Una malla protege la torre de la colegiata de Ampudia

Esther Marín
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El Ayuntamiento está a la espera de que se inicien los trabajos de restauración del templo, tras el convenio firmado con la Junta y el Obispado

Una malla protege la torre de la colegiata de Ampudia

La colegiata de San Miguel Arcángel, el templo más emblemático de Ampudia, está pidiendo a gritos una urgente reparación. Eso es lo que asegura el alcalde de la localidad, José Luis Gil, quien está dispuesto a hacer lo que sea necesario para poner en marcha las oportunas actuaciones en el la iglesia.
De hecho, el Ayuntamiento acaba de colocar una malla metálica en la torre, al objeto de evitar posibles desprendimientos o que, en caso de que se produzcan, no puedan provocar daños mayores.
«La intención es proteger una de las dos balaustradas de los corredores de la torre, pues hay zonas de cemento y mortero que se están desprendiendo, lo que podría causar otros males, como el hecho de que dañe a los viandantes», explica el regidor.
Gil explica que se trata de un templo en el que no se han realizado intervenciones en los últimos años, a lo que se suma que está expuesto constantemente a las inclemencias del tiempo, lo que afecta a su estructura. «La torre está bastante mal en su conjunto, sin olvidar que precisa una actuación en el tejado, así como una limpieza completa», explica el regidor de Ampudia.
Para ello, el pasado mes de mayo se anunció que la Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Cultura y Turismo, se haría cargo de la reparación de la torre de la conocida como Novia de Campos, Giralda de Campos o Bella de Campos, una actuación que forma parte del acuerdo entre el Ayuntamiento de Ampudia, y la Diócesis de Palencia. Cada parte se encargará de la restauración de una parte del templo, dado que se han detectado varias patologías.
La administración determinó hacerse responsable de contratar el proyecto de reparación de la torre, en base a un documento de diagnóstico, titulado Reconocimiento de las lesiones en la Torre de la Colegiata de San Miguel de Ampudia, que ha permitido pautar las intervenciones más urgentes, con una inversión de 250.000 euros, por lo que una vez redactado el proyecto, se procederá a licitar la consiguiente obra.
En el acuerdo, el Consistorio terracampino se comprometió a hacerse cargo de las medidas preventivas necesarias para frenar la problemática existente en la parte superior de la torre. De esta manera, se pretende evitar la destrucción de los elementos constructivos más inestables y prevenir la caída de fragmentos a la vía pública. Esta es la acción que acaba de llevar a cabo el ayuntamiento.
Limpieza interior. Por su parte, la Diócesis asumió la actuación correspondiente a la nave de la epístola. José Luis Gil explica que hace unos meses se ha actuado en el pilar del crucero, que se había encamisado con chapa de acero tras el derrumbe de las bóvedas en 1954. De esta manera, se eliminaron las chapas, se realizaron pruebas para determinar su estado y se observó que «parece que no está dañado de forma importante», explica el alcalde de la villa.
Además, la parte interior también precisa una limpieza, pues hay zonas muy sucias a causa de las palomas, que se cuelas por las vigas de madera que no están en las mejores condiciones.
Gil recuerda que en la colegiata se celebra misa diaria y que es el emblema de la localidad, por lo que es importante que se acometan actuaciones urgentes, para lo que pide la colaboración de instituciones y entidades que puedan aportar.
La colegiata de San Miguel Arcángel es una construcción románica de finales del siglo XV y principios del siglo XVI, que presenta tres naves cubiertas con bóvedas de crucería estrelladas y la nave central apenas sobresale de las laterales. Por su parte, la torre, con sus numerosos contrafuertes, pilares, baluartes, tiene una altura de 62 metros y constituye un hito visual de definición urbana de la villa.