Viejos conocidos y caras nuevas

L.B.
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Carrión Flok, Marta Ren y su banda y Café Quijano ponen el broche final a las fiestas

Viejos conocidos y caras nuevas - Foto: Á“scar Navarro

En la última  jornada de las fiestas patronales, la música ocupó un papel destacado en la programación, para que los palentinos se quedaran con un buen sabor de boca tras la traca final. Por eso, tres conciertos coparon la actividad vespertina en varios puntos de la ciudad, con estilos variados y una gran calidad.
Una buena muestra de ello fue el concierto que el grupo palentinoa Carrión Folk ofreció en la plaza Mayor. Una vez más demostraron con sus canciones que la música tradicional de Castilla y León ofrece una amplitud sonora que merece la pena investigar y trasmitir y que la riqueza instrumental brinda la oportunidad de acercarse a sonidos diferentes. En este concierto, además de la mandolina, el paloteo, la dulzaina, la pandereta y la voz de Ana Gutiérrez, Carrión Folk contó con la colaboración de varios amigos como la bailarina Neftis Paloma, que animó aún más el concierto.
Animado estuvo también el cuarto y último concierto del ciclo Palencia en Negro yde nuevo fue la voz de una mujer la protagonista. La portuguesa Marta Ren y su banda The Groovelvets. El soul y el funk del país vecino tienen en este grupo a un representante a nivel mundial como ayer quedó demostrado en el concierto de la plaza de la Inmaculada. Ritmo, carisma y una gran voz sirvieron para cerrar este festival que pese al frío volvió a congregar a un buen número de aficionados a la buena música.
Viejos conocidos y caras nuevasViejos conocidos y caras nuevas - Foto: Sara MuniosgurenY como colofón a las fiestas de San Antolín, unos viejos conocidos de los palentinos, los Café Quijano. Este trío leonés ha actuado en varias ocasiones en la capital durante los últimos años y, aún así, consigue que sus conciertos sigan llenándose hasta la bandera. Pese a su dilatada carrera musical, los hermanos Quijano han vuelto a los escenarios con su último trabajo La vida no es la la la,  rejuvenecidos y dejando a un lado las baladas y canciones lentas para dar paso a más guitarras y más rock. Algo que los espectadores palentinos supieron disfrutar en la última actividad de los sanantolines.