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Los colectivos del Alzheimer reducen casi un 50% sus plazas

Gabriela Páez
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Ambas organizaciones, tanto en la capital como en Guardo, se vieron obligadas a disminuir el número de personas diarias debido a las limitaciones de aforo y las medidas de seguridad

Los colectivos del Alzheimer reducen casi un 50% sus plazas

La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Palencia redujo las plazas para sus usuarios, pasando de 45 personas diarias a máximo 20 tras el confinamiento. Asimismo, AFA-Guardo también se vio afectada con las limitaciones de aforo y las medidas de seguridad, disminuyendo de 32 usuarios a 20. En total, ambos centros tuvieron un descenso de casi el 50%.

Debido a la situación generada por la pandemia, AFA-Palencia tuvo que cerrar los centros municipales. «Fuimos unos de los primeros servicios en dejar de trabajar y volvimos a abrir cuando nos consideraron una asistencia esencial», informa la coordinadora del centro, Rebeca González, quien agrega que actualmente se encuentran trabajando en el centro de día de San Juanillo, ya que no han podido regresar a la sede principal en la calle La Puebla. «Esperamos volver el próximo mes», agrega. 

Por otro lado, Sara Macho, encargada de la asociación de Guardo, indica que «la crisis sanitaria nos afectó tanto en el tema de plazas, como económicamente y en las actividades que realizábamos, entre otras cosas más». 

Los colectivos del Alzheimer reducen casi un 50% sus plazasLos colectivos del Alzheimer reducen casi un 50% sus plazasDe cara al día mundial del Alzheimer que se celebra mañana, ambas organizaciones decidieron planificar actividades en sus respectivas localidades. AFA-Guardo ha programado una semana de sensibilización bajo el nombre de Semana Mundial del Alzheimer 2021 que comienza hoy. Dicha campaña cuenta con una serie de actividades como una mesa informativa, el encendido del monumento al minero iluminado de color púrpura en honor a todas las personas que sufren de alzheimer u otra demencia y a sus cuidadores, recaudación de dinero a favor de la asociación, entre otras cosas. 

En la capital, la directiva de AFA-Palencia decidió no realizar  actos de sensibilización presenciales como era de costumbre. «Somos un colectivo de riesgo, ya que trabajamos con personas mayores», manifiesta su coordinadora, que añade que incluso la misma junta está constituida por particulares de riesgo. Por ello, este año la organización solicitó a las administraciones el encendido en verde de los lugares más emblemáticos de la capital como lo son el Ayuntamiento, la Diputación y el Cristo del Otero, ya que este el pigmento que representa dicha enfermedad. 

Por otra parte, además del programa de cada centro, ambos han decidido unirse a las reivindicaciones y propuestas de la Confederación Española de Alzheimer. 

POR UNA DIAGNOSIS PRECOZ. Bajo el lema de «cero omisiones, cero alzheimer», las dos asociaciones demandan una serie de peticiones sobre el valor y la importancia del diagnóstico precoz y certero como punto de partida para un mejor abordaje de dicho padecimiento y de cualquier demencia.

Asimismo, indican que en la actualidad existe el problema del infradiagnóstico, tanto en la provincia como a nivel nacional. Esto trae consigo la exclusión del sistema de protección de un porcentaje importante de personas que quedan fuera de cualquier tipo de atención al no estar diagnosticadas. «La detección de este padecimiento se dictaminan en fases moderadas o avanzadas de la enfermedad», situación que hace perder oportunidades de acceso a tratamientos farmacológicos y no farmacológicos.

De esta manera, Rebeca González y Sara Macho exigen que se luche contra el diagnostico tardío o en fases avanzadas. «Cuanto antes se disponga de una diagnosis precoz y certero, mayores posibilidades de intervención terapéutica tendrán las personas con demencia», afirman.  Asimismo, apostillan el impacto positivo que genera la detección de este tipo de demencia en las fases prodrómicas. «Gracias la investigación, se sabe que el Alzheimer puede aparecer en las personas entre 10 y 20 años antes de la manifestación de sus primeros síntomas», añaden las coordinadoras. Por ello, demandan un incremento de la conciencia de los profesionales de que esta enfermedad existe, que ciertas reacciones por parte de algunos pacientes «no son cosas de la edad» y que es fundamental desarrollar capacidades para detectar estos casos y derivarlos a atención especializada.

«No puede tolerarse el enquistamiento de las listas de espera», apuntan las representantes de ambos colectivos y añaden que los especialistas deben proceder de la manera más ágil posible. De esta manera, es imprescindible generar «redes de apoyo sociales, lideradas por las AFAs para crear conciencia social», señalan González y Macho. «Apostar por la detección temprana puede tener un efecto en el perfil del paciente, pasando de ser una persona mayor en fase moderada, a ser una persona más joven con un diagnóstico determinado en fases muy iniciales», concluyen.