Vuelta a casa

A. Benito
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Vuelta a casa

Siete meses después, las obras que han dado forma a 'Mons Dei' inician el camino de regreso hacia su lugar de origen

Llegaron para formar parte de la vigésimo tercera edición de Las Edades del Hombre. Recorrieron cientos de kilómetros para completar un discurso expositivo que ha permitido al público ahondar, a través del patrimonio, en la unión entre la montaña y lo sagrado, y también en la relación entre Dios y el hombre. En la ermita de Santa Cecilia y en la colegiata de San Miguel, se han mostrado ante miles de personas, pero siete meses después, las 124 obras que han dado forma a Mons Dei han de emprender el camino de regreso a casa.
Como ya sucediera en los meses previos a la apertura de la muestra, los camiones se han apostado a las puertas de ambas sedes y en los dos templos un equipo de empleados de la Fundación Edades trabaja intensamente para completar el desmontaje de las obras. Quienes también se han desplazado hasta Aguilar son los llamados correos, una especie de notarios cuya labor consiste en inspeccionar el estado de las piezas, acompañarlas en su embalaje y transporte y dar fe de que todo este proceso se realiza en condiciones de seguridad para que las obras no sufran desperfecto alguno.
Esta será la labor que ocupará a los equipos técnicos a lo largo de las próximas semanas. A partir de ahí comenzarán a desarmar la instalación eléctrica, la iluminación y los paneles que han hecho de los emblemáticos templos aguilarenses, magníficas salas de exposición. Un proceso que, tal y como indican desde la Fundación Edades, concluirá en un mes.
«Por ejemplo, en Cuéllar, la exposición finalizó a principios de noviembre, y en Navidad ya estaba totalmente desmontada», apuntan desde el organismo dependiente de la Iglesia de Castilla y León. En el caso de Aguilar, y como la muestra se alargó hasta el pasado domingo, lo más probable es que a mediados de enero los trabajos hayan concluido. Eso es, al menos, lo que les han asegurado a los párrocos de la localidad, que junto a sus feligreses podrán volver a hacer uso de la colegiata de San Miguel en muy poco tiempo.
«La gente tiene muchas ganas de volver a la iglesia parroquial. Al parecer, para finales de enero o principios de febrero, el templo volverá a lucir como antes de la exposición y será entonces cuando abandonemos el Cine Amor y recuperemos el culto en la colegiata», asegura Óscar, uno de los curas de la villa galletera.
Como no podía ser de otra forma y hasta que estas labores finalicen, la seguridad activa y pasiva continúa en San Miguel y Santa Cecilia, todo con el fin de evitar cualquier tipo de sustracción o robo. Y es que toda medida es poca para proteger unas obras cuyo valor va mucho más allá de una simple cifra, dado que en Mons Dei se han mostrado algunas de las piezas más preciadas de todas las que posee la Iglesia de Castilla y León.
Valladolid, Madrid, Salamanca, Palencia, León, Ávila, Barcelona, Segovia, Lisboa, Zamora, Santander, Zaragoza, Burgos, Soria o Álava son solo algunos de los lugares a los que regresarán unas piezas que, en los últimos siete meses, han encontrado en Aguilar una segunda casa. Unas obras que han dado sentido al conjunto de la exposición y que se han mostrado más bellas que nunca.
Desde la Fundación Edades del Hombre ya están acostumbrados a entender que toda edición, por bella que sea, tiene su fin, pero eso no quita para que muchos de los trabajadores sientan cierta tristeza ahora que toca recoger los bártulos y ponerse a trabajar en Angeli, la muestra que se desarrollará en la localidad burgalesa de Lerma el próximo año.
AGRADECIMIENTO. Aseguran, además, que este proceso es más costoso cuando guías y colaboradores tienen que despedirse de una localidad como Aguilar, en la que se les han puesto todas las facilidades para que su estancia fuera inmejorable. «La verdad es que hemos estado muy cómodos, en un pueblo bonito y acogedor que nos ha tratado de maravilla», indican desde la Fundación.

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