Investigados tres ganaderos por un fraude con 3.200 lechazos

ALBERTO ABASCAL
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Investigados tres ganaderos por un fraude con 3.200 lechazos - Foto: Jonathan Tajes

El Consejo Regulador de Castilla y León denuncia en la Fiscalía de Palencia que las reses fueron sacrificadas y entraron en el mercado con su Indicación Geográfica Protegida (IGP) cuando eran de fuera

La Fiscalía investiga a tres empresarios ganaderos de la provincia  después de que el Consejo Regulador del Lechazo de Castilla y León haya detectado supuestamente en los últimos meses el sacrificio en Palencia y su posterior entrada en la cadena de distribución comercial de, al menos, 3.200 corderos lechales con su Indicación Geográfica Protegida (IGP) cuando en realidad eran foráneos o de procedencia no aclarada, según informaron a Diario Palentino distintas fuentes consultadas.
Las mismas fuentes indicaron que la denuncia partió del propio Consejo Regulador, que detectó esta operación, que considera a todas luces fraudulenta, a través de la documentación pertinente una vez sacrificado el ganado para su entrada en el mercado.
Por lo que ha sabido este periódico, el Ministerio Público analiza actualmente si los tres empresarios han podido cometer supuestamente un delito contra la propiedad industrial, otro de fraude al consumidor y un tercer delito de falsedad documental por el etiquetado. Así las cosas, las diligencias serán remitidas a  los juzgados para que continúen con la investigación. Según los últimos datos disponibles, en Palencia se sacrifican actualmente unos 50.000 lechazos al año.
En los casos que concretamente se investigan el Consejo Regulador detectó que uno de los ganaderos envío al matadero supuestamente de forma fraudulenta 1.582 lechazos, otro ganadero  940 y el tercero 729 cabezas, según los datos a los que ha tenido acceso DP.
Hay que recordar que, especialmente en fechas prenavideñas, todas las organizaciones agrarias alertan de los posibles fraudesde los que puede ser víctima el consumidor de productos agroalimentarios de calidad, concretamente con la entrada masiva de lechazos de otros países a los mataderos, que podrían dar lugar a engaños en su identificación y siempre solicitan que se haga una especial vigilancia en la trazabilidad de los productos de Castilla y León para que a los hogares llegue el producto que realmente se quiera comprar. 

Lechazo de Castilla y León es una Indicación Geográfica Protegida (IGP) creada en 1997. Aglutina a 483 explotaciones, de todas las comarcas cerealistas de la región, marcando más de 167.000 lechazos por año. La sede del Consejo Regulador IGP se encuentra en Aranda de Duero. Se denomina lechazo a la cría de la oveja que todavía mama y su alimentación debe ser únicamente con leche materna. 
La zona de producción se extiende a todas las comarcas cerealistas de Castilla y León con las razas churra, castellana y ojalada. Desde el Consejo Regulador se garantiza la calidad de las canales que ampara, por un proceso de control que comienza desde el momento en que paren las ovejas, sigue durante el amamantamiento de las crías y finalizada en matadero, lugar en que los veedores hacen la clasificación y colocan tanto la etiqueta como las vitolas identificativas en el extremo distal de las extremidades.