Aspas falla un penalti que priva al Celta de la victoria

Inés Morencia (EFE)
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Los vigueses empatan a cero en Zorrilla en un duelo marcado por el abismo del descenso y en el que el 'príncipe de las bateas' erró una pena máxima, más por acierto de Masip, que lo detuvo, que por fallo del delantero

Aspas falla un penalti que priva al Celta de la victoria - Foto: R. GARCÁA

El Real Valladolid y el Celta de Vigo empataron sin goles en un partido marcado por el miedo a perder, ya que ambos equipos querían los puntos, y se dieron dos partes diferentes, con una segunda dominada por el Celta, que dispuso de un penalti en el que Masip se erigió como protagonista, tras detener la transformación de Iago Aspas.

Con el recuerdo de las víctimas que ha dejado el coronavirus, el Real Valladolid volvió a saltar al césped del José Zorrilla con la intención de jugar con la presión del Celta, que salió con cinco defensas, y controlar el balón desde el primer minuto.

De hecho, el Celta parecía estar lejos de Valladolid y dejó la iniciativa del juego al conjunto local, que llegaba con más claridad al área gallega, sobre todo a través de la banda de Nacho y Toni Villa, aunque con escaso éxito, por lo que el choque no alcanzaba un buen ritmo, ni ofrecía demasiado espectáculo.

Los de Óscar García guardaban filas, a la espera de que la defensa vallisoletana cometiera algún fallo del que sacar petróleo, y Joaquín daría el primer susto en este sentido, al perder el balón cerca de su área, aunque Salisu, atento, recuperó el balón para dárselo a un Masip totalmente inactivo.

El Real Valladolid controlaba a los interiores del Celta y se mostraba tranquilo a la hora de llevar la pelota, con confianza entre los jugadores, que se traducía en las ayudas defensivas. La mejor ocasión estuvo en las botas de Toni Villa, quien lograba llegar al área pequeña, pero Rubén impedía su remate.

Faltaban pocos minutos para llegar al descanso y los gallegos apretaron el acelerador, buscando el área blanquivioleta. Smolov, en una gran jugada, recortaba a Joaquín, al que acudió a apoyar Alcaraz para impedir que disparara con comodidad y, en la siguiente jugada, Olaza buscaba sorprender a Masip de falta directa, sin lograrlo.

No hubo tiempo para más y ambos contendientes se retiraron a los vestuarios con el mismo marcador inicial y con mucho margen de mejora, sobre todo en cuanto a ritmo de juego, de cara a la segunda mitad.

El Celta retornó al campo con más mordiente ofensiva, consciente de que era el momento idóneo para tratar de inaugurar el marcador, y comenzó a presionar más. Ello se tradujo en una primera oportunidad de Iago Aspas, cuyo disparo desvió, en una gran intervención, el meta del Real Valladolid.

No cejó el cuadro vigués en asediar el área local, tratando de aprovechar la calidad de sus jugadores, y al Real Valladolid cada vez le costaba más contener al rival, por lo que tuvo que añadir un plus en el plano defensivo. Y en esa lucha por frenar al rival, Alcaraz cometió penalti al desviar la pelota con su mano.

Iago Aspas se encargó de transformarlo, pero su fuerte disparo fue desviado por un gran Masip. El marcador seguía sin moverse. Ese fallo ni impidió que el Celta se viniera abajo, ni que el Real Valladolid tomara impulso, por lo que apenas se produjeron ocasiones, aunque Denis Suárez buscó la sorpresa con un disparo en el tiempo añadido que salió desviado.