Venta de Baños calienta el fuego de la VII Olla Ferroviaria

Carlos H. Sanz
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La cita es este domingo, desde las 11,30 horas. A partir de las 14 se servirá un plato con los guisos cocinados por los participantes al precio de 2,50 euros, vino, agua y pan incluidos

Venta de Baños calienta el fuego de la VII Olla Ferroviaria - Foto: Eva Garrido

Venta de Baños acoge este domingo la séptima edición de su Olla Ferroviaria, una cita con la gastronomía que engarza perfectamente con la tradición ferroviaria de la localidad, y que está organizada por el Ayuntamiento. La calle de Coulounieix-Chamiers será la cocina en la que cocineros locales así como otros llegados de dentro y fuera de la provincia demuestren su pericia con tan singular elemento. 
Un mercado de artesanía y alimentos completará la oferta lúdica del domingo. A las 11,30 horas está prevista la inauguración con los dulzaineros; y a las 12,30 horas se celebrará un taller infantil de manualidades ferroviarias. La música correrá a cargo de Dos de Picas (13,30 horas), un aperitivo al reparto de los platos cocinados con la olla ferroviaria de 14 a 15,30 horas. 
El precio del plato para el público asistente es de 2,50 euros e incluye vino, agua y pan, así que no hay excusa para dar buena cuenta de los manjares que se cocinará a fuego lento durante toda la mañana del domingo.
Cabe recordar que estas ollas nacieron de la imaginación y necesidad de los antiguos maquinistas, fogoneros y guardafrenos del ferrocarril del norte de España y, más concretamente, de la línea Bilbao-La Robla. Un trayecto que se hacía interminable y que exigía a los trabajadores ingeniárselas para comer caliente. Así inventaron una olla aprovechando el carbón de la máquina del tren. Ubicada junto a ellos, iban cocinando poco a poco sus contundentes recetas -guisos de legumbre y patatas con carne y chacinas- que, cuando estaban terminadas se ofrecían al centro del grupo para que cada uno, con su cuchara de madera, se alimentase. 
Hay que tener en cuenta que no fue hasta 2010, cuando Venta de Baños celebró los 150 años de la llegada del ferrocarril- que la localidad recuperó esta tradición. Al principio fue una iniciativa de los hosteleros, que se ganó el interés de los venteños y obtuvo identidad propia.