«Traigo una mochila con experiencias y consejos musicales»

E.M.
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Gonzalo de la Guía. Director de la Banda Municipal de Música

«Traigo una mochila con experiencias y consejos musicales» - Foto: Sara Muniosguren

Titulado superior en Dirección y  flauta travesera, su experiencia en el campo orquestal abarca orquestas como la IYO (International Youth Orchestra), la Joven Orquesta de La Mancha o la Orquesta Filarmónica de Cuenca. Además ha sido profesor en escuelas de música y conservatorios y ha dirigido diferentes bandas. Llega a Palencia para dar un soplo de aire fresco.
Apenas unas semanas desde que se conociera su incorporación a la Banda Municipal de Música de Palencia. ¿Qué sensaciones ha tenido tras su llegada?
La sensaciones son muy buenas. Me he encontrado a un grupo humano excelente, con una capacidad artística y musical muy buena y deseoso de encontrar unas líneas de trabajo. Después de trabajar con un director durante muchos años, al causar baja, aunque luego han venido varios directores en verano -lo que siempre enriquece-,c siempre vienen bien unas lineas de trabajo  bajo una misma batuta.
Asume la dirección de una banda que en los últimos meses no ha vivido sus mejores momentos. ¿Qué cree que supone la llegada de savia nueva?
A cualquier músico, la savia nueva le atrae y le motiva, pero también es verdad que puede que no exista un feeling artístico. La verdad es que, desde el primer día, considero que lo está habiendo, tanto por su buena disposición como por mi actitud, que es la más positiva del mundo y con muchas ganas de trabajar.
No es la primera vez que se pone al frente de una banda. ¿Qué es lo más difícil de asumir una responsabilidad de este tipo?
Como director, independientemente del tipo de agrupación, lo que las hace diferentes es que sean amateur o profesionales. El hecho de que un ayuntamiento apueste por una banda profesional es algo muy positivo, de hecho, es la única de Castilla y León de estas características. El reto de un director está en que todos seamos compañeros y la intención es adaptar mi criterio y creencias musicales para ir todos a una; siempre teniendo en cuenta que tengo delante profesionales con igual o superior experiencia que yo.
Un director tiene que apostar por una obra e intentar llevarla hasta el final, aunque puede que no todos los profesionales lo compartan en un determinado momento.
La falta de personal lleva siendo motivo de preocupación durante mucho tiempo en la banda. ¿Cómo está actualmente la plantilla?
Es muy loable que el ayuntamiento de Palencia apueste por una banda y un gran ejemplo para la comunidad pero, si hacemos las cosas bien, tenemos que hacerlas hasta el final. Tenemos una banda muy pequeña que, gracias a la disposición de sus músicos, hace maravillas. No en todos los sitios encuentras veinte profesionales con esta disposición que, además, suenan como si fueran 35, pues están  acostumbrados a tocar el papel de otros compañeros y eso no es habitual.
Me consta que hay procesos abiertos, pero la burocracia es lenta. Si en algunos puntos concretos añadiésemos seis u ocho personas más, el nivel subiría.
Vengo con un repertorio renovado, pero tengo un pequeño tope, que no me lo impide la calidad de los músicos, sino la cantidad. Traigo el mejor repertorio que puedo, pero hay partes que no se podrán hacer porque la banda no lo puede abordar. Una banda muy bien compensada estaría en torno a los cuarenta músicos, pero con acercarnos a los treinta estaría muy bien. Lo bueno que tiene esta banda es que, dentro del personal que hay, está compensado.
Tras sus encuentros con los responsables municipales. ¿Ha notado receptividad por su parte?
Desde que he llegado he tenido completo acceso a todo el personal y he visto que buenas intenciones hay, al menos de forma verbal. Creo que están teniendo en cuenta las sugerencias y aportaciones para poder avanzar.
Además de la falta de efectivos, las quejas de los últimos meses también han venido motivadas por la necesidad de uniformes e instrumentos
Efectivamente, parece que llevan tiempo demandando uniformes, algo que es normal en cualquier cuerpo. Pero esta cuestión se está cubriendo y se están realizando los oportunos trámites. Respecto al instrumental, cada músico tiene su instrumento, aparte del que le proporciona el ayuntamiento como herramienta de trabajo. Pero hay algunos, como los percusionistas, que tienen que cubrir muchos instrumentos y necesitan material. Pero no nos engañemos: es más importante la gente, que el instrumental.
Ha sido profesor en escuelas de música y conservatorios, además de dirigir fuera y dentro del país. ¿Cómo cree que puede aplicar su experiencia en Palencia?
No hay nada más universal que la música y ahora todo está globalizado. Yo soy manchego, realicé mis estudios instrumentales en Córdoba, luego estudios de dirección en  el extranjero y creo que mi experiencia servirá en esta banda, pero como si viniera cualquier otro director. Cuando surgió la oportunidad de venir a Palencia, egoístamente me pareció que me podía aportar mucho como músico; es un reto en el que voy a aprender. Traigo una mochila con grandes experiencias,  conocimientos y consejos, pero pienso llevarme una mucho más grande. Vengo a aprender enseñando. Dirigiendo he comprobado que me llevo grandes experiencias musicales y nuevos conocimientos de los profesionales con los que lo hago.
Más allá de los conciertos en los principales eventos y citas organizadas desde el Ayuntamiento es reseñable la labor que se realiza en la Academia de Música Claudio Prieto en la ciudad. ¿Qué destacaría de este trabajo?
En el ámbito de las bandas profesionales no es habitual que los profesionales de una banda dediquen su tiempo a lo artístico y a lo docente. Me gusta la idea, pero creo que es posible una reorganización.
La oferta de enseñanza musical en Palencia está más que cubierta con academias y el Conservatorio Profesional y por ello se puede dar una vuelta a la estructura de la academia, que este año comenzará el curso en enero, pues no ha habido tiempo para la organización.
La Banda Municipal de Música de Palencia es la segunda banda municipal profesional de España por antigüedad, prestando un servicio público a la ciudad desde 1878, por detrás de Jaén.  ¿Qué función cumple una Banda Municipal y por qué es importante para una ciudad?
Los músicos de una banda tienen que tener en cuenta que existe un equilibrio en lo artístico, en aplicar las nuevas tendencias a la hora de tocar las composiciones más recientes y, además, que deben cumplir una labor social.
En esta banda se cubre la necesidad local de participar en las festividades, eventos sociales y demás acontecimientos, pero también tiene que cubrirse cierta parte pedagógica de cara a los conciertos. La banda es uno de los entes culturales más importantes de la ciudad y tenemos la labor de que el público se vaya con nuevos conocimientos musicales, nuevas sensaciones, vivencias y experiencias. El equilibrio está en seguir siendo un pilar fundamental de lo social y lo cultural de Palencia, al tiempo que cubrir esa parte pedagógica.
¿Qué tipo de público suele tener una banda?
El público de las bandas en general es caduco, pero es un problema endémico en todos los sitios. Es labor de todos intentar renovar ese público. Las bandas hacen una cosa muy buena: cubrir una programación destinada al público adulto, pero también una de conciertos didácticos para niños. Nos dejamos en el medio una franja importante, esos adolescentes a los que no les llama ir a ver un concierto de una banda. Mi intención es atraer a ese público. Tenemos la gran suerte de disponer de un amplio calendario de conciertos y habrá una variedad y una confluencia con otras agrupaciones artísticas, de manera que podamos absorber a esos adolescentes y jóvenes en general. Hoy en día, una banda confluye con otros grupos artísticos de la ciudad, ya sean de danza, corales o musicales.
¿Qué parámetros se tienen en cuenta a la hora de seleccionar el repertorio para un acto?
Una banda no se puede especializar y encuadrarse en un repertorio. Hay que estar preparados para todo. Yo me pongo delante de un calendario anual y pienso en todos. Dentro de un concierto se puede seguir una linea argumental con una determinada forma, pero no hay que olvidar que al público se le fideliza cuando recuerda un concierto.
¿Qué primeras impresiones se ha llevado de Palencia?
No me ha dado tiempo a descubrir la ciudad, pero poco a poco lo iré haciendo. Los músicos son gente muy social y se molestan en enseñarme los sitios y presentarme a las personas. Creo que Palencia tiene una vida social muy buena y, además, la agenda cultural me parece tremenda y esperamos que la banda sea un puntal importante.
¿Por qué la música?
Que la música mejora competencias matemáticas, es algo manido, pero hay que decirlo, pues hay que apoyar la formación musical. En el colegio tiene que haber una serie de horas dedicadas a ello, pues la música es un idioma, además muy complejo. Eso abre la mente y amplia competencias matemáticas. Además, el estudiante de música que acaba entrando en una agrupación, sea la que sea, desarrolla mucho su competencia social y el trabajo en equipo; eso une y abre la mente. Creo que soy una persona abierta y sociable, en parte, porque desde pequeño mis padres apostaron por darme esa formación. Como competencias matemáticas, emocionales, artísticas, lingüísticas... no hay nada mejor.
¿Y por qué la flauta?
En mi pueblo, la tradición musical es enorme, de hecho a Campo de Criptana se le llama la liria manchega, haciendo referencia a que Liria (Valencia) es la cuna de las grandes bandas. En mi familia no había tradición musical, pero casi todos los niños van al conservatorio, a la escuela de música o a la banda. Al no tener una gran vocación estaba abierto a lo que fuera y como tengo los dedos de la manos muy cortos, pues me pareció la mejor opción. Luego también realicé estudios de saxofón y eso fue por una evolución natural. Estudié el superior de flauta en Córdoba y allí entré en contacto con el flamenco, el jazz y el blues, lo que me llevó al saxo. Eso me ha abierto muchas puertas y estoy muy contento y satisfecho.