El motor lastra los mejores datos exportadores de la región

David Alonso
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Pilares del comercio exterior como la agroalimentación o las semimanufacturas baten sus récords históricos de ventas, mientras que el motor retrocede 700 millones en 11 meses

Dos operarios trabajan en una línea de montaje de productos de la automoción - Foto: Ical

El gran motor autonómico sigue ‘gripado’ a la espera de que alguien, como gritó Luis Moya a Carlos Sainz a escasos 500 metros de la meta, trate de arrancarlo. Las exportaciones de la automación continúan en caída libre con un descenso acumulado superior a los 1.000 millones de euros en los últimos dos ejercicios. Mientras tanto, el resto de sectores de Castilla y León siguen ganando terreno y conquistando posiciones fuera de nuestras fronteras para introducir sus productos, una aventura que a la vista de los datos cada vez hacen con mayor éxito. Durante 2018, algunos campos tan importante como el sector agrícola o las semimanufacturas anotaron sus mejores registros históricos en lo que a ventas al exterior se refiere, y su relevancia dentro de la balanza comercial autonómica cada vez es mayor, sumando entre ambos casi el 30% de las exportaciones. Sin embargo, el declive de la automoción condenan mes a mes a la Comunidad a registrar números rojos. 
Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Comercio, durante los once primeros meses de 2018, Castilla y León vendió productos al extranjero por valor de 14.200 millones, casi 250 menos que en el mismo periodo de 2017, y un millar menos que en 2016, el mejor año exportador de la historia.
«Las exportaciones están bajando a un ritmo importante a nivel estatal por el frenazo a la economía», reconoce el presidente de la patronal Cecale, Santiago Aparicio, que culpa al Gobierno de Pedro Sánchez de lo que está ocurriendo con «un sector tan importante como la automoción». «Es una irresponsabilidad poner fecha de muerte al diesel y es un bulo que hay que desmentir porque nos está haciendo mucho daño», asegura el líder de la patronal, que, por otra parte, si que apunta que, a excepción del motor, las exportaciones del resto de sectores en la Comunidad son «muy positivas porque crecen de forma exponencial en los últimos años».
Una valoración que tiene su traslación a los números, en los que se refleja como entre enero y noviembre del pasado año el sector agrícola de la Comunidad vendió fuera de España productos por valor de 1.800 millones, su mejor cifra de la serie histórica, y que supone superar en más de 200 millones los números de 2016, año récord. En idéntica situación se encuentran las semimanufacturas, el segundo sector en volumen de transferencias al extranjero por detrás de la automoción, que hasta noviembre había despachado 3.164 millones de euros en bienes, y que también anota su mejor marca histórica, superando en casi 300 millones a lo vendido en 2017. 
De igual forma, aunque con menor intensidad, los bienes de equipo también han mejorado las exportaciones del año anterior, con 1.950 millones, aunque todavía se encuentra lejos de sus mejores cifras anotadas hace años cuando envió fuera de España más de 2.500 millones en productos. «Tenemos un gran producto y sabemos venderlo», apunta Aparicio.

Cinco países.

Rumanía, Corea del Sur, Francia, Bélgica y Alemania. Estos cinco países se encuentran detrás del retroceso exportador de la Comunidad. O al menos eso indican las cifras, que aseguran que entre los cinco han dejado de comprar más de 700 millones de euros en productos autonómicos. Precisamente, Rumanía es el que más ha cerrado el grifo al mercado autonómico, con casi 250 millones de euros menos, 200 de los cuales se perdieron en ventas del sector de la automoción. Los otros cuatro países se encuentran parejos con descenso cercanos a los 100 millones de euros en once meses, algo que para mercados como Francia, principal comprador de la Comunidad, apenas supone diferencia entre los más de 3.400 millones de euros que se gastó en la región en 2018.
«Las exportaciones de Castilla y León no han tocado techo y todavía tienen mucho margen de mejora», apunta el presidente de Cecale, que lamenta que las empresas de la región «todavía les falta el impulso de salir fuera, de creérselo, de hacer análisis de los mercados». «Somos buenos pero poco constantes en las exportaciones», reconoce Aparicio. «Hay veces que el problema es que la empresa no tiene tamaño para saltar, y por eso insistimos en las oportunidades de la unión de varias empresas», concluye.

Brexit y USA.

Ni las políticas autárquicas impulsadas por Donald Trump en Estados Unidos, ni la constante amenaza de un ‘Brexit duro’ parecen haber aplacado las compras de estos países a productores de la Comunidad. Así, mientras el primero apenas rebajo en 14 millones sus importaciones de bienes de Castilla y León, con 282 millones; en el caso del Reino Unido,  recibieron mercancía de la región  por valor de 1.257 millones, cien más que en el mismo periodo de año anterior. 
Otros gigantes como China, Japón o Brasil todavía siguen siendo residuales para el mercado exportador de Castilla y León, que todavía sigue vendiendo el 85 por ciento de sus productos dentro de la Unión Europea.