Guillermo, del cielo al infierno

Alberto Moreno
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De haber ascendido a la Segunda División A con el Mirándes, a estar sin equipo tras rescindir su contrato con el Lorca Deportiva por impago

Guillermo, del cielo al infierno

Con solo 23 años recién cumplidos, Guillermo García Santos ha vivido las dos caras del fútbol en pocos meses.La dulce, de lograr un ascenso con el Mirandés a Segunda A, y la amarga, de estar ahora sin equipo tras pedir la baja en elLorca Deportiva, por impagos.
Guillermo dejó el Palencia Cristo Atlético en las primeras jornadas de la pasada liga tras recibir una oferta del Mirandés de Segunda B. No podía dejar escapar ese tren, aunque sabía que era complicada la titularidad, con un portero veterano como Limones por delante. Aun así, jugó la Copa del Rey y la Copa Federación, siendo ganador de esta última el club rojillo.
Logrado el ascenso a Segunda A confiaba en ser renovado con el Mirandés. No fue así, el tiempo se le fue echando encima a la espera de ofertas y acabó fichando por el Lorca Deportiva. Sin haber recibido un euro todo este tiempo regresa a casa, entrenando con su exequipo a la espera de una oferta.
«Había promesas de un grupo inversor del extranjero que estaba dispuesto a invertir, pero el dinero no llegaba, que si estaba fuera, que si faltaba un papel. La situación era insostenible, pedí la baja, un reconocimiento de deuda y para casa.La empresa sí existía, pero el dinero no llegó a aparecer», comenta Guille sobre la situación del equipo murciano de Tercera.
Durante ese tiempo, Guille no vio ni un euro. «Empezamos a vivir en un hotel, luego me busqué un piso. Todo a cuenta de mi bolsillo. Los sueldos que nos prometían eran muy altos para la categoría, pero no me pagaron ninguna mensualidad».

 

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