"Cada día se incrementa la división y criminalización"

Lara Arias
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Entrevista

"Cada día se incrementa la división y criminalización" - Foto: Nuria Sastre

La caravana Abriendo Fronteras celebró el pasado 12 de julio su cuarta edición. El viaje estuvo programado hasta el 21 del mismo mes, donde unas 300 personas recorrieron durante estos nueve días la frontera sur de Europa. Los destinos fueron Granada, Motril, Tarifa, Ceuta, Algeciras, Jerez, Sevilla, Lepe y la comarca de la huerta onubense. Este destino fue elegido porque esta zona es la que mayor número de llegadas de migrantes recibe, acerca de 58.000 en 2018, sumando 6,583 en Ceuta y Melilla. Los problemas que genera la falta de medios en esta zona, da lugar a un aumento sustancial de muertes en las costas andaluzas del mar Mediterráneo. Además, se han sacado a la luz las graves deficiencias del sistema institucional de acogida de Andalucía y los abusos que sufren estas personas, como cuenta en esta entrevista Javier Castro, miembro de la organización, que desde hace tres años participa para «llevar un poco de alegría hasta esos lugares».
Esta es la 4ª edición que lleva a cabo Abriendo Fronteras, ¿El proyecto continuará el año que viene?
Por supuesto que va a durar más años. Mientras siga habiendo un problema que con el paso del tiempo se recrudece en vez de mitigarse, pues seguiremos estando ahí.

"Cada día se incrementa la división y criminalización" - Foto:
¿Ven recompensada su labor en cada viaje que realizan?
El llevar un poco de esperanza a la gente que está en esta situación recompensa. El poder ver un poco de ese sentimiento que nosotros damos en ellos, como es el caso a este viaje en el que los chavales se alegraban o las porteadoras se animaban al vernos, genera una recompensa personal. Pero nuestro verdadero premio es la aniquilación de las fronteras.
¿En qué consistió el viaje de este año?
Salimos de Burgos el día 12 de julio y nos dirigimos directamente a Granada, donde estuvimos tres días haciendo actividades con los menores. Tras ello, nos fuimos a Motril, porque allí quieren hacer un centro de acogida temporal de menores, y son lugares de atención. Estuvimos allí hablando de estos temas  con distintas organizaciones de salvamento. Nos encontramos con el bombero Miguel Roldán, que aún sigue imputado en Italia por hacer salvamento y fue denunciado por tráfico de personas por esta labor. 
También estuvimos haciendo debates y manifestaciones, porque nosotros realizamos muchos actos de calle. En Motril convocamos un  congreso en el que tuvimos la oportunidad de hablar con inmigrantes bolivianos, que no tuvieron problemas para entrar en España. Hemos estado en Tarifa, después en Ceuta, que era uno de los destinos de este año de la caravana, y estuvimos viendo la valla de la playa de El Tarajal, donde murieron 14 personas ahogadas hace unos años, supuestamente porque les dispararon pelotas de goma y no les dieron apoyo para salir del mar. También pudimos estar con las porteadoras que pasan a España para conseguir productos y luego venderlos. Una curiosidad es que estas mujeres pueden llevarse hasta su peso en productos. 
También visitamos a los Menas, que son los menores no acompañados que  consiguen cruzar la frontera de Marruecos a España. Cuando llegan a Ceuta, se encuentran en un limbo legal, donde no tienen protección de ningún tipo, excepto por las asociaciones que trabajan allí, como son Digmun Dignidad de Mujeres, Niños y Niñas, entre otras. A los niños se les trata como delincuentes en este lugar, pero en realidad son criaturas que han venido hasta aquí por la miseria y por el hambre que sufren en su lugar de origen. 
¿Cuál ha sido el objetivo de este año?
Nuestros objetivos son siempre los mismos. El primero es conseguir que se cumplan los derechos humanos y los acuerdos internacionales en materia de refugio e inmigración, y visibilizar y denunciar donde estos no se respeten. El segundo es lo que estamos haciendo todos, acudir a entrevistas, intentar construir una ciudadanía más sensibilizada y que sea más activa con las personas refugiadas y los migrantes y conozcan la realidad que viven estas personas, siendo capaces de ponerse en su lugar. 
Nos dejamos llevar mucho por los comentarios de distintos medios o personas y queremos dar testimonio a este problema, porque cuando muestran las imágenes en los distintos medios mientras comes, pasan a otra noticia como si no hubiera sido nada. Recuerdo que en este último año hay 1.150 inmigrantes que han muerto. Un número que solo cuantifica los cadáveres, porque nunca se sabe realmente cuántos más se quedan en el mar.
Este año han venido con nosotros familiares de desaparecidos, tanto como en el Mediterráneo como en las fronteras de EEUU. Nos ha acompañado una madre tunecina que perdió a su hijo y un padre argelino que había perdido a gran parte de su familia. Y también ha acudido a la caravana gente mexicana invitada por las caravanas italiana, con la cual estamos compaginando y colaborando en el trabajo. 
Un caso es el de Mario, que perdió a su hermano en un asesinato. A día de hoy no sabe donde está y su propósito es ir excavando por la zona en la que él cree que está enterrado. A día de hoy no le ha encontrado, pero a su paso ha localizado  más de 1.000 cadáveres. Tras 5 años de búsqueda, seguirá hasta conseguir su objetivo.
¿Qué deficiencias revela la zona sur de España para hacer frente a la llegada de migrantes?
España desde el año 1992, no ha modificado sus políticas de migración y no ha avanzado. El principal problema es que no ayudan a los países en situaciones precarias, porque la gente migra de sus países porque hay problemas. Estos conflictos se han desarrollado durante años, porque se ha explotado a estos países para sacarles sus riquezas y no les ha importado lo humano, sino lo económico. Han primado las riquezas frente a los derechos humanos.
España está externalizando las fronteras y pagamos directamente a Marruecos para que ellos hagan una limpieza fronteriza y que no puedan pasar a España. Este país no es el principal destino de los migrantes, sino un lugar de paso para ir a Europa. Por eso, pido la creación de rutas seguras para que pueda viajar donde quieran.
Otra deficiencia son las vallas de estas zonas. Cuando Pedro Sánchez entró en el gobierno prometió quitar las cuchillas de las vallas. En vez de eso, estamos pagando para crear vallas más altas y con concertinas.
Se continua haciendo la devolución en caliente. Una vez que ha pasado el inmigrante se le devuelve por la puerta de atrás a Marruecos y de allí a su país de origen. La mayor parte de las personas que vienen aquí son presidiarios políticos, que en cuanto pisen su país morirán o serán encarcelados. 
Los centros de acogida, donde la gente solo podría estar alrededor de dos meses, se están convirtiendo en cárceles porque les están reteniendo y no se les está dando alternativas.
Todas esas deficiencias no se están mejorando con el tiempo, sino que cada día incrementan la división y criminalizan al inmigrante. Realmente, no estamos acogiendo a esta gente, porque hay personas que están años en un centro sin nada que hacer. Les aseguran la comida, pero no algo que hacer con su vida. Esta limitación se da por el dinero. 
¿Este viaje ha sido una continuación del viaje realizado a Mellila en 2017?
Sí. La caravana Abriendo Fronteras comenzó en el año 2016, que fue el único viaje que no pude acudir y fue en Atenas, Grecia, que es uno de los puntos más calientes de migración. El año siguiente hicimos el viaje a Melilla y tiene que ver con el realizado este año, porque muchos de los problemas que tienen los implicados son similares. Ceuta tiene un problema añadido que son las trabajadoras trasfronterizas, que todos los días cruzan el estrecho para trabajar de asistentas y para realizar su labor tienen que madrugar a las tres de la mañana para poder llegar hasta allí.
Otro problema que tiene esta zona son las trabajadoras de la fresa de la ubicación de Lepe, Huelva. Estas mujeres trabajan cinco meses al año por un salario de 37 euros brutos, en el mejor de los casos, como dice el convenio, por día trabajado. Si quieren ganar 1.000 euros tienen que trabajar los 30 días. Y denunciamos los abusos que hay tanto sexuales como laborales. Son pocos los empresarios que cumplen con la normativa de derechos.
¿Cuántos participantes han acudido este año?
Este año hemos acudido 300 personas, mayoritariamente mujeres, que correspondería a un 70%. Por eso la caravana se define como feminista, donde denunciamos la violencia sexual que tienen estas porteadoras en España y en los países de tránsito. Es una caravana ecologista y solidaria. 

¿Cómo ayundar a la gente en estas zonas?
Nosotros no somos una caravana asistencial, sino un grupo que tratamos de darles alegría, que nos expliquen sus problemas y ponernos en su lugar. Nos permite vivir con ellos los conflictos que tienen en primera persona. Con ello, intentamos dar a conocer su situación,  lo que viven y los derechos que están perdiendo.
Nuestra forma de viajar es contactando con las organizaciones de los lugares de paso. Quedamos con las entidades y la gente migrante que trabaja nos suele hacer la comida todos los días y dormimos en distintas localizaciones públicas, como campos de fútbol, pabellones, etc. Nosotros pagamos un dinero por la comida y por dormir y es una forma de inyectarles a los más necesitados una suma de capital.
Convivimos con ellos, si hay algún problema se intenta cooperar con las organizaciones que trabajan allí. Otra cosa es que los miembros de las distintas caravanas pertenezcamos a distintas entidades, como es mi caso que soy de Palencia Ciudad Refugio, y que cada uno en su institución hacemos distintos actos como obras de teatro, pasacalles, recogida de ropa, etc. y enviamos todo lo recaudado a organizaciones como SOS refugiados.
Durante el viaje no somos asistenciales, pero durante el año hacemos distintas actividades para enviar distintos objetos a organizaciones que sí lo hacen.
La caravana está avalada por unas 150 organizaciones de toda España, y aunque vayamos solo 300 personas tenemos un apoyo externo.
¿Qué zona es la más afectada con la violación de derechos humanos?
Las zonas más afectadas de las visitadas este año son Ceutay Lepe (Huelva), donde los donde los derechos humano de los Menas (menores no acompañados) y las agricultoras de la fresa son vulnerados. 
¿Cree que realizando un viaje de 9 días consiguen subsanar un poco el problema?
Nosotros sabemos hasta dónde podemos llegar, hasta dónde podemos visibilizar, pero conocemos que el concepto de la caravana se está ampliando y creando conciencia. No somos algo aislado, sino que estamos dentro de una red que trabaja día a día por los problemas de los migrantes. La solución está en la política y parece que no hay muchas ganas en resolver este conflicto. Nosotros hacemos lo que podemos y conocemos nuestras limitaciones. El problema más grande está aún por solucionar y es muy difícil resolverlo, pero nosotros seguiremos ahí intentándolo.  
¿Reciben alguna ayudas de las distintas administración?
No recibimos ayudas de nadie. No las pedimos ni las queremos. Nuestra independencia sobre todo tipo de organizaciones es imprescindible.
¿Cuál ha sido el recorrido de este año?
Yo he partido de Palencia hasta Burgos, hemos ido hasta Granada, Motril, Tarifa, Ceuta, Tarifa, Sevilla, Jerez de la Frontera, Huelva y Lepe. En todos los sitios hacemos tanto performas como manifestaciones.
¿Qué medidas son necesarias para solventar el problema de migración por parte de las administraciones públicas?
Pedimos la suspensión de los acuerdos de retorno a terceros países como España con Marruecos, terminar con las devoluciones en caliente, eliminar las redadas, no criminalizar a las personas que ayudan a los migrantes en los salvamentos y hacer vías legales y seguras para las personas en tránsito. En definitiva, estamos pidiendo que se cumpla la carta de los derechos humanos de la ONU y que se apliquen los tratados internacionales vigentes, que se los están saltando. Además, solicitamos que se derogue la ley de extranjería de España y el reglamento de Dublín y de la Unión Europea, conocida como la directiva de la vergüenza. 
¿Se ha agravado la situación de los inmigrantes tras las elecciones autonómicas de Andalucía como se comenta en el Facebook de la caravana?
No se puede constatar, pero es uno de los grandes peligros que vemos en la caravana. El ascenso de la extrema derecha puede agravar los derechos humanos de esta gente. 
¿Qué situación laboral viven las mujeres de Huelva?
Por parte del empresariado sufren estos abusos, porque pueden contratar de cualquier manera a la gente que necesita un trabajo. 
Estuvimos hablando con una persona de allí que actualmente tenía un bar y nos contaba que nadie de Lepe iba a trabajar. Además, nos dijo que teníamos que estarlas agradecidas porque trabajar en las condicines en las que lo hacen son infernales. Han llegado a hacer fiestas sexuales con ellas, entre otras cosas. Este tipo de atropellos son consentidos y no se pueden perseguir porque estas trabajadoras no son capaces de dar la cara por dos puntos. El primero, porque pierden su trabajo y el segundo, porque son repudiadas en sus hogares.En estos casos hay que dar visibilidad a este problema y que sea la sociedad la que denuncie. 
¿Qué salidas laborales tienen las mujeres?
Al venir de temporeras no tienen la posibilidad de tener salidas laborales porque solo las dan el paso laboral durante la temporada de la fresa. 
¿Qué supone para usted estos viajes?
Para mí es una forma de protesta, porque los actos que se realizan a los migrantes no se hacen en mi nombre y no admito que la gente no pueda desplazarse libremente. Cada uno nace donde le toca y me molesta que sí yo estuviese en esta situación no me permitieran vivir. Piensan que vienes al paraíso y en realidad es todo lo contrario, porque no aceptan a los migrantes sin trabajo, pero a los ricos se les reciben con una alfombra roja.
¿Qué le hizo tomar la decisión de participar en la caravanas hace tres años?
Este es el tercer año que voy a la caravana y lo hago porque me parece que aquí estamos intentando defender estos derechos. Una labor por la que merece la pena luchar.
¿Cree que España tiene este problema olvidado?
España tiene este problema olvidado y también se ignora que nosotros fuimos migrantes. Mucha gente dice que para entrar en Alemania tenían que ir con papeles, pero realmente esto es un bulo. A los migrantes sin papeles ya se le apoda de ilegales, cuando en realidad ninguna persona es ilegal. En todo caso es una persona que es administrativamente irregular. 
¿Ven peligrar su labor tras la salida de sentencias de distintos voluntarios que por ayudar han acabado condenados?
No, porque nosotros cuando vamos en la caravana somos personas pacíficas y únicamente lo que hacemos es manifestarnos.
¿Cómo puede colaborar la gente ciudadana que no forma parte de la caravana?
No criminalizando al migrante, escuchándole y comprendiendo cuál es su problema, porque el desconocimiento genera miedo. Si tú estas dispuesto a hablar con una persona puedes conseguir empatizar con él. Y poco a poco esto se va consiguiendo. 
¿Organizan alguna manifestación o concierto para recaudar fondos?
En Palencia hacemos obras de teatro en el Teatro Principal, donde conseguimos recaudar unos 1,000 euros. Normalmente hacemos una al año y lo enviamos a SOS Refugiados y a Grecia, que son las zonas que tienen mayor necesidad.