Un día con Ruth

A. Benito
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Un día con Ruth

Los alumnos del Club Running pudieron compartir la tarde del viernes con la única atleta española ganadora de dos medallas olímpicas

"Gracias por amar el atletismo y por emocionarme". Así iniciaba su intervención Ruth Beitia, que el viernes se desplazaba hasta Aguilar de Campoo para compartir experiencias con los alumnos del Club Running. Una iniciativa con el que la escuela norteña rindió homenaje a la única atleta española ganadora de dos medallas olímpicas y dio la oportunidad a los más pequeños de conocer de cerca a una mujer para la que el deporte no es solo una profesión, sino una gran pasión.
De esta forma, niños -y también adultos- pudieron descubrir que la joven comenzó a practicar el atletismo con tan solo 6 años, aunque no fue hasta los 11 cuando el salto de altura "la eligió". Fue entonces cuando empezó a trabajar con Ramón Torralbo, el que fuera su entrenador durante 27 años y al que Beitia le debe el 50 por ciento de sus éxitos. "Ambos fuimos creciendo juntos", indicó ella misma.
Además de poner en valor la labor de un club que no solo apuesta por la formación deportiva de sus alumnos, sino que promueve también la cultura, la socialización y una alimentación saludable, la atleta cántabra felicitó a los entrenadores por su "magnífica" labor, e invitó a los niños a disfrutar de los valores que transmite el deporte.
Beitia, que pasó a la historia por hacerse con el oro en la categoría de salto de altura en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, recordó que por la "lacra" del dopaje, hace solo unos meses, le fue otorgado también el bronce en Londres 2012. En este sentido, la ex-atleta y actual profesora de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte en la Universidad Europea del Atlántico apuntó que, al margen de lo deportivo, se queda con lo que su profesión le ha dado: "Viajar, conocer a otros profesionales, trabar amistad con grandes rivales o descubrir otras culturas".
A pesar de su carácter optimista, la invitada, que en todo momento se mostró muy cercana y dispuesta a responder a las preguntas de los presentes, reconoció que a lo largo de su carrera también ha pasado por momentos difíciles. Sin embargo, animó a los chicos a superar sus propias metas. Algo que esta cántabra de 1,92 metros de altura cuyo récord de salto se encuentra en los 2,02 ya ha demostrado que, con esfuerzo, es posible.