Pan y Guindas reclama el impulso a la alcoholera

Carlos H. Sanz
-
Pan y Guindas reclama el impulso a la alcoholera - Foto: Eva Garrido

El pleno aprueba, con la abstención del PSOE y el voto en contra de Ganemos, el cambio urbanístico

El pleno del Ayuntamiento sacó ayer adelante una de esas operaciones urbanísticas que pueden calificarse de históricas: la adquisición del edificio de la antigua alcoholera y la definición de un solar que pueda albergar un centro de salud en el barrio de Pan y Guindas.
Más allá de la inquebrantable defensa de la operación del PP y Ciudadanos, de la abstención del PSOE y el voto en contra de Ganemos, quien más motivos tenía para sentirse feliz era seguramente Mayte Rodríguez, presidenta del barrio, quien se felicitaba porque, quizá por primera vez, se daba un paso en firme para dar respuesta dos reivindicaciones históricas de Pan y Guindas.
«Siempre hay dudas, pero parece que por fin vamos a poder ver convertido el edificio de la alcoholera, cuya situación de abandono es evidente, en un centro cultural y social para el barrio, que incluya una pequeña biblioteca o sala de estudio para que los jóvenes no tengan que marcharse del barrio para poder estudiar», explicó horas antes a Diario Palentino a las puertas del edificio.
Tal y como se ha explicado, la operación que pergeñó el Consistorio y que ayer se aprobó fue la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), «una operación ingeniosa», sostuvo la edil de Urbanismo, María Álvarez, denominada técnicamente como «transferencia de aprovechamientos lucrativos». 
Como el Ayuntamiento no podía comprar el edificio por sus cargas, calculó su edificabilidad y la de otro solar residencial que hay detrás -hoy luce vallado, pero no porque se vaya a construir en él- y la trasladó a otra zona del barrio, concretamente al solar que siempre se pensó para el centro de salud, ubicado junto a la avenida de Brasilia, y que, por cierto, estaba calificado como residencial y no como equipamiento sanitario.
Esto obligó al Ayuntamiento a buscar un nuevo solar para el centro de salud, y que encontró en la calle Padilla, entre el edificio de 11 plantas que destaca en esta parte de Pan y Guindas y la zona infantil, y cuya edificabilidad también modificó para que no haya problemas de espacio.
Mayte Rodríguez insistía ayer en que para el barrio «es importante dotar a Pan y Guindas de un centro de salud». «Es cierto que nos gustaba más el otro emplazamiento, pero si no se puede, hay que trabajar por que se construya en este», comentó a DP. 
A día de hoy, la presidenta reconoce que no tiene noticia por parte de la Junta de Castilla y León de este proyecto. «Solo sabemos que la Junta aseguró que no hay cartillas sanitarias suficientes en el barrio, pero tiene que incluir también el cuartel de la Guardia Civil, las nuevas construcciones de Laguna Salsa y toda la zona de la Nueva Balastera», argumenta.
De hecho, la presidenta asegura que exigirá a la Junta que ese futuro centro sanitario incluya atención pediátrica. «Hay una población infantil muy elevada en estas zonas», comentó.
Más allá de estos cambios claves, el barrio insiste en que se opondrá a la conexión de las calles Padilla y Caracas si eso significa meter tráfico en el interior del barrio, y que vigilarán con atención otras operaciones propuestas -fuera de la modificación del PGOU- como la nueva entrada desde la avenida de Buenos Aires o la conexión directa de La Ensenada con la glorieta de la escultura del recinto ferial. 
Dudas de PSOE y Ganemos. Los grupos municipales de PSOE y Ganemos expresaron sus dudas sobre esta operación. Los socialistas dejaron claro sus discrepancias con los razonamientos jurídicos esgrimidos por los técnicos municipales, sobre todo en cuatro cuestiones. La primera, explicó el edil Luis González, es que «hay una sentencia que dice que en suelo urbano consolidado no se pueden hacer transferencias de aprovechamientos lucrativos», es decir, el Ayuntamiento no podría utilizar esta figura para adquirir la alcoholera. 
Otro aspecto técnico que hace dudar al PSOE, es que «para salvar el documento», el Ayuntamiento haya recurrido a lo que se denominan «unidades de normalización», cuando en las 300 páginas del estudio que fundamenta estos cambios urbanísticos no se cita en ningún momento esta figura.
Luis González advierte también que la Confederación Hidrógráfica del Duero advierte en su informe que el solar del centro de salud está dentro de la zona de policía del arroyo de Villalobón, y que recomienda evitar allí la construcción de centros escolares y sanitarios, al ser zona inundable.
Para el PSOE, esto da la excusa perfecta a la Junta para no construir nunca el centro de salud, tal y como puntualizaría después la portavoz Miriam Andrés.
Y, en cuarto lugar, porque hay dudas de quién ostenta la titularidad de dichas fincas, ya que el Sareb o banco malo ha reconocido que solo es propietaria de los préstamos hipotecarios. 
Por su parte, la plataforma ciudadana, crítica con los plazos administrativos, dudó de si los cambios introducidos no se debían considerar lo suficientemente sustanciales como para exigir una nueva aprobación inicial pero, sobre todo, sobre si estos cambios urbanísticos se hacían «para beneficiar al barrio o a un propietario particular que ni siquiera sabemos quién es». 
«¿Primamos los intereses particulares frente al general? Porque el interés del barrio es adquirir la alcoholera y un centro de salud, y creemos que el documento pone trabas a ese centro de salud y lo hace imposible, porque si no se hace una vía interior no podrán acceder las ambulancias», afirmó Patricia Rodríguez.
La concejala de Urbanismo lamentó el voto de PSOE y Ganemos pero aseguró que la operación urbanística cuenta con el visto bueno de los informes técnicos no solo del Ayuntamiento -servicio de Urbanismo y Secretaría General- sino también de la Junta de Castilla y León o el Consejo Consultivo, entre otros. «No tengo dudas de que el procedimiento está hecho perfectamente y da cumplimiento al reglamento de urbanismo», sentenció María Álvarez, que se mostró satisfecha por el acuerdo.