El Congreso de las emociones fuertes

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El Congreso de las emociones fuertes - Foto: VERONICA POVEDANO

Las sesiones parlamentarias prometen ser de alta tensión desde el principio con cuatro futuros diputados en prisión preventiva, la derecha midiéndose a tres bandas y un socialismo 'crecido'

Asistir a la disputa por el liderazgo de una derecha partida en tres. Intuir qué propuestas acordarán PSOE y Unidas Podemos. Imaginar enfrentamientos verbales entre un diputado de ERC y otro de Vox. Esperar el posible voto decisivo del PNV. Son cuatro escenarios probables que anticipan un Congreso de los Diputados de emociones fuertes.
Habrá más escenarios porque si una Cámara fragmentada como la de la legislatura anterior deparó debates intensos y momentos de suspense, la de la legislatura que se acerca promete escenas similares o incluso más bizarras. Para empezar, ya no son cuatro las fuerzas políticas predominantes, sino cinco gracias a la irrupción de Vox. Aunque sus 24 escaños pueden ser irrelevantes en la capacidad legislativa, serán una caja de resonancia de sus propuestas. Sus dirigentes lo avisaron desde el momento en el que conocieron el resultado electoral del pasado 28-A.
La previsible estrategia del grupo de Santiago Abascal medirá la resistencia del PP y de Cs ante la derechización del discurso político. También influirá en el duelo particular que librarán Pablo Casado y Albert Rivera: el primero luchará por recuperar el terreno perdido; el segundo, por seguir expandiendo su territorio.
Tendrán enfrente a una izquierda revitalizada debido al impulso de Sánchez, ganador de las elecciones. Sus 123 escaños dan a su proyecto político una base sólida a la espera de Unidas Podemos y de formaciones nacionalistas pragmáticas y moderadas, casos del PNV, Coalición Canaria, Compromís y hasta el Partido Regionalista Cántabro. Por un canal intermedio navegarán a priori los 26 diputados independentistas, los 22 catalanes que suman ERC y JxCat y los cuatro vascos de EH-Bildu. Todo esto mezclado presagia una legislatura apasionante desde incluso antes de empezar.
 

El primer envite. Con cuatro diputados en prisión preventiva (Oriol Junqueras, Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull), el primer episodio de emoción llegará el día 21 cuando, según el reglamento, todos los diputados deben asistir a la Cámara. Ese día se constituye el Congreso mediante un pleno tan interesante como caótico. Como los electos que vayan al hemiciclo no tienen escaño asignado aún, se sientan donde pueden o les dejan.
Para que la Cámara inicie camino se tiene que formar la Mesa, lo que requiere una serie de votaciones no exentas de misterio. El acuerdo previo entre los partidos es indispensable si pretenden que salgan por mayoría sus candidatos a la Presidencia, las cuatro Vicepresidencias y las cuatro Secretarías. En este capítulo es probable que salten las primeras chispas, sobre todo si se negocia sobre la consigna de que no entre Vox o un partido independentista, ya que tanto el partido de Abascal como ERC pueden postular a uno de sus integrantes y negociar su respaldo.