Un paseo por el barrio del Arrabal de Baltanás

Juan Manuel Monge
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También conocido como de Revilla, esta zona de Baltanás, otrora fuera de la muralla de la villa, está cargada de historia

Un paseo por el barrio del Arrabal de Baltanás - Foto: Á“scar Navarro

Las tierras del barrio del Arrabal fueron propiedad de los señores de Baltanás que se citan en documentos antiguos como Los Escuderos de Baltanas. Estos caballeros de la Orden Militar de Santiago eran Ruy (Rodrigo) Gutiérrez, Alfonso Díaz y Sancho Díaz. De Alfonso Díaz sabemos que otorgó testamento en Baltanás en 1500, por lo que pudo nacer sobre el año de 1435. Nos dice que tiene su casa principal en dicho barrio y que los vecinos tienen sobre las casas, o mejor dicho, sobre las chimeneas de las mismas, un impuesto al año de una gallina a pagar por Navida Su impago suscitó no pocos pleitos a lo largo de esta historia.
En el Arciprestazgo de Baltanás, según la estadística diocesana de 1345, figuran dos iglesias en la villa, San Millán y Santa María de Revilla. Alrededor de Baltanás existían otras villas, casi despobladas, como La Aldea, con la iglesia de Santa María; Villella, con la iglesia de San Miguel; Valverde, con San Salvador; Penedillo, con Santa Eufemia; Villalva con San Juan; Terrados con San Martín; Renedo de Baltanás (o de la Vega), con S. Cristóbal; Tablada, con Santa Olaya o Arniellas, con Santa María, por lo que tenemos tres villas con la iglesia dedicada a Santa María.
En el año de 1475 los concejos de Baltanás, Santa María de la Aldea, Terrados, Valverde, Fuentecirio, y Renedo satisfacen sus tributos como pertenecientes a la Merindad del Cerrato. Esto nos hace pensar que no estarían despoblados, con excepción de La Aldea, que hace el pago junto con Baltanás ¿Ya estaban unidos y sus vecinos residían en la villa, o sea, en La Revilla?
Un paseo por el barrio del Arrabal de BaltanásUn paseo por el barrio del Arrabal de Baltanás - Foto: Á“scar NavarroEn 1498, el doctor Sancho de Acebes, arcediano de Talavera, canónigo de Palencia, inquisidor y vicario general del arzobispado de Zaragoza, y señor de Terrados, pide al obispo de Palencia, Alonso de Burgos, la anexión de la iglesia de San Martín de Terrados a las iglesias de San Millán y Santa María de Revilla, por estar aquella despoblada. La unión es ratificada por el obispo Juan Rodríguez de Fonseca en 1511. En esa fecha Sancho de Acebes es obispo de Astorga y Presidente de la Audiencia y Chancillería de Granada y persona muy cercana a los Reyes Católicos.
Es probable que a principios del siglo XV, al igual que Terrados, otros pueblos alrededor de la villa de Baltanás fueran despoblados por accidentes naturales, (sequías, heladas, pedrisco, etc.) que arruinarían las cosechas; sin olvidar las pandemias que diezmaban las poblaciones. Los pocos que quedan, marchan hacia los núcleos de población que les pudieran dar asilo y asistencia, al estar más preparados. Este era el caso de la villa de Baltanás, que estaba fortificada, amurallada y poseía cuatro puertas (El Sol, La Fragua, Barriuso y el Postigo) que se cerraban y abrían todos los días, lo que ofrecía una mayor protección a sus habitantes.
Es cierto que estos migrantes serían recibidos con cierto rechazo, y más si llegaban enfermos. Así y todo, se les permitió quedarse, pero no dentro, sino fuera de la villa, en La Revilla, tierras propiedad de Alfonso Díaz. Sin embargo, esto no fue problema para que levantaran sus casas con las condiciones antes expuestas.
Fotomontaje de cómo quedaría la talla con el trono que le fue arrebatado.Fotomontaje de cómo quedaría la talla con el trono que le fue arrebatado. - Foto: David Callejael pleito de las gallinas. El pleito que titularemos de las gallinas, nos da datos sobre el barrio del Arrabal. Lo describe como muy amplio, pues son varios los que suscitan el impago del impuesto, y que los herederos reclaman, a principio en 1527. Comienza María de Pedrosa y su marido Alonso de Villaverde como heredera de Alfonso Díaz de Pedrosa (aparece de Pedrosa y otras veces de Baltanás). María fue hija de Pedro Díaz de Baltanás, alcaide de la fortaleza de Villar Ramiro y de Leonor de Pedrosa. Pedro Díaz de Baltanás fue hijo de Alfonso Díaz y de Mariana Rodríguez de Acebes.
Hermano de María de Pedrosa fue Juan de Pedrosa, alcaide de la fortaleza de Tariego, que casó con Constanza de Camargo. Hijo de estos fue Juan de Pedrosa, cuya carta Ejecutoria de Hidalguía se encuentra custodiada en el Museo del Cerrato, por cierto.
Hija de María de Pedrosa y de Alonso de Villaverde fue María Díaz de Pedrosa, casada con Juan Alonso de Reinoso. Teniendo por hija a Catalina de Pedrosa que casó con Francisco Dorantes. De estos nació Francisca Dorantes, casada con el licenciado Juan Vélez Martínez de la Rabia y que consigue el cierre del pleito en 1604, declarando el derecho de los herederos y obligando a los vecinos al pago de la dichosa gallina.
El Arrabal es descrito en el pleito de esta manera: «El barrio se llama de Santa María de Revilla extramuros de la villa de Baltanás, que todas las casas sitas e inclusas en el dicho barrio que es como se sale por la puerta que llaman el Postigo derecho a Nuestra Señora de Revilla, de él a la calleja antigua que divide el arrabal de la huerta del marqués hasta llegar al campo de Nuestra Señora a mano izquierda y de allí volvemos sobre la misma mano izquierda por la otra calle abajo que está delante y acabada esta dicha segunda calle volviendo sobré la mano derecha toda la calle adelante hasta salir fuera de las tapias y cercas del dicho arrabal y casas de él y por de fuera volviendo siempre sobre la misma mano izquierda alrededor de la pared de las casa y corrales del dicho arrabal hasta llegar a dicha calleja por la otra parte y por ella adelante hasta llegar a donde comenzó a deslindarse todo el barrio, son casas que deben de fuero cada un año por razón de Fumazgo una gallina a los descendientes de los Escuderos de Baltanás».
«Los vecinos que se citan son: Pedro Picado, El mozo; Bartolomé Pastor, Martín Maté de Reinosa, Pedro Asensio Martín, Miguel Pastor, Andrés de Cogollos, Andrés de Palenzuela, La de Andrés Antón, Bartolomé Gutiérrez, El viejo; Pedro Herrero, Alonso Sardón, Andrés de Atienza, Hernando Gutiérrez, Inés de la Cantera mujer de Martín Anton,Pedro Aguado, Juan Fernández Gallego, Andrés Aguado, Francisco Ruifernández, Miguel Marcos, Andrés Cantarero, García de la Cantera, Llorente de la Cruz, Pedro de Baranda, Andrés de Bartolomé, Pedro de Ruifernandez, Catalina Ruifernández, Gregorio de las Puertas, Francisca Ramos, Pedro Gutiérrez, Pedro de la Borda, Juan Gutiérrez, Juana Aguado viuda de Juan Cantera, Ana Benita viuda mujer de Pedro Benito, que se le dice de Valdecañas, Alonso Martín, cabrero; Francisco García, pastor, Alonso de Toro, Francisco Miguel, Miguel de Zamora, María de Antón viuda de Martin Navarro, Pedro Gutierrez, pastor, Alonso de Baranda, Miguel Quijano, Juan de Burgos,María Aguado, viuda de Pedro de Baranda; Toribio González, todos vecinos de Arrabal de Santa María de Revilla extramuros de la villa de Baltanás en el año de 1600 ( se corresponde con el pleito de 1604). 
Los libros sacramentales en la Iglesia de Revilla comienzan a estar registrados en 1606 aunque solo tenemos constancia de los bautizados, de casados y fallecidos solo hay registros en San Millán aunque sabemos que enterramientos en Revilla también había».
la iglesia. En cuanto a la fábrica de la iglesia de Revilla, nos consta que ya había una pequeña ermita cuando los frailes franciscanos, que vinieron a ocupar el convento de San Francisco hasta estar terminadas las obras. Vivieron en Revilla y era el año de 1589. Por otro documento notarial, de fecha 1527, si se incumplía lo ordenado en ello, se multa y su importe será para la fábrica de Revilla. En la actualidad podemos ver dos fechas grabadas en sus piedras, la de 1683 y 1789. Esta última coincide con la ampliación del crucero y del altar mayor del templo.
No conocemos la fecha en la que se establece la capilla o ermita en esa zona. Ya se apuntó que fue repoblada con gente de otros lugares. ¿Podían ser los de la Aldea? ¿Trajeron con ellos a su virgen? En el siglo XV existían en Baltanás diversas cofradías, entre ellas, la de Santa María de la Aldea, por lo que es posible que tuviesen una imagen sedente, gótica, del siglo XIV a la que rendir culto.
Según la descripción de Baltanás de Juan Francisco Miguel de Ruifernández en 1789: «Tiene la Parroquia como ayuda a la misma a Nuestra Señora de Revilla que se venera bajo la advocación de la huida a Egipto y que según mis abuelos que lo habían oído de sus mayores, se apareció la virgen en una olma donde esta hoy la iglesia y venida del lugar de Revilla, lugar que está a 6 leguas más arriba hacia Burgos y los revillanos, quisieron llevársela y no lo permitió la imagen, quedándose con los de Baltanás». 
Este relato es parecido a otros sobre apariciones marianas y tiene más de fantasía que de cosa cierta. La talla de la virgen de Revilla del S XIV es una imagen sedante que, como puede apreciarse, en una fecha indeterminada, le fue retirada la silla y acoplada al grupo formado por San José, la borriquilla y la palmera. Estos añadidos resultan desproporcionados, sin valor alguno y nada cercanos al siglo XIV de la imagen Nuestra Señora de Revilla.
La economía de Baltanás basada en la agricultura y en la ganadería hace que el pueblo tenga un despegue económico importante en los siglos XVI, XVII y XVIII. La industria de la manufacturas de lana son apreciadas fuera de sus fronteras, se instalan fábricas de tintes, hay fábricas de curtidos, incluso pieles exóticas, y se comercia con América.
Los inviernos en Castilla son duros y fríos, los vecinos emplean su tiempo en tejer y almacenar. En verano se cargan las mulas o caballos con el trabajo realizado, algún ajuar doméstico parte de la familia y marchan a Andalucía, Galicia, Extremadura y se establecen en factorías o tiendas donde vender sus productos. Salen de casa con sus caballerías cargadas, en alguna de ellas van su mujer y algún hijo, les espera un duro camino; en la piedra de la salve miran hacia atrás y la espadaña de Revilla les despide a la vez que piden protección a su virgen.
Año tras año esta imagen de la huida a Egipto les acompaña en el viaje. A la vuelta van a dar las gracias por el feliz regreso quieren verla representada. En el siglo XVII, vive en Baltanás Martín Maté que se denomina maestro escultor, realiza diversos trabajos para la villa, como el altar de S. Mateo en 1650. Talla, en 1623, la cabeza, manos y brazos de la virgen de las Angustias (puede ser la que se venera como virgen de la Soledad) pues lo demás ha de ser tosco. Así mismo, es el que realiza en 1627, el nazareno y sayón y que hoy se procesiona en Semana Santa.
Esta es la historia de un barrio de Baltanás que si bien esta fuera de la villa tiene personalidad propia y una historia que contar, quizá otros la cuente de otra manera pero una y otra enriquecen a la gente que la vivieron y viven en él.