Bajo el manto protector de la Virgen de Carejas

DP
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Los paredeños volvieron a abarrotar la pradera de la ermita durante la celebración eucarística que tiene uno de sus momentos más especiales en la presentación de los niños reción nacidos a la patrona de la localidad

Bajo el manto protector de la Virgen de Carejas

Apenas habían salido los primeros rayos de sol y en Paredes de Nava ya habían comenzado los actos religiosos en honor a su patrona, Nuestra Señora de Carejas. Y es que a las 6,30 horas partió la procesión que trasladó la talla desde la iglesia de Santa María hasta la ermita que la custodia durante todo el año mientras se rezaba el rosario de la aurora. Ya en la pradera, a los pies del templo, los asistentes compartieron la hora del desayuno gracias al reparto de chocolate y bizcochos.
Después de unas horas de descanso y con el sol en lo alto del cielo, cientos de paredeños y devotos de la Virgen de Carejas llegados desde otras localidades cercanas, buscaron un hueco en la pradera para poder escuchar con comodidad la eucaristía en honor a la Madre. A la sombra, en una soleada jornada, se instalaron las sillas que rápidamente fueron ocupadas. Y es que raro es el paredeño que en este día tan especial no se acerca hasta esta ermita para rendir honores a la patrona. 
Entre los asistentes no faltaron las autoridades políticas, entre las que destacó la presencia de la presidenta de la Diputación, Ángeles Armisén. Allí, en un ambiente festivo, se celebró a la eucaristía al aire libre, en la que no faltaron la música del coro y la tradicional ofrenda floral que los más jóvenes realizan en nombre de todos los vecinos.
Bajo el manto protector de la Virgen de Carejas Bajo el manto protector de la Virgen de Carejas Uno de los actos más destacados en esta celebración es la presentación de los niños nacidos en el último año en la villa a la Virgen. Uno a uno fueron llevados ante la talla de María para pedir su protección, en un acto muy arraigado y de gran sentido para los paredeños.
Tras la solemnidad de los actos religiosos llegó el momento de las actividades más lúdicas, como el vermú novillero que para muchos se alargó hasta primera hora de la tarde.
Fue a las 18,30 horas cuando se realizó un paréntesis en las actividades de ocio y diversión para regresar por unos minutos al silencio y el recogimiento, puesto que se procedió al rezo del rosario y al cambio de mayordomo de la cofradía de Nuestra Señora de Carejas.
La fiesta continuó en la pradera con la música y las versiones de El Coleccionista, para dar paso luego a la ambientación musical a cargo de la charanga Los Duendes. El punto álgido de la jornada llegó con el concierto de Mayalde, que se celebró en la carpa de la plaza de Santa Eulalia.
El calendario paredeño tiene por delante más actividades, aunque habrá que esperar hasta el próximo viernes, día 13, con exhibiciones, conciertos y el pregón popular a cargo de los integrantes de la peña Los Bolingas.