«Reclamamos una nueva distribución de los acuartelamientos»

ALBERTO ABASCAL
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Cristian Rodrigues Navarro (delegado provincial de Independientes de la Guardia Civil (IGC)): "Estimamos que harían falta otros 600 millones de euros, al menos, para llegar la verdadera equiparación salarial que se nos prometió"

«Reclamamos una nueva distribución de los acuartelamientos»

Después de llevar más de 10 años destinado en la provincia palentina, en dos períodos, y más de trece en el cuerpo, es la cabeza visible de la asociación representativa de la Guardia Civil, Independientes de la Guardia Civil (IGC).
¿Cómo está la situación de equiparación salarial y cuál es la posición de IGC en la misma?
La famosa equiparación, entre comillas, sigue como al principio, siendo una subida salarial que si bien nos acerca a lo que cobran las policías autonómicas, aún nos deja a un buen trecho para llegar a ello. IGC fue clara desde el principio. No firmamos un acuerdo que no tenía unas lineas trazadas de cómo se iba a llevar un proceso de equiparación de tal envergadura y que se limitaba en su contenido a exponer buenas palabras, pero dejaba todo en el aire. 
El tiempo nos ha dado la razón, ya que a pesar de que se han pagado dos de los tres tramos acordados, la materialización del tercero ya se sabe que no llega para equiparar los sueldos puesto a puesto. Estimamos que harían falta otros 600 millones, al menos, para llegar a la verdadera equiparación salarial prometida. Seguiremos luchando para que se lleve a cabo, no solo en materia económica, que es la más importante, si no en número de horas trabajadas, ya que somos el cuerpo que más horas realiza, por poner un ejemplo.
Hay otros aspectos en los que se debe mejorar mucho, como es la dotación de medios, ya sean coches que no se caigan a trozos por tener 500.000 kms o dotar a los guardias civiles de chalecos antibala individuales, por mencionar dos de ellos. 
Además, desde IGC, hemos logrado que la Guardia Civil lleve a estudio la dotación de armás eléctricas, conocidas comúnmente como Taser y que, para ya, se distribuya una dotación de tabletas electrónicas para el servicio.
¿Habrá nuevas movilizaciones si no se llega a afrontar el compromiso de la equiparación?
Si, las habrá. Y para ya. Concretamente el 19 de octubre en Madrid, volveremos a salir a la calle junto con la plataforma Jusapol, que aglutina guardias civiles y policías nacionales, que ha convocado una manifestación para ese día. No podemos dejar que un documento firmado por un ministro de Interior, en el que se compromete a llevar a cabo la equiparación total y efectiva, quede en agua de borrajas, y queremos recordárselo a quien corresponda.
En materia provincial, ¿cuáles son los principales problemás que afronta la Guardia Civil?
Palencia es una de las provincias más seguras de España. Mucho de esto se debe a los profesionales que tenemos aquí, desde el mando de mayor rango hasta el guardia civil del puesto más remoto de la provincia, que hacen una labor encomiable. 
Hemos notado un aumento en materia de determinados delitos informáticos pero, en general, se han controlado o reducido todos los hechos delictivos año tras año. 
Por otra parte, desde IGC, consideramos que sería necesario una ampliación de la plantilla provincial, ya que en muchos cuarteles apenas se encuentran un puñado de agentes que se las ven y se las desean para poder realizar una cadencia de servicio para la atención a los ciudadanos. 
¿Cómo piensa que es la valoración general de los ciudadanos de la Guardia Civil de Palencia?
Muy positiva, en general. Como todo, siempre hay quien no te quiere ver, pero bueno, todos sabemos que suele ser por algo y no precisamente bueno, pero la provincia quiere a la Guardia Civil o, al menos, eso nos expresa en el día a día. 
¿Qué hay que cambiar en el modelo de la Guardia Civil general y a nivel provincial? ¿Está el modelo policial español obsoleto?
Hay muchas cosas a cambiar. Aunque lentamente, se está dando una modernización paulatina, tanto a nivel nacional como provincial. Una de las cosas que venimos reclamando desde IGC es una nueva distribución de los acuartelamientos, ya que la actual dista en muchos casos de ser adecuada al momento en que vivimos. Hay que entender que muchos cuarteles están ubicados en poblaciones de escasos habitantes, con plantillas muy pequeñas que apenas pueden dar una fuerza de servicio a los ciudadanos. Además, suele darse el caso que cercanas a ellas, hay cuarteles mayores, con igual escasez de efectivos y que nos deja con dos unidades abiertas sin potencial de servicio, cuando unificarlas en una sola potenciaría el mismo y sería mucho más eficaz a la hora de sacar patrullas y tener a personal de atención al ciudadano durante más tiempo al día. 
Provincialmente, hay zonas con dos cuarteles en radios de 5 a 10 kilómetros y que se asemejan a lo mencionado anteriormente, aunque está claro que luego hay excepciones, ya que por la orografía de Palencia debe haber acuartelamientos abiertos de zonas rurales que quedan a desmano, ya sea por zona montañosa o por lejanía a otras unidades. Además de lo anterior, desde IGC estamos apostando por hacer un modelo policial más moderno, sin tanta burocracia entre cuerpos policiales. Para que se haga una idea la gente, la Guardia Civil en estos momentos no tiene acceso a muchos datos del CNP y viceversa. 
Ya no hablamos de las policías autonómicas o locales, que no hay apenas cruce de datos y que su proliferación, lejos de mejorar el modelo policial, lo entorpece en muchos aspectos. Esto en el siglo XXI es impensable en cualquier país del mundo donde se quiera una seguridad de calidad. 
Como guardias civiles, no tienen derecho a sindicato, pero IGC y el resto de asociaciones representativas tienen un perfil parecido, ¿qué cambiaría del actual modelo asociativo?
No somos un sindicato. Ni lo somos y a corto o medio plazo, no lo seremos. Personalmente, creo que hay cosas más importantes que ser o no sindicatos en la Guardia Civil, pero lo que sí me gustaría es que el Consejo de la Guardia Civil pasase a ser un órgano con capacidad para cambiar cosas desde las asociaciones y no tuviera una sensación de bloqueo permanente por parte de la administración, que lo ve apenas como órgano consultivo. Simplemente, con cambiar eso el paso adelante sería de una magnitud enorme para el cuerpo.