La distancia, clave para mantener el virus a raya

EFE
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El riesgo de contagio puede disminuir hasta cerca de un 80 por ciento si se mantiene una separación de seguridad de más de un metro

La distancia, clave para mantener el virus a raya

Mantener una distancia de seguridad interpersonal suficiente y llevar mascarilla siguen siendo los dos secretos esenciales para no contagiarse por la COVID-19.  
Así, estar al menos a un metro de distancia con otras personas y usar protectores faciales y oculares podría ser la mejor manera de reducir la transmisión del coronavirus, según un estudio publicado ayer en The Lancet, que indica que si se guardan más de un metro de distancia interpersonal la posibilidad de contagio disminuye hasta un 82 por ciento.
Se trata de la investigación más completa realizada hasta ahora por un grupo de expertos internacionales, encabezados por la Universidad McMaster (Canadá), que señalaron que si bien estas medida pueden ayudar a frenar la expansión del virus, «no brindan protección completa contra el contagio».
En el estudio, realizado para avalar los documentos de orientación de la OMS, se examinó sistemáticamente, por primera vez, el uso óptimo de medidas de protección como el distanciamiento y la cubiertas faciales, tanto en entornos comunitarios como de atención médica en pacientes con el virus.
Los expertos realizaron una revisión sistemática de 172 estudios observacionales que evaluaban medidas de distanciamiento y el uso de mascarillas y gafas para prevenir la transmisión entre pacientes con infección confirmada o probable por COVID-19, SARS y MERS y personas cercanas como cuidadores, familiares o sanitarios, que finalizó el pasado 3 de mayo.
Detectaron que mantener una distancia física de más de un metro respecto a otras personas se asociaba con un riesgo mucho menor de infección en comparación con estar a menos de un metro (el riesgo de contagio a más de un metro de distancia del individuo infectado fue del 3 por ciento frente al 13 por ciento dentro de un metro).
El estudio apuntó que por cada metro adicional de distancia hasta los tres, la probabilidad de infección puede llegar a reducirse a la mitad.
El coronavirus se transmite con mayor frecuencia por las gotas respiratorias, especialmente cuando las personas tosen y estornudan, e ingresa por los ojos, nariz y boca, ya sea directamente o al tocar una superficie contaminada con las manos y luego llevarse estas al rostro.
Respecto a las mascarillas, se comprobó que la amenaza de transmisión del virus disminuye con su uso hasta el 3 por ciento frente al 17 cuando no se utilizan.
Los resultados fueron similares en los protectores oculares, ya que las gafas se asociaron con un menor riesgo de infección, en comparación con la ausencia de estas, de modo que el peligro de contagio usándolas fue del 6 por ciento en comparación al 16 en su ausencia.
Sin embargo, los científicos recalcaron que, incluso cuando se usan ambas protecciones, ninguna de ellas ofrece cobertura completa contra el contagio, por lo que se deben seguir otras medidas básicas como el lavado de manos.