Un viaje a través del pasado

A. Benito
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Las campañas de excavaciones en Villanueva II y Cueva Guantes arrojan nuevos datos sobre cómo eran los seres humanos y animales que habitaron la zona norte hace miles de años

Un viaje a través del pasado

Echar la vista cientos de miles de años atrás,  excavar en el subsuelo y aprovechar los restos que dejaron quienes nos precedieron para saber un poco más de nuestro pasado. Ese es el trabajo del equipo liderado por Ana Mateos y Jesús Rodríguez, un grupo de expertos que desde hace once años investiga el conjunto de yacimientos ubicados en el término municipal de Santibáñez de la Peña.
Una década después de realizarse las primeras excavaciones, la Cueva de Guantes y el resto de cavidades que salpican el territorio comprendido entre Villanueva de Arriba y Villaoliva de la Peña siguen arrojando interesantes datos sobre cómo eran los seres humanos y animales que habitaron estas tierras en épocas pasadas.
Como ya avanzó DP hace algunas semanas la campaña de este año se ha centrado en dos puntos: la zona norte de Villanueva II y la Galería 1 de Cueva Guantes. Con respecto al primer espacio, el sondeo realizado por los especialistas del Cenieh ha permitido constatar la presencia de humanos durante el Calcolítico, o lo que es lo mismo, unos 4 ó 5.000 años antes del presente. Además, en la cavidad han aparecido huesos de diferentes animales prehistóricos, entre los que destaca el ursus deningeri, una especie que habitó en la Montaña Palentina hace más de 10.000 años, durante el Pleistoceno.
Un viaje a través del pasadoUn viaje a través del pasadoFinalizados los trabajos en Villanueva II, las excavaciones se centraron entre el 20 de agosto y el 11 de septiembre en la Cueva de Guantes, donde este año han aparecido industrias líticas en el Nivel 206. "Hasta ahora habíamos encontrado herramientas hechas por humanos en niveles superiores, con una antigüedad de unos 41.000 años. También sabíamos que la caverna había sido frecuentada por neanderthales hace 50.000 años, pero la gran novedad de esta campaña son las dos lascas halladas en el nivel correspondiente al oso de las cavernas", indica Mateos. Eso, por supuesto, no quiere decir que una y otra especie convivieran a la vez, de hecho, los restos tendrán cientos de años de diferencia, pero precisamente, concretar esa información es el próximo reto al que se enfrenta el equipo. Para ello, habrán de utilizar una técnica denominada OSL, puesto que el Carbono 14 no funciona con los vestigios de más de 50.000 años.
OTROS ANIMALES. Aunque el Cenieh ha encontrado numerosas evidencias que atestiguan la presencia humana en el yacimiento norteño, son más abundantes los restos de animales. "Además del oso de las cavernas, en la Cueva de Guantes habitaron marmotas, ciervos, rebecos, hienas y leones de las cavernas", señala Rodríguez, que también apunta que "en niveles inferiores al del oso han aparecido dos falanges de rinoceronte". 
Finalmente, el paleontólogo aclara que el ursus spelaeus "no es un antepasado del oso pardo", sino una especie extinta que solo utilizaba las cavernas como refugio durante la hibernación -en invierno era además cuando nacían las crías, de ahí que la mayoría de restos encontrados sean de oseznos-. Con respecto a su apariencia, el oso cavernario era mucho más grande y robusto que el pardo, con dientes masivos que apuntan a la posibilidad de que fuera un animal mayoritariamente herbívoro.