"Me ha resultado hasta raro hacer de poli bueno"

Esther Molinero (SPC)
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Este gallego, afincado en la isla de Arosa, aparece en varias series y películas de la última década. Su característico perfil es requerido por muchos directores. No le importa que le encasillen, "lo importante es trabajar"

"Me ha resultado hasta raro hacer de poli bueno" - Foto: JOSE HARO

Desde que ganara el Goya al mejor actor de reparto en 2019 por El Reino, Zahera se ha hecho más visible en el cine (Mientras dure la guerra) y la televisión (Vivir sin permiso, Buscando el Norte), pero lleva muchos años en la retaguardia. Es como la sección de Policía que retrata la nueva apuesta de Movistar + en La Unidad. Seis entregas, de 50 minutos cada una, donde se sigue el día a día de la Comisaría General de Información para destapar células yihadistas.
Ficción disponible para todos los espectadores a través de la oferta de Lite (www.movistar.es/lite) y en la que Luis Zahera, con mayor protagonismo en las primeras entregas, muestra un registro menos conocido como jefe de operaciones.

 

¿Zahera se ha convertido en el actor fetiche que aparece últimamente en la mayoría de series? 
(Jajajaja) Gracias a Dios, como dice mi madre, me mantuve en esta profesión tan extraña y soy un actor característico, un secundario, un capitular y me voy manteniendo. Dani de La Torre, el director, es un gran amigo mío y siempre colaboramos.
Lo básico de esta profesión es no desaparecer, estar circulando. Lo de actor fetiche no creo que sea para tanto. Voy trabajando en unas estadísticas, en las de actores, que son muy crueles. 

 

Esta vez se ha pasado al bando de los buenos.
Ya se sabe, los que hacemos de malos queremos hacer de buenos y a la inversa. Pero hay que defender todos los personajes, no juzgarlos, convivir y divertirse mucho con ellos, pues el trabajo de actor es enormemente divertido. 
Estoy contentísimo la verdad de que me dieran la oportunidad de este papel. Se me hace incluso raro, yo que siempre hago papeles de malote, de duro. Ha sido muy agradable.

 

¿Cómo es Sergio en La Unidad
Yo tuve la fortuna de conocer al policía de la Comisaría General de Información al que interpreto. Nos caímos bien, me brindó su casa durante una semana. Cuando tratas a la persona que interpretas, ayuda mucho, te facilita mucho el trabajo. Y luego se dio la particularidad de que este profesional, que en la vida real se llama Manuel tiene esta forma de hablar, como la que hace Sergio en la serie. Es un lenguaje muy elaborado, muy decimonónico. El 90 por ciento de mis diálogos son frases reales. 

 

¿En qué registro se encuentra más cómodo?
Cómo decía un profesor de arte dramático «lo importante no es que te encasillen, lo importante es trabajar». Es cierto que normalmente hago de terrible, o mato o me matan, pero disfruto mucho. Hombre, quieres variar. Confío en que con el tiempo me den papeles más variados, ampliar el territorio de la interpretación, te den más chance, pero muy a gusto con los papeles de malísimo que hago, muy, muy a gusto.

 

Esta superproducción, que ya habla de una segunda temporada, tiene escenarios de Madrid, Toulouse, Nigeria, Tánger, Melilla. ¿Le ha tocado viajar? 
La serie se grabó en Galicia al 90 por ciento. Yo estuve en La Coruña y también en Melilla durante 21 días. Mis compañeros sí que viajaron a Francia y Nigeria. 


¿Qué aporta esta ficción?
El director Dani de la Torre apuesta por el entretenimiento puro de acción, ha montado un tinglado grande. Presenta una comisaría que se dedican exclusivamente a destapar células yihadistas, que trabajan con todo los enlaces del mundo. Es como una unidad clandestina que se tiene que adelantar al atentado, actuando con cautela. Es muy interesante conocer esa rama de la policía existente en España y que es totalmente desconocida para muchos.


Usted también es monologuista . 
Si, escribo textos desde hace 10-12 años y lo hago en Galicia donde siempre he trabajado. Tengo dos programas en la televisión gallega. Aquí soy mínimamente popular y me descubro ante mis paisanos, poniéndome yo en ridículo. Me da un poco vergüenza exportarlo a toda España. 


¿En qué otros proyectos está? 
Actualmente estoy en la televisión gallega los jueves en directo y ahora arranco un programa en el que un cartero va por los pueblos para mostrar cómo está Galicia tras la COVID-19. Además, tengo un proyecto con Telecinco para una serie, una película con el director Rodrigo Sorogoyen. Afortunadamente tengo cositas. A ver cómo y cuándo se va normalizando todo.

 

¿Cómo ha llevado y qué ha descubierto este confinamiento? 
Yo en isla de Arosa, con mucha calidad. Y bueno, los actores tenemos un montón de tiempo libre, aunque trabajes mucho o lo suficiente como es mi caso. Así que ahora, en ese aspecto, no ha sido nada excepcional. Al principio bueno, sí leí más, ví la tele, hice deporte. Pero en general, mi vida ha variad poco. 
El trabajo nuestro es muy caótico, muy extraño, al igual que esta situación. Tan pronto te toca estar dos meses en México, Barcelona o quieto en casa una temporada.
Mi vida no ha variado mucho, ni he descubierto nada nuevo a destacar. Tal vez lo negativo, el miedo que se te instala y ves tal confusión que te hace decir: «Dios mío, que habíamos salido del 2008, que han sido 10 años muy duros y a golpe del 2020 que vuelva a pasar esto…, otro bofetón». 
Me da miedo el caos. No hay liderazgos, no hay un planteamiento colectivo de país, de España, o por lo menos yo no lo veo por ningún sitio.  Yo no tengo hijos, pero tengo siete sobrinos y pienso el mundo que les queda a las nuevas generaciones. Me da coraje. 

 

Hombre, no habrá que perder la esperanza. Pida un deseo. 
Me gustaría que estuviéramos juntos en esto, más unidos. Pero es tan simple, tan infantil esto que planteo, tan ingenuo. Es lo único que se me ocurre, pero es que no se, no sabría decir nada la verdad. Soy pesimista por naturaleza. Valgo para la ficción, la realidad se me da bastante peor.