La parroquia que hace barrio

Carlos H. Sanz
-
La parroquia que hace barrio - Foto: Eva Garrido

Cientos de vecinos participan del Día de la Comunidad con la Tapa Solidaria y el Festival de Teatro organizado por la parroquia de San Antonio

El barrio de San Antonio celebró ayer su Día de la Comunidad, una jornada en la que cientos de vecinos se volcaron con su parroquia y demostraron su lado más solidario y divertido, ya que por un día la iglesia se convirtió en un gran teatro por el que pasaron cerca de 100 actores para interpretar cuatro amenas obras.
 La jornada comenzó con la eucaristía que dio paso a la décima edición de La Tapa Solidaria, una actividad organizada por los jóvenes del barrio en la que los vecinos y establecimientos preparan y vendes diversas propuestas culinarias que se vendieron al precio de un euro, refresco incluido.
Ya por la tarde llegó el momento del esperado estreno, en el que niños, adolescentes, jóvenes, padres y madres de la parroquia y del barrio interpretaron las obras Eligiendo a los nuevos reyes del Antiguo Reino, Monólogos, Sin mirar y A ritmo de comedia, todas escritas por el periodista y actor Juan Francisco Rojo, el gran artífice de esta apuesta solidaria junto al párroco Pedro Brouilhet, quien, por cierto, no dudó en disfrazarse arrancando la risa y los aplausos del numeroso público presente en la iglesia de San Antonio.
«Un periodista y un cura que todos los años prometen sorpresas, pero, sobre todo, dos personas, Pedro y Antonio, que han sabido entender la pluralidad del barrio y tejer comunidad», aseveró Rojo, el director de esa popular representación anual.
«Nos ha unido y nos une la solidaridad. Colaborar con proyectos de desarrollo en Perú, Bolivia, Haití, República Dominicana... En los últimos años hemos colaborado con los vecinos de nuestro barrio que lo están pasando mal por la maldita crisis», especificó Brouilhet.
Y es que todo lo recaudado con las tapas y las invitaciones solidarias, las donaciones y la fila cero irá destinado al comedor de personas mayores en Santa Cruz de la Sara (Bolivia), un proyecto de misioneros palentinos, Omar Castrillo y Bolo Negueruela.