Palencia con P, de plastilina

Víctor Amor/ ICAL
-
Palencia con P, de plastilina

La Diputación apuesta por 'Plastihistoria', un concepto didáctico con el que exhibir la historia provincial

Palencia tiene en su historia múltiples aristas que sobresalen, hitos que hacen de la provincia un capítulo fundamental para comprender tomos de la historia, dentro de un territorio muy diverso, dada su dispar orografía. Desde la Montaña Palentina, donde se puso freno a Roma y de gran importancia en la Edad de Hierro, pasando por la Tierra de Campos y la propia capital, zona de paso y de vida para los visigodos. Precisamente toda esta historia está dentro de un castillo y en formato plastilina.

‘Plastihistoria’ se ha convertido en una apuesta didáctica de la Diputación para poner en valor la historia provincial y para ensalzar los rasgos de cada una de las comarcas. Más de una docena de capítulos en plastilina se pueden ver en el castillo de los Sarmiento de Fuentes de Valdepero.

Situada sobre una gran mesa central con el mapa de la provincia de Palencia serigrafiado en su base, se ofrecen ocho escenas repartidas a lo largo de la superficie provincial, con unos contenidos que representan diversos momentos, personajes, monumentos, actividades o recursos más significativos de las diferentes comarcas de la provincia.

Elaboradas todas ellas por la Fundación Educa tienen como función principal, servir a los visitantes un proyecto didáctico, social y cultural, que llegue de manera sencilla y que suponga una recreación de las características de esta tierra. Es una exposición permanente, ubicada en la Cámara Alta de la fortaleza, que muestra alguno de los acontecimientos históricos más importantes acaecidos en nuestra provincia.

Las escenas del nuevo material expositivo de Platihistoria de Palencia que se incorpora son la Montaña Palentina; la tradición galletera de Aguilar de Campoo; Palencia y su vínculo con uno de sus escritores más internacionales, Jorge Manrique; la propia Olmeda, considerada como uno de los tesoros de la Hispania romana o el Cristo del Otero de Palencia, entre otras.

Palencia se ve reflejada en los primeros momentos de la Pallantia vaccea, en el paso por las villas romanas de la Olmeda y la Tejada, en los Campus Gotorum en que se asentaron los visigodos y en la ermita de San Juan de Baños de Cerrato, en el Románico y el Camino de Santiago o la creación de la primera Universidad, la llegada de Fernando el Católico a Dueñas o el testigo de la obra del pintor Pedro Berrugüete, primer pintor del Renacimiento en Paredes de Nava o Becerril de Campos.

La plastilina también ha escrito en este particular libro de la historia provincial la apertura de la era industrial, el florecimiento de la industria textil, acrecentado por la utilización de una obra de ingeniería del calado del Canal de Castilla, la revolución industrial y el ejemplo de las cuencas mineras de Orbó y Santullán, para llegar al mundo contemporáneo, finales del siglo XX y principios del XXI se ponen las bases para la creación de un polígono industrial en Venta de Baños en el eje de comunicación más importante de Europa.

Posteriormente se unieron a este recorrido el Canal de Castilla, como una de las obras de ingeniería hidráulica más importantes de las realizadas entre mediados del siglo XVIII y el primer tercio del XIX en España que se ha convertido en un destacado recurso turístico para la provincia de Palencia y el principal eje urbanístico de la capital palentina y punto de encuentro de palentinos y visitantes, la Calle Mayor. Un gran libro histórico que se vive en plastilina.