La avispa asiática y la varroa, contra la apicultura

E.M.
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La avispa asiática y la varroa, contra la apicultura - Foto: Reyes MartÁ­nez

La producción de miel descendió de forma brusca en 2018 al pasar de 169 a 77 toneladas en la provincia

La apicultura es una actividad ganadera que posee unas características muy especiales que la definen y diferencian de las restantes encuadradas en el sectors. 
Además de por su producción y el consiguiente resultado económico,  la apicultura juega un papel fundamental en la conservación del medio natural, en la polinización de los cultivos, en el mantenimiento de la biodiversidad y, algo que es esencial, en la fijación de la población en el medio rural.
Sin embargo, no atraviesa su mejor momento, a pesar de que quienes están inmersos en esta actividad trabajan por mejorarla e intentar ponerla a la altura que se merece. Castilla y León es un referente al situarse como la tercera comunidad con más colmenas (429.418) -solo por detrás de Andalucía y Extremadura-, pero ha caído de forma importante en lo que a producción se refiere. Así, la comunidad vivió un descenso generalizado en la producción de miel en el último año. En el caso de la provincia de Palencia la reducción fue muy significativa, al pasar de 169 a 77 toneladas.
Varias son las cuestiones que influyen en este resultado y sobre las que se está trabajando desde distintos ámbitos para mejorar en esta anualidad.
De esta manera, entre los caballos de batalla a los que se enfrentan en los últimos tiempos los apicultores están las distintas enfermedades que hacen mella en las colmenas. 
«Hay un elevado porcentaje de mortandad en las colmenas, especialmente por la varroa. Mientras hace unos años se perdía en torno a un 10% de los ejemplares, ahora llega al 50%», asegura el presidente de la Asociación Palentina de Apicultores, Santiago Pascual.
Pascual reconoce que «a lo largo del año se recuperan y vuelven a criar, pero para ello se somete a mucho estrés a las colonias, pues les pedimos reproducción y, además, producción».
El responsable del colectivo insiste en que son ganaderos y, como tal, «dependemos del clima»,  aspecto que afecta a los animales directamente. «Son muy sensibles a los cambios. Por eso, muchas veces hay que centrarse en criar reinas y tener buena genética, para reponer la cantidad de bajas que se producen», añade.
estrategia. Por otra parte, la avispa asiática también está causando problemas al sector. «Los profesionales grandes pueden convivir con ella, pero para los aficionados en un gran problema», argumenta el responsable de este colectivo en la provincia. De hecho, distintos colectivos de la comunidad se han unido en la Asociación Avispa Asiática y han solicitado a la Junta que asuma como prioritaria la lucha contra la vespa velutina sin esperar a que sea un «problema grave». El objetivo es intentar controlar la plaga «antes de que se desmadre».
Para paliar esta situación se apuesta por una estrategia regional, basada en la prevención y, sobre todo, en la formación.