En memoria del compañero asesinado

ALBERTO ABASCAL
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La placa en recuerdo al magistrado Juan Agustín Moro Benito, fallecido en 1993, vuelve a lucir en el palacio de Justicia de Palencia

En memoria del compañero asesinado

Era una vieja reivindicación del presidente de la Audiencia Provincial, Ignacio Javier Rafols. Desde que comenzaron las obras de remodelación del palacio de Justicia, el máximo responsable del alto tribunal de la provincia, que contaba siempre en este aspecto con el beneplácito de jueces, fiscales, abogados, procuradores y funcionarios, tenía siempre muy presente que la placa que presidía el pasillo central del viejo edificio judicial confeccionada en memoria del magistrado Juan Agustín Moro Benito, asesinado en Ávila en 1993, tenía que volver a su sitio una vez concluidas las citadas reformas.
Y eso se cumplió a finales de la pasada semana cuando un operario volvió a colocar la placa que recuerda el paso por Palencia del malogrado magistrado, un sirviente de la Justicia que dejó huella en esta plaza.
A. P. V., un jubilado palentino de 61 años, asesinó de dos disparos al presidente de la Audiencia Provincial de Ávila, Juan Agustín Moro Benito, de 41 años, en la tarde del 26 de febrero de 1993. El  homicida actuó así como venganza por una resolución que dictó el magistrado contra él cuando aquel ejercía su cargo, años atrás, en la Audiencia de Palencia. 
El asesinato de Juan Agustín Moro Benito causó consternación y sorpresa en la judicatura palentina, de la que formó parte durante cuatro años como magistrado de la Audiencia Provincial. Jueces, fiscales y abogados palentinos siempre coincidieron en señalar que el fallecido era un juez excelente, estudioso, muy flexible y ponderado en su actuación profesional. También siempre destacaron sus grandes dotes personales de hombre campechano y sumamente afable. Ayer recordaban su gran afición al piano, que le llevaba a actuar espontáneamente en un conocido piano-bar de la capital palentina, según rezaban las crónicas periodísticas de la época. 
Por lo demás, una placa similar a la que hoy luce de nuevo en el palacio de Justicia también preside en su homólogo de Ávila. Sin embargo, la judicatura de Palencia respira por la recuperación de un emblema que recuerda a un profesional íntegro que dejó su vida al servicio de su profesión.