Años de esfuerzo para un resultado magistral

Laura Illana
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Andrea Sanjuán y Elena Rodríguez consiguen las plazas para fiscal y juez tras aprobar las oposiciones. Al primer examen tipo test se presentaron 6.000 personas

Años de esfuerzo para un resultado magistral

Tras un largo camino con duras jornadas de estudio y preparación, Elena Rodríguez Puente, durante cuatro años y Andrea Sanjuán Castrigno, durante seis, han aprobado las oposiciones y desean convertirse algún día en las próximas juez y fiscal de la provincia. 
Al examen tipo test se presentaron 6.000 personas de las que solo 1.500 aprobaron. En el primer examen de exposición oral, de estas 1.500 personas consiguieron aprobar  600, y en el último, 300 opositores pasaron la prueba, aunque tan solo 296 lograron una plaza, quedando cuatro vacantes.  
Rodríguez y Sanjuán destacan que cuando acabaron la carrera optaron por las oposiciones y lo primero que hicieron fue elegir a un preparador, en el caso de Sanjuán Castrigno, los magistrados Mauricio Bugidos y Ángel Muñiz fueron sus primeros preparadores, mientras que el último año y medio ha estado a su lado el letrado del juzgado de primera instancia e instrucción de Palencia, Javier Tejedor. Por su parte, Rodríguez Puente eligió a, su tío, Luis Puente de Pinedo, de la Audiencia Provincial de Madrid.
 Sus rutinas se basaban en seguir unos hábitos para no descentrarse, descansar y estudiar, aproximadamente, ocho horas al día. Los primeros meses ambas aseguran que son más llevaderos que los últimos ya que, al principio, los preparadores recomiendan estudiar seis días y descansar uno, pero cuando la fecha del examen se aproxima, no se pueden permitir tener ningún día libre.
«Como son muchos años de preparación y hay que tener distracciones para seguir motivada, mi rato de desconexión era cuando salía a tomar algo con mis amigas o con mi pareja. Aprovechaba esos momentos para  despejarme y tener vida social», destaca Elena Rodríguez. 
Consejo. Las dos están de acuerdo en que cuando insistes, insistes e insistes para lograr lo que quieres, al final acabas consiguiéndolo. 
Andrea Sanjuán anima a los opositores que continúen, y no se rindan, porque, aunque muchos suspenden, están totalmente preparados y solo necesitan un poco de suerte. Además, añade que cuando recibieron la noticia de que habían aprobado no se lo terminaban de creer y pensaban que era el día más feliz de su vida. «Cuando estás opositando es algo idílico, no te das cuenta del puesto al que estás optando hasta que te dicen el resultado final. A partir de ese momento empiezas a ver tu futuro más claro», añade Rodríguez. 
Andrea Sanjuán asegura que alguna vez ha pensado en rendirse, ya fuera porque no tenía la ocasión de presentarse a las oposiciones por no haber convocatoria o porque el número de estas era muy limitado para la cantidad de personas altamente cualificadas. «Cuando te presentas a los exámenes y esa misma tarde te dicen que no has aprobado tienes una sensación rara, de bajón y tristeza, pero gracias al apoyo familiar puedes continuar y prepararte para las siguientes ocasiones», añade Sanjuán Castrigno. 
Reglas para opositar. El temario contiene un total de 325 temas, ninguno de los cuales puede dejarse sin estudiar. Todos se los tienen que preparar para que, día tras día, esa cifra de temas aprendidos vaya aumentando y se los puedan cantar al preparador. Es decir, tienen que recitar los temas dos días a la semana para que el preparador corrija los errores y ellas mismas puedan ver sus resultados. «El preparador mientras yo le cantaba los  temas me iba corrigiendo y guiándome para mejorar el próximo día», añade Sanjuán.
Las oposiciones engloban un total de tres exámenes que se realizan en el Tribunal Supremo de Madrid. En primer lugar, un examen tipo test, formado por 100 preguntas a contestar en dos horas y cuarenta y cinco minutos, y, posteriormente, dos exámenes de exposición oral, que dividen el temario en dos partes. A la hora de realizar este segundo examen, hay que sacar cinco bolas al azar de una urna, cada bola con un tema diferente que tienen que recitar en 12 minutos. 
Los temas extraídos al azar pertenecen a las siguientes partes de la materia: el primero con  un tema de Derecho Constitucional, dos temas de Derecho Civil  y otros dos de Derecho Penal. El segundo consta de dos temas de Derecho Procesal Civil, un tema de Derecho Procesal Penal, un tema de Derecho Mercantil y un tema de Derecho Administrativo o Derecho Laboral. «Una vez que sacas las bolas, tienes un total de 15 minutos para hacer un esquema del temario que hay que explicar. A partir del momento en el que esos minutos finalizan, tienes una hora para cantar esos temas», destaca Sanjuán. «Antes los estudiantes tenían la ventaja de poder decidir si cambiaban una bola por otra o no. Ahora, sin embargo, tienen la obligación de recitar los temas que salen en cada una de las bolas», recalcan la juez y la fiscal. 
Para poder realizar los exámenes orales hay que aprobar el de tipo test y, luego, superar el primer oral antes de optar al segundo. A la hora de realizar la prueba se sigue un orden de citación alfabético, por lo que la letra del apellido marca tanto el turno en el que le toca, como el tiempo que transcurre entre uno y otro examen. 
Elena Rodríguez asegura que en el momento previo al examen tipo test estaba más relajada que cuando hizo el oral, ya que en ese los nervios los tenía a flor de piel. Otro factor muy importante para ella, es el orden de citación, ya que si ese día te toca hacer el examen la última, estás mucho más inquieta. Por su parte, Sanjuán Castrigno destaca que el día que la convocaron para hacer el oral, la tocó ser la quinta persona y por falta de tiempo, le cancelaron la prueba, así que se tuvo que presentar al día siguiente.
A pesar de que las dos hicieron las mismas pruebas, el futuro para ambas será totalmente diferente, ya que Rodríguez ha preferido ser juez, mientras que Sanjuán será fiscal. 
Ambas eligieron el momento de presentarse a las oposiciones en el quinto curso de la licenciatura, cuando tuvieron que cursar la asignatura llamada Practicum, prácticas que ellas decidieron realizar en un juzgado donde vieron que las funciones que realizaban los jueces y los fiscales eran de su agrado e iban a marcar su futuro. 
No obstante, hasta el momento que recibieron la noticia de que habían aprobado, no tuvieron claro su futuro profesional. 
En septiembre ambas empezarán un curso teórico de preparación, los fiscales durante cuatro meses en el Centro de Estudios Jurídicos de Madrid, mientras que los jueces optan a uno de ocho meses en la Escuela Judicial de Barcelona. 
Una vez que terminen los cursos, tendrán que realizar prácticas. La juez las realizará durante un año y la fiscal a lo largo de cuatro meses, eligiendo, en la medida de lo posible, Palencia.