José Mª Pérez 'Peridis': «Los arquitectos tienen que ser sastres, no modistos»

diariopalentino.es
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Ayer se presentó el monográfico que le didica la revista 'Análisis' de la 'ELP Castilla y León'

‘Peridis’ ayer durante la presentación del número que le dedica la revista ‘Análisis’. - Foto: Eva Garrido

El número 26 de Análisis, revista de psicoanálisis y cultura que publica la Comunidad de la  Escuela Lacaniana  de Psicoanálisis (ELP) de Castilla y León, está dedicado a José María Pérez González Peridis, quien ayer se desplazó a Palencia para participar en su presentación, que tuvo lugar en la Casa Junco. El acto estuvo moderado por Fernando Martín Aduriz, a su vez director de la publicación en la que se ha reunido artículos de unos treinta autores (escritores, psicoanalistas, jueces, profesores,  psicólogos....) a los que se ha invitado a «pensar Peridis», en palabras de Martín Aduriz).
Durante su intervención, Peridis afirmó que la formación de  los arquitectos los últimos años les ha llevado a ser «modistos; todos quieren ser Foster, Moneo...»,  cuando de lo que se trata es de ser «sastres», y es que la arquitectura es una de las artes «útiles al hombre». A su juicio no se trata de dejar la huella sino de contribuir a que «las personas puedan ser fácilmente felices».
Comentó asimismo que el inconsciente es «el mejor esclavo que tenemos», además de que «la  puerta del inconsciente es la creatividad». También explicó sobre sus tiras humorísticas que trata de meterse en la piel de los personajes, de bucear en sus almas.
Recordó la puesta  en marcha de las escuelas taller y su paternidad -«Había un patrimonio que se caía y miles de chicos en la calle»- y de las Lanzaderas de Empleo y Emprendimiento Solidario, cuyo objetivo es que el desempleado abra su espacio de posibilidades y genere nuevas acciones para conseguir un empleo por cuenta propia o ajena que le ilusione y sea motivador. Con éstas últimas, desarrolladas en Torrelavega, Castro Urdiales y Astillero -entre otros-, se ha conseguido una reinserción de hasta el 70 por ciento de estos desempleados «voluntarios, activos, visibles, solidarios, que ponen en común sus problemas, afectos y saberes. Es una fórmula barata y fácil. Lamentarse no resuelve los problemas».