La superficie afectada por siniestros se triplica en 2019

ALBERTO ABASCAL
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Las indemnizaciones estimadas por Agroseguro para la provincia se estiman en 13.449.198 euros, frente a los 6.662.445 correspondientes al ejercicio de 2018

La superficie afectada por siniestros se triplica en 2019 - Foto: Óscar Navarro

El ejercicio 2019 resultó meteorológicamente muy inestable, aunque algo más benévolo, en términos de indemnizaciones, que los anteriores, alcanzándose los 640,74 millones de euros. Desde este punto de vista, los tres últimos ejercicios se encuentran entre los cuatro más severos de la historia del seguro agrario, solo por detrás de 2012, que fue el que registró el mayor volumen de siniestralidad. Al menos esa es la conclusión de Agroseguro, que se encarga de la gestión de los seguros agrarios por cuenta y en nombre de las entidades aseguradoras que forman parte del pool de coaseguro. Los datos de Palencia no son tan benévolos si se comparan con la media nacional. De hecho, según los datos aportados por Agroseguro a Diario Palentino, las indemnizaciones estimadas para la provincia alcanzan los 13.449.198 euros, frente a los 6.662.445 correspondientes a 2018.
Si se profundiza más en los datos aportados por Agroseguro se puede comprobar que la superficie afectada por sequía en el ejercicio 2019 ascendió a 129.041,05 hectáreas, justo el doble de la totalidad de la superficie afectada por cualquier tipo de incidencia durante 2018. De hecho, la sequía afectó el pasado año al 70,6 por ciento del total de los siniestros declarados (182.767 hectáreas totales). Por su parte, el pedrisco afectó a 32.205 hectáreas, 15.000 menos que un año antes, mientras que las inundaciones dañaron 1.105,66 hectáreas.

Pese a los datos, el seguro no termina de generalizarse en el mundo agrario de Castilla y León, lo que llevó recientemente a la creación de un grupo de trabajo entre la Junta, la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (Enesa), Agroseguro y las opas para hacerlos más atractivos e incrementar la adhesión a esta herramienta, que sigue aumentando ligeramente, con un crecimiento en el número de pólizas del 2,2 por ciento el año pasado en Castilla y León, hasta las 22.670, lo que se tradujo también en un repunte del número de hectáreas aseguradas de casi un tres por ciento, hasta 1,4 millones de hectáreas, según informó Ical.
Los aumentos más relevantes en el número de pólizas el año pasado se registraron en la provincia de León, donde crecieron en un 17,7 por ciento hasta las 1.827, y también en la de Salamanca, con un 14,7 por ciento más, hasta las 1.593. En Ávila creció la adhesión al seguro en un 4,8 por ciento (hasta las 1.019); en un 4,6 por ciento en Valladolid (3.749); un 3,6 en Zamora (2.157); y apenas un 0,1 por ciento en Palencia (3.034 pólizas).
También se contabilizaron en algunos casos disminuciones en el número de pólizas de seguros contratadas, que fueron del 5,5 por ciento en Segovia, hasta las 1.608 pólizas; seguido de Soria, con un 2,7 por ciento menos (2.841) y de Burgos, con un dos por ciento menos (4.842).
Muy similar fue la tendencia de las provincias en cuanto a la superficie asegurada, que creció casi un 18 por ciento en León (57.529 hectáreas); un 11,7 por ciento en Salamanca (85.754 hectáreas); o o un 8,7 por ciento en Ávila (42.410 hectáreas). Aumentó un 7,1 por ciento en Zamora (98.553 hectáreas aseguradas); un 4,2 por ciento en Valladolid (264.238 hectáreas); o un 2,9 por ciento en Palencia (259.609 hectáreas). De forma similar a como ocurrió con el número de pólizas, también cayó la superficie asegurada en Segovia, un 0,9 por ciento (99.854 hectáreas); un 0,8 por ciento en Soria (237.018) y apenas un 0,1 por ciento en Palencia, que sigue siendo la provincia más concienciada con el seguro, con 341.862 hectáreas aseguradas.

mayor relevancia. Los herbáceos y la uva fueron nuevamente las líneas con mayor relevancia dentro de los seguros, y ambas registraron también una tendencia al alza en el último año, con una contratación que aumentó un 2,2 por ciento en ambos casos. En cuanto a la superficie contratada, la incidencia fue mayor en el caso de la uva, que creció en un 10,8 por ciento hasta las 22.251 hectáreas, frente al repunte del 2,8 por ciento de los herbáceos, hasta alcanzar 1,4 millones de hectáreas.