Producto de la tierra de la máxima calidad

Rubén Abad
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El Mercado del Cerrato reúne a una veintena de expositores de Palencia, Burgos y Salamanca. Es una de las iniciativas del Consistorio para revalorizar el área recreativa junto al río Pisuerga

Producto de la tierra de la máxima calidad - Foto: Sara Muniosguren

Quesos, embutidos, dulces y productos de la huerta palentina como patatas, cebollas, calabacines o legumbres fueron tan solo algunos de los manjares que ayer se pusieron a la venta en el Mercado del Cerrato Palentino de Tariego. Una feria que alcanzó su XVIIIedición en el área recreativa del río Pisuerga, una amplia zona verde que el Ayuntamiento quiere poner en valor para atraer turismo a este rincón de la comarca cerrateña.


Allí se instalaron durante toda la jornada (en convocatorias anteriores se limitaba a la mañana) 23 expositores de Palencia, Burgos y Salamanca por los que se pasearon cientos de vecinos del municipio anfitrión y otras localidades próximas como Venta de Baños, Hontoria de Cerrato o Cevico de la Torre.


La expectación que ha generado este año el mercado es tal que el número de estands «triplica al de ediciones anteriores», apuntó el concejal de Festejos, Diego Fernández, quien se ha encargado de promocionar la cita en redes sociales, otra de las claves de su éxito. «Estamos muy contentos con la respuesta del público. La gente tiene ganas de recuperar la normalidad», afirmó la teniente de alcalde, Raquel Álvarez.

Producto de la tierra de la máxima calidadProducto de la tierra de la máxima calidad - Foto: Sara Muniosguren


Jonathan Fraile, de Salamanca, es uno de los vendedores más veteranos. Sus embutidos tienen una «gran aceptación» entre los palentinos, «mucho más que en Valladolid». Eso le anima a regresar «todos los años», no solo a Tariego, también a la capital y otros pueblos como Villamuriel, Astudillo o Dueñas. «La longaniza y la panceta es lo que más se vende. Estoy muy contento», señaló.


En el extremo opuesto, el de los que se estrenaron ayer, figura Laura Polo, de Granja Pepín (Alba de Cerrato). «Ferias como esta nos vienen muy bien a los productores locales, porque son un escaparate para nuestro género», afirmó. 


A destacar también los cinco puestos cuya recaudación se destinará al colectivo Aspace, volcado en las personas  con parálisis cerebral. Tampoco faltaron las actividades complementarias como un taller de chapas, la actuación del grupo de danzas Aires Palentinos y una exhibición de talla de madera.