Oro parece, plata no es

Alberto Moreno
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Oro parece, plata no es - Foto: GERRY PENNY

Óscar Husillos y Luguelín Santos, descalificados tras ocupar las dos primeras plazas en el Mundial 2018, se miden de nuevo mañana en Madrid

El cruel destino les unió en una insólita situación. Tras alcanzar el oro y la plata en el pasado Mundial de Birmingham, Óscar Husillos y el dominicano Luguelín Santos fueron descalificados por pisar mínimamente la línea de calles de una muy peraltada pista. Un drama para dos atletas que se merecieron el pódium, como el beneficiado Maslak no se cansó de repetir. De hecho, tras las críticas por esa norma, la IAAF se cuestionó la posibilidad de cambiar esa regla.
Sea como fuere, al final se aplicó esa adivinanza «oro parece (y debió serlo para Óscar Husillos) plata no es (la que se privó a Santos)». La respuesta no es plátano, sin reencuentro. Ambos son las estrellas de la prueba de los 400 metros del Meeting de Madrid que se celebra en la jornada de mañana en Gallur. A las 20,52 horas está prevista la salida de esta carrera que es la más atractiva de la reunión. No será un mano a mano entre ambos, hay atletas de enorme entidad, como el norteamericano Nathan Strother (mejor marca de los participantes con 45’’56), el africano Kennedy Luchembe o el esloveno Luka Janezic (mejor marca del año de los participantes, con 46’13’’).
cada vez mejor. La prueba madrileña está encuadrada en la World Indoor Tour.La semana pasada compitió en Alemania, donde era segundo tras el campeón mundial Maslak, en una carrera en la que reconoció el atleta palentino que cometió errores de estrategia que le impidieron optar a la victoria. Las sensaciones fueron buenas, pero no está al nivel del impresionante año pasado, debido a ese retraso en la preparación por una lesión en el pie izquierdo.
Pese a todo, en una entrevista  en el diario Marca, Óscar Husillos, asegura que se ve capacitado para «volver a correr tan rápido como en Birminghan», donde batiese el récord europeo, lograse el oro y fuese el primer atleta blanco en bajar de los 45’’, aunque todo se fuese al traste por la descalificación. «Pese a todo lo que pasó, con la descalificación, me sirve de motivación. Si he corrido una vez en 44.92 sé que puedo volver a hacerlo. Se trata de volver a entrenar y competir de la misma forma».