La edad poco importa en el Camino

Laura Illana
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La edad poco importa en el Camino

Alejandro González, un peregrino de 90 años, llega a Carrión 20 días después de haber salido de Roncesvalles en dirección a Santiago

Alejandro González Montes nació hace 90 años en Villota del Duque, en Palencia. El día 5 de junio comenzó el Camino de Santiago desde Roncesvalles. Ayer llegó a Carrión, después de recorrer aproximadamente 20 km desde la localidad de Frómista. Un día más se levantó a las siete y media de la mañana se puso sus botas «duras», así las llama él ya que tienen que soportar las piedras y guijarros que hay durante el Camino, y comenzó a andar. «Fue una etapa muy fácil ya que apenas hay subidas y bajadas, que son las que más esfuerzo me suponen», asegura Alejandro.
Después de 20 días caminando se siente con fuerzas para seguir andando, con mucha alegría y con ganas de empezar la siguiente etapa. Para él y su familia es un logro tener 90 años y estar haciendo el Camino de Santiago. Con sus tres hijos habla todos los días y aunque el mayor de ellos tenía algunas dudas sobre si podría hacer el Camino, los otros dos tienen total confianza en la fuerza de su padre. 
Es creyente y la religión es la principal motivación por la que realiza el Camino de Santiago. Aunque camina solo, asegura que no lo está, ya que considera que Dios es su único compañero de viaje. Durante el trayecto y en los albergues siempre encuentra a alguien con el que hablar, aunque no le conozca.  González destaca una anécdota que le ocurrió un día: cuándo llegó a un albergue, su propietaria le sacó una foto ya que se quedó sorprendida al ver en el DNI que un hombre de su edad estaba haciendo el Camino. 
A diario escribe en un cuaderno todas las vivencias de su día a día, y con su tablet hace fotos de los sitios que más le llaman la atención. «Un día cuando llegué a un albergue escuché decir a unos jóvenes que había llegado hasta allí en coche. Gracias a la foto pude demostrarles que eso no era así, asegura González. 
No es la primera vez que hace alguna etapa del Camino de Santiago, ya que lo hizo con 82 y 84 años. Además, el año pasado hizo una ruta por la Sierra de Jaén.
 Aunque pase por momentos muy duros nunca se ha planteado abandonar, ya que un día hizo la promesa de hacer otra vez la ruta si cumplía 90 años.
A Alejandro cada vez le quedan menos km para llegar a su destino pero destaca que el Camino de Santiago es duro, y eso solo lo pueden decir las personas que lo hacen.