Dulces de los santos

J.L.R.
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Los buñuelos, especialmente los rellenos de crema y los de nata, se mantienen como el dulce de estas fechas más consumido frente a los huesos, que no terminan de cuajar entre los palentinos

Dulces de los santos - Foto: Á“scar Navarro

Roscón en Reyes, orejuelas y torrijas en Carnaval y Semana Santa, buñuelos y huesos de santo estos días. Todos ellos propios de unas fechas a los que no resulta  fácil resistirse porque, no por tópico es menos cierto, a nadie le amarga un dulce, como postre, con un café o solo sin más. 
Diego Niño -en la avenida Manuel Rivera, 14, donde este noviembre celebra su quinto aniversario-, señala que el buñuelo es un producto «consolidado», mientras que para el hueso de santo suelta un «bueno». «Me molesto en intentar innovar, en ofrecer sabores nuevos y la venta, no obstante, se mantiene».  «Se cobra -subraya- lo que corresponde a las cualidades de las materias primas -almendra marcona de primera clase, rellenos de extrema calidad, mejores marcas de chocolate- que se emplean». El problema viene, en su opinión, «cuando se corrompe esto; de decir, con precios abusivos y lo que se ofrece no corresponde». «Cuando empecé a hacer aquí en Palencia huesos de santo me costó Dios y ayuda ofrecerlos, porque los clientes venían con una mentalidad descaminada respecto a lo que habían comido. Ese año regalé más que vendí, pero es que era un frente totalmente cerrado, no querían comprar por malos recuerdos», explica. El hueso de santo -la base es el mazapán- «la verdad es que tampoco es un producto del agrado de todo el mundo como el buñuelo», recalca. 
Este año Diego Niño presenta como novedad en los hueso de santo los de yuzu -fruta japonesa entre lima y mandarina-. «Tenemos un surtido bastante curioso. Estoy contento en ese sentido», subraya. Al buñuelo, en su opinión,  lo que «realmente le va bien» es la crema, la nata y la trufa. En cuanto a los precios, explica que los huesos de santo están en torno a los 35 euros/kilo y los buñelos sobre 25.  
Desde Pastelerías Polo comentan que os buñuelos empiezan a venderse a partir del Pilar y que este fin de semana «llega el momento culmen». En cuanto al proceso de elaboración, el de los buñuelos «no es tan complicado como el de los huesos  de santo, que desde que empiezas hasta que se termina pueden transcurrir dos semanas», según explica Monse Polo.  Esta también hace referencia a que en estas fecha también pueden adquirirse tabas, que «son como bombones». Respecto a las preferencias a la hora de consumir estos dulces, «se vende más el buñuelo que el hueso, y es que el cliente relaciona este último con un mazapán y no tiene nada que ver; y entre unos y otros tampoco», indica. «La gente sabe lo que quiere. Viene a tiro fijo y lo que prima es la crema y la nata», señala en cuanto a los gustos en los buñuelos. Referente a los precios, son calificados  de «normal» al tratarse de pastelería artesanal -en Polo son de 40 euros el kilo de huesos de santo y de 26 los buñuelos-.
Pastelería Ayuela, en el paseo de Victorio Macho donde estaba Solete, ve desde hace seis años que lleva el establecimiento como tal, el tirón de los buñuelos en todas las edades, y que tiene clientes  jóvenes y mayores. «Todo el mundo los compra, los huesos de santo menos», cuenta Ana Alegre. Esta subraya que cada año se decantan por los mismos sabores, con la crema y la nata como los más demandados, si bien también los hay rellenos de moka y de trufa. «Ha subido el precio de las materias, pero no nuestros productos.  Los buñuelos son a 23 euros el kilo y los huesos de santo a 27», explica.