos.

La pandemia nos ha enseñado que no podemos hacer frente a las peores circunstancias de nuestra vida sin lo mejor que llevamos dentro: creer en nosotros ha sido y será nuestro principal baluarte, nuestra mejor compañía y nuestra mayor esperanza.

Otra gran lección ha sido la de poder contemplar la fuerza de la generosidad. Millones de personas se las han ingeniado para ayudar a los demás; para llenar soledades ajenas, para proporcionar lo que necesitaban a las personas que no podían salir de sus casas, para ofrecer sus mejores conocimientos, sus grandes ayudas, sus mayores esfuerzos… para mitigar los efectos tan crueles de esta pandemia.

Ha sido el año del trabajo en equipo y de la gestión del conocimiento. Hoy estamos más esperanzados gracias a que muchos sanitarios, fuerzas y cuerpos de seguridad, personal de servicios… salvaron nuestras vidas; gracias a que miles de investigadores unieron sus esfuerzos para fabricar vacunas efectivas, gracias a que millones de jóvenes cuidaron a sus mayores. La generosidad, el agradecimiento y la flexibilidad han sido grandes lecciones.