Un futuro en el aire

Agencias
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Un futuro en el aire - Foto: Andrés Ballesteros

Los sondeos apuntan a que serán los pactos posteriores y no el resultado inmediato en las urnas los que determinarán finalmente el nombre del candidato que llegará a la Presidencia

A pesar de que en los últimos meses toda la política nacional ha girado en torno al 28-A, lo más probable es que la jornada electoral no resuelva qué aspirante se sentará en el Palacio de la Moncloa, sino que serán las alianzas posteriores, que, con toda probabilidad, no se materializarán antes de los siguientes comicios del 26-M.
Las cinco formaciones con más posibilidades de obtener un buen resultado (PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos y Vox) es difícil que lleguen a acuerdos en el poco más de un mes que falta para la próxima confrontación en las urnas y desvelar las cartas podría disgustar a sus respectivos votantes y hacerles cambiar el sentido del voto.
Además, la repetición de las elecciones generales es una posibilidad muy real como aseguran los analistas políticos, ya que si las encuestas aciertan, la diferencia entre los bloques de la izquierda y de la derecha es muy corta y con ello todo depende de las alianzas.
Los sondeos publicados en esta larga precampaña y campaña electoral dan, con matices y según las empresas demoscópicas, prácticamente un empate entre las llamadas fuerzas progresistas y las del centroderecha, al igual que las estimaciones del último CIS, por lo que los escaños que consigan las formaciones más pequeñas, nacionalistas y regionalistas, pueden ser determinantes.
Queda un alto porcentaje de electores por definir su voto, pues en el barómetro del CIS de hace tres semanas, más del 42 por ciento decía que tenía pensado votar, pero no tenía decidido a quien. Hace cuatro días, ese porcentaje se había reducido en 10 puntos, pero sigue siendo muy alto y puede determinar la composición del nuevo Gobierno.