La cantera musical palentina

David Herrero (Ical)
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La Escuela de Rock de Palencia, encabezada por Juan Alberto García, ofrece formación sin distinción en las edades, de la mano de una enseñanza de calidad basada en el trabajo en equipo y el respeto

La cantera musical palentina - Foto: Brágimo

Aprender los principios básicos del trabajo en equipo, inculcar los valores fundamentales de la vida y dejar claro la importancia de disfrutar, ya que “la música no es una obligación, sino una diversión”. Tres pilares principales sobre los que se sustenta la Escuela de Rock de Palencia, encabezada por su director y profesor, Juan Alberto García, que hace de las notas musicales y la formación un valor añadido para la provincia.

 

“Nuestra escuela no solo imparte clases, sino que también realizamos actividades relacionadas con la música y el género artístico”, como campamentos musicales por la provincia y en las instalaciones, donde los participantes desarrollan talleres de música, manualidades, teatro, juegos, o bailes, entre otros, detalla en declaraciones a la Agencia Ical el director.

 

Asegura que creen “muy importante” una buena formación musical para los alumnos, razón por la que imparten de “forma seria” las nociones, pero haciendo que “se diviertan con la música”. Explica que también cuentan con una línea infantil educativa con niños a partir de dos años, que dirige Esther Valero y un gran equipo de profesoras de infantil.

 

García afirma que “han conseguido que la academia sea muy familiar y que todos los alumnos vengan a disfrutar de la música en un entorno adecuado y cuidado hasta el más mínimo detalle”. Y es que, cuentan con salas personalizadas y un escenario fijo, motivo por el que “está reconocida como una de las más grandes de España”. Aun así, “lo más importante para nosotros es que disfruten y que, tanto pequeños como mayores, compartan nuestra pasión por la música”, recalca García.

 

Apoyo especial y formación

Puntualiza que en la academia se tienen en cuenta una serie de “valores fundamentales” como el respeto, la educación y el compañerismo, los cuales son impartidos en “todas las clases de una forma educada”. Al final, el objetivo principal es que “todos disfruten y se respeten, de esa manera, la temática funciona estupendamente”.

 

Para ello, es necesario “aprender los principios básicos del trabajo en equipo”, como escuchar las ideas del resto de sus compañeros, aceptar la opinión de la mayoría, colaborar o aportar ideas propias. Es decir, una serie de aspectos claves para que “una formación musical se pueda poner en marcha”. Sin olvidar la práctica musical pura, por lo que se enseñan los principios elementales para empezar a tocar un instrumento, así como tener claro la importancia de disfrutar, ya que “la música no es una obligación, sino una diversión”, aclara.

 

La escuela no hace distinciones, al contar con alumnos de edades comprendidas entre los dos y los 70 años, con quienes realizan una “labor especial” gracias a la música, y es que, “todos vienen con la misma ilusión de disfrutar y divertirse”. A mayores, se suman las clases de educación especial, personalizadas con profesores titulados, en colaboración con entidades como Aspace o Asdopa, donde “se han aplicado las notas musicales a modo de terapia, obteniendo un resultado muy positivo”, destaca García.

 

En el capítulo formativo, la academia ofrece un Grado Medio en los nuevos estudios en ‘Músicas actuales, rock y nuevas tendencias’, además de tener una línea educativa para guitarristas a cargo de Manuel Seoane, músico de Mago de Oz, con titulación y preparación para acceder al Conservatorio, añade.

 

Valor para Palencia

La escuela como lugar físico, ubicada en la calle Rio Rubagon, solo tiene dos años, pero las clases se remontan hasta los ocho años, tras encabezar este proyecto musical en la ciudad. El director del centro señala que antes poseían un aula en las instalaciones de la academia de baile SMILE, donde su directora, Noelia Pastor, confió en ellos y abrió las puertas de su casa para que pudieran empezar como academia, comenta.

 

El Ayuntamiento también cedió un espacio en el barrio de San Antonio para impartir clases musicales a todos los interesados y, “fue tal la aceptación, que todavía seguimos trabajando con ellos, con más de 200 familias las que se benefician de estos cursos”. Por su parte, la Diputación arrimó el hombro con la realización de campamentos navideños y una gira por toda la provincia, recuerda.

 

“No sé hasta qué punto estamos reconocidos en Palencia, pero, en el resto de España, se habla muy bien de nosotros, tanto en revistas como por los artistas que pasaron por nuestro escenario”. Juan Alberto García deja claro a la Agencia Ical que “trabajan con mucho esfuerzo y cariño para que los palentinos se sientan orgullosos de tener una academia donde su formación musical es de las punteras”, quien subraya que la pretensión es que, dentro de unos años, “sean muchos los que recuerden con cariño su paso y haya la posibilidad de crear grupos mejores”, asevera.



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