Un desajuste en el gasto amenaza un plan financiero

Carlos H. Sanz
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El Ayuntamiento aprueba en Estabilidad Presupuestaria pero incumple por un 0,78%la regla de gasto, lo que acerca la supervisión de Hacienda si no se corrige

Un desajuste en el gasto amenaza un plan financiero - Foto: Á“scar Navarro

El informe de ejecución presupuestaria del tercer trimestre del año, cerrado a fecha 30 de septiembre y que ha sido elaborado por el servicio municipal de Intervención, indica que el Ayuntamiento cumple con la Ley de Estabilidad Presupuestaria con un margen que supera el millón de euros, pero también advierte de que «al cierre del ejercicio no se cumpliría la regla de gasto», lo que obligaría al Consistorio a aprobar un plan económico financiero de cara al próximo año.
La regla de gasto fuerza al Ayuntamiento, en resumidas cuentas, a no gastar más de lo que se gastó el año anterior. La cifra la marca el Gobierno, que cada año incrementa ese límite en un porcentaje. A fecha del 30 de septiembre, la ciudad tiene un desajuste «por un escaso margen del 0,78%», el cual deberá corregir antes de que acabe el año.
Aunque parezca incongruente,  la regla de gasto condiciona, sobre todo, a administraciones que, como es el caso del Ayuntamiento, tienen superávit en sus cuentas, es decir, que ingresan más de lo que gastan. 
De hecho, el informe de Intervención deja claro que de continuar en este línea, el Ayuntamiento cerrará el año con números positivos al contar con una capacidad de financiación de 1.022.100,92 euros. Al cierre del tercer trimestre del año, la ejecución de los ingresos está en el 92,64%  (69,98 millones de euros), mientras que la de gastos, la cuantía ejecutada (67,42 millones de euros) supone un 77,83% de lo que figura en la contabilidad municipal a finales del tercer trimestre (86,6 millones de euros), aunque supera los créditos fijados al inicio de curso (63,42 millones de euros) en un 5,92%.
Dicho de otra forma, el Ayuntamiento cumple la norma de Estabilidad Presupuestaria y, gasta menos de lo que se ingresa, pero esa última cifra es superior a  la de 2018. La prórroga presupuestaria y que haya sido un año electoral pueden estar detrás de esa desviación, así como que las decisiones de gasto de los equipos de Gobierno no hayan tenido que ver de forma suficiente con inversiones financieramente sostenibles -es decir, en proyectos que generen ahorro o, al menos, que no vayan a generar más gastos- o en  amortizar deuda. 
El documento de Intervención también indica que el porcentaje de deuda viva de la institución se sitúa en el 37,9% con 29,83 millones de euros, muy lejos del máximo del 110% que marca el Ministerio de Hacienda.