CyL lidera las medidas fiscales contra la despoblación

SPC
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Un informe del Consejo de Economistas destaca algunas de las deducciones que Castilla y León tiene en el tramo autonómico del IRPF para beneficiar a las zonas rurales

Imagen de una de las miles de localidades rurales existentes en la Comunidad. - Foto: Eugenio Gutierrez

Castilla y León es, junto con La Rioja y Cantabria, una de las comunidades que está aplicando más medidas fiscales para luchar contra la despoblación, con bonificaciones y deducciones en el tramo autonómico del IRPF que benefician a las personas que residen en entornos rurales, tal y como concluye el Consejo General de Economistas en el informe ‘Panorama de la fiscalidad autonómica y foral 2020’. El documento constata que la deducción en el IRPF por nacimiento o adopción se incrementa en un 35 por ciento para los contribuyentes que residen en municipios de menos de 5.000 habitantes de Castilla y León. De igual manera, también ensalza que en la Comunidad se compensa a quienes deciden adquirir, alquilar o rehabilitar una vivienda en zonas rurales, según informa Ical.
El informe, que ha analizado la fiscalidad de cada comunidad, detalla que en Castilla y León todo aquel que alquile una vivienda en un área despoblada podrá deducirse hasta un 25 por ciento, con un límite de 612 euros. No en vano, aquellos jóvenes que opten por la compra podrán deducirse el 15 por ciento en el IRPF, con un máximo de 9.040 euros. 
Igualmente, destaca que los residentes en estas zonas se pueden beneficiar además de una reducción del 0,01 por ciento en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. «Con estas medidas, la Junta persigue favorecer a quienes se asienten en zonas rurales para luchar así contra la despoblación», exponen los autores del informe.
Desigualdad fiscal regional

Por otra parte, el estudio, de carácter anual, vuelve a poner de manifiesto que existe una desigualdad enorme entre autonomías en materia fiscal, con diferencias que afectan a la competitividad de las regiones. «Se podría decir que, en líneas generales, una de las comunidades en las que resulta más barato vivir es Madrid, mientras que Navarra es una de las regiones donde más impuestos se pagan», explican desde el Consejo de Economistas tras analizar los impuestos en cada Comunidad. En lo que respecta al IRPF, Castilla y León se sitúa en la media nacional o incluso un poco por debajo tanto en rentas bajas como altas. El documento aporta ejemplos concretos y se observa que un castellano y leonés soltero y sin hijos que cobra 20.000 euros paga 2.340 euros de IRPF.
Los que menos tributan en este tipo de renta son los vascos, que pagarían unos 150 euros menos que los castellano y leoneses mientras que los catalanes pagan casi  200 euros más.
Si la renta fuese de 160.000 euros el ciudadano de Castilla y León pagará 58.600 euros. Quienes más tributan en este caso son los riojanos que desembolsan 4.000 euros más que en nuestra región y los madrileños serían quienes mejor parados salen al pagar unos 700 euros menos.
Tributos propios

En lo que respecta a los tributos propios vigentes para este ejercicio no hay novedades en la Comunidad, y Castilla y León mantiene únicamente el impuesto sobre la eliminación de residuos en vertederos y el impuesto sobre la afección medioambiental causada por determinados aprovechamientos del agua embalsada, por los parques eólicos, por las centrales nucleares y por las instalaciones de transporte de energía de alta tensión.
Con ambos tributos, la Comunidad recaudó en 2018 únicamente 72,4 millones, lo que supone el 1,3% del global de los ingresos tributarios, mientras que la media nacional se sitúa en el 2,1%, aunque dentro de los tributos propios acapara el 88% de la recaudación.