Uno de cada cinco trabajadores tiene más de 56 años

Carlos H. Sanz
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El número de asalariados en la última etapa de su vida laboral se incrementa un 1,5% en un año

Uno de cada cinco trabajadores tiene más de 56 años - Foto: Alberto Rodrigo

El mercado laboral es un reflejo directo de la sociedad que lo nutre. El de Palencia no es una excepción y basta con profundizar en los datos de los 66.347 asalariados palentinos que recoge el estudio publicado recientemente por la AEAT, llamado Mercado de Trabajo en las Fuentes Tributarias, para comprobar comportamientos que responden a las características de la provincia.
El primero tiene que ver con el envejecimiento de los asalariados, que en su gran mayoría tiene entre 36 y 55 años (51,42%). «Es un hecho diferencial no demasiado positivo para Palencia», concluye el sociólogo Javier Gómez Caloca, que ha profundizado en los miles de datos que ofrece el informe de la Agencia Tributaria.
«Nuestros asalariados están más envejecidos. El porcentaje de los trabajadores palentinos por encima de los 56 años es del 19,92% cuando en 2017 era el 18,41%, frente al 16,91% de los de la Comunidad y el 14,17% del conjunto del Estado», explica. Dicho de otra forma, casi uno de cada cinco asalariados de la provincia tiene más de 56 años.
Los datos son concluyentes. La provincia sufre un grado de envejecimiento por encima del de Castilla y León, pero es que es mucho mayor que el del conjunto del Estado, una realidad que el sociólogo palentino achaca a «la huida de los jóvenes en los últimos años en busca de oportunidades a otras provincias».
Tampoco es sorpresa que el salario declarado en el IRPF por los más jóvenes, es decir, los menores de 18 años y los que tienen entre 18 y 25, esté muy determinado por los trabajos precarios, sujetos a contratos a tiempo parcial, esporádicos, de horas al día o días al mes, de campañas como la de Navidad o estacionales, ligados al verano, así como contratos de formación con retribuciones muy bajas, que supusieron el 75% del Salario Mínimo Interprofesional, es decir 551,92 euros al mes durante 2018, que es el año en el que se centra el estudio de la Agencia Tributaria.
Hasta los 35 años el salario que perciben los palentinos está por debajo del salario medio, que es de 18.895 euros al año. Los datos revelan que según se va incrementando la edad, sube el salario medio hasta situarse, de los 56 a los 65 años, en los 22.858 euros anuales, 1.632,71 al mes.
Para Gómez Caloca, las causas son variadas y van desde la promoción salarial -los ascensos- que se produce a lo largo de la vida laboral, subiendo de nivel retributivo, hasta el concepto salarial denominado antigüedad. «Los trabajadores de más edad que no fueron arrastrados al desempleo por la crisis iniciada en 2008, que no cayeron víctimas del efecto sustitución, es decir, de la política empresarial del despido barato de los más antiguos para ser sustituidos por nuevos con menores salarios, han mantenido mejor el poder adquisitivo y, desde 2015, lo han ido mejorando», apunta.
Por ese motivo, para este sociólogo tanto para los jóvenes como para las mujeres «es fundamental cualquier incremento que dignifique el SMI, pues es el salario con el que la mayoría entra al mercado de trabajo». «Cuando se publiquen, dentro de un año, los salarios declarados en 2019 se verá el verdadero y positivo alcance del incremento del SMI a 900 €/ mes (12.600 anuales) en estos dos colectivos», resalta.
El informe de la Agencia Tributaria responde también a otra pregunta que seguro que se hacen muchos trabajadores: cómo de elevado es su sueldo. Pues bien, el 28,34% de los salarios declarados en el IRPF de 2018 han sido iguales o inferiores al SMI, es decir, 10.302,6 euros, que entre 14 pagas resultan unos 735,90 euros al mes.
«Es decir, la evolución anual del SMI marca el salario de 28 de cada 100 trabajadores palentinos y, por lo tanto, ejerce un fuerte elemento «elevador» de los salarios más bajos, incluso de los regulados en los convenios colectivos», concluye Javier Gómez. Dos tercios de los asalariados palentinos, el 66,33%, tiene un sueldo dos veces el SMI (1.471,8 €/mes). Son casi 9 puntos más que en 2016 y dos puntos más que en 2017, un incremento que el sociólogo atribuye «al efecto multiplicaor de las subidas que tuvo el SMI en 2017 y 2018, al pasar de 655,2 en 2016 a 735,9 euros/mes en 2019.
Si se analizan los datos en función del sexo del trabajador, el porcentaje de mujeres por debajo del SMI es del 35,12%, casi 13 puntos superior al de hombres (22,56%). «Esto nos dice que todo incremento que tenga el SMI va a favorecer más a las mujeres y es una herramienta imprescindible para eliminar la brecha salarial por abajo», insiste el sociólogo.
Si se toma como referencia dos veces el SMI, las diferencias se van abriendo más y llegan a casi los 15 puntos de «brecha» con respecto a los hombres, 71,62%  frente a 56,27%. A partir de este umbral las diferencias salariales son cada vez mayores hasta superar los diez puntos de diferencia en el tramo de 2,5 veces el SMI. Es lo que se denomina brecha salarial.
Brecha salarial. Aunque la evolución de la brecha salarial ha sido positiva en la última década, reduciéndose la diferencia entre hombres y mujeres en 3,40 puntos, no es menos cierto que se debe más a un mayor retroceso de los salarios de los hombres que al incremento mayor del salario de las mujeres. Según el informe, entre un trabajador y una trabajadora palentina hay una diferencia de 4.719 euros al año, es decir, las trabajadoras tienen un salario medio inferior en un 22,85%. En parecidos porcentajes se mueven las asalariadas de Castilla y León (-22,69%) y del conjunto del país (-22,64%). «Para un salario de un hombre de 1.000 euros/mes, una mujer que realice el mismo trabajo, cobraría 771,10» concreta Javier Gómez.
«Con estos datos, a este ritmo de mercado y sin actuaciones contundentes desde los poderes públicos, la brecha tardaría en desaparecer 65,79 años. Es evidente, que las trabajadoras palentinas y la sociedad no pueden esperar tanto», concluye.
Por si no fuese suficiente, además existe una brecha territorial porque no es lo mismo trabajar en Palencia que en otra provincia de Castilla y León o España. El salario de las palentinas es un 1,91% inferior (-310 euros año) respecto a la media regional, y llega a ser un 4,03% inferior (-667 euros año) con respecto a las mujeres del conjunto del país. 
Esto también ocurre con las retribuciones de los hombres, más bajas con respecto a las de Castilla y León (-348 euros/año, un -1,66%) y que llega casi a los 800 euros al año con respecto al conjunto del Estado (-797 euros al año, un 3,72% inferior). «La brecha territorial de los palentinos se ha elevado considerablemente con respecto a los de Castilla y León al pasar de una mínima diferencia de 60 euros en 2016 a 348 euros en 2017. Con respecto al Estado, también se ha incrementado, aunque menos, al pasar de un -3,13% (659 euros año) a un -3,72% (797€ año)», especifica el sociólogo de cabecera de Diario Palentino.
Si se parte del hecho de que el salario medio en Palencia es algo inferior al de Castilla y León (-1,67%, 314 euros anuales) y, sobre todo, al del conjunto del Estado (-3,67%, 703 euros/año), los datos del informe de la AEAT revelan que la brecha geográfica se ha hecho más grande puesto que con respecto a la Comunidad era de -142 euros (un -0,77%) y con respecto al Estado era de 662 euros (-3,51%). 

 

Evolución de los salarios: 426 euros más respecto a 2017
Después de que los salarios tocaran fondo por la crisis económica en 2012, tanto para el total de asalariados (17.707 euros/año), como para los hombres (19.869 euros) y mujeres (14.952 euros), la recuperación salarial, con la excepción de 2014, ha sido constante hasta llegar a 2.018. Según el análisis de los datos de la AEAT realizado por el sociólogo Javier Gómez Caloca, la recuperación con respecto a 2012 ha sido de 1.188 euros, lo que representa un 6,71% de mejora en seis años. No obstante, los hombres han recuperado 1.195 euros (el 6,01%) y las mujeres han recuperado 1.399 euros (el 9,36%). Según los últimos datos conocidos, las retribuciones declaradas a Hacienda se han incrementado en 426 euros anuales (el 2,31%) respecto al año anterior. Por sexos, la recuperación ha sido de 444 euros (el 2,15%) en los hombres y de 450 euros (el 2,83 %) en las mujeres. Por tanto, se puede concluir, explica Javier Gómez, que la evolución de la brecha salarial ha sido positiva, con retrocesos puntuales los años 2014 y 2016, al pasar de un máximo de  -25,78% en 2009 (5.256 euros) al mínimo en el último año: -22,73% y 4.713 euros menos de retribución anual.