Cosmética médica a la medida

E.M.
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El laboratorio Farmagistral, que posee una marca propia de cosmética farmacéutica personalizada, patenta una crema regeneradora indicada para quienes se someten a sesiones de radioterapia

Cosmética médica a la medida - Foto: Á“scar Navarro

A la medida del paciente y ajustando las características del producto a las necesidades terapéuticas de una persona en concreto. Esa es la base sobre la que trabajan los responsables de la Farmacia Sanz, un establecimiento que inició su andadura hace ya siete generaciones y que su interés por mejorar las condiciones de vida de los pacientes hacen que sus responsables no cesen en ofrecer productos para conseguirlo.
Tras su nacimiento en Guardo, la actual farmacia fue fundada en 1895 en Tariego de Cerrato por Andrés Sanz Sánchez, abuelo del actual titular, Andrés Sanz Estalayo. En los años 20, con la construcción del ferrocarril, trasladó el negocio a Venta de Baños, donde se ha mantenido desde entonces.
La formulación magistral ha sido siempre un elemento clave en la farmacia, cuyos propietarios no cejan en su empeño por seguir creciendo para ofrecer soluciones concretas e individualizadas.
«Hace años, en la mayoría de la farmacias el vademécum era más limitado, pero ahora se está volviendo de nuevo a su manejo, dado que cada vez hay más desabastecimiento de productos», explica Miguel Ángel Sanz, hijo del propietario y uno de los herederos de lo que supone la «pasión por esta profesión».
«A mi padre siempre la han gustado las fórmulas. Antes se traían activos del extranjero y las fórmulas magistrales siempre han sido un elemento importante en nuestra farmacia», asegura.
Hace unos años, un paciente que iba a someterse a unas sesiones de radioterapia, acudió en busca de una crema para regenerar la piel por los problemas que el tratamiento le pudiera provocar. «Tras varios ensayos vimos que los resultados eran muy buenos y decidimos diseñar un crema que, a día de hoy, es todo un éxito», explica Sanz.
Tras las primeras pruebas se comenzó a comercializar en la farmacia y, el éxito fue tal, que los propietarios decidieron patentarla el año pasado. Un trámite para el que han sido necesarios tres años de burocracia y mucha documentación.
De hecho, el nombre de la crema lleva las iniciales de ese primer paciente: J.M.C. Regeneradora. Se trata de un producto que puede utilizarse en caso de cirugía, quemaduras o cuando la piel sufre algún daño importante, pues tiene una «alta concentración de activos para favorecer la síntesis del colágeno, hidratar y calmar la piel dañada».
Esta crema está elaborada con productos naturales y hace unos meses que han comenzado a fabricarla en lotes y a comercializarla a mayor escala. Sus ingredientes: baba de caracol, rosa mosqueta, aceite esencial de jara, aceite de cardo y aloe vera.
La intención es comenzar ensayos clínicos con esta crema regeneradora, por lo que desde el laboratorio se está colaborando con los hospitales de Palencia, Valladolid y Burgos. «La idea es que la farmacia pueda ser un canal de venta a través del consejo médico, por lo que queremos mostrar a los profesionales la eficacia del producto», concreta Miguel Ángel Sanz.
específico. Esa patente fue el inicio de un ambicioso proyecto en el que estos farmacéuticos se han involucrado hasta tal punto, que han puesto en marcha un laboratorio cosmético. Así nació Farmagistral, que ya daba nombre a la marca propia de cosmética farmacéutica personalizada que en los últimos diez años ha trabajado este establecimiento.
«Utilizamos la formulación magistral para aplicarla a los problemas que nos plantean los pacientes», indica Alicia Camina, responsable de I+D del laboratorio. De ahí que realicen las oportunas pruebas para crear la fórmula más adecuada y acertada, tras demostrar su eficacia con los ensayos clínicos. Por ello, son sus productos cosméticos individualizados lo que ha aportado a la marca una gran versatilidad y originalidad en cada una de las fórmulas.
Pero no todo es función cosmética, sino que el cuidado de la piel es clave en la labor que realizan estos profesionales. «Es una cosmética médica», añade Camina. De ahí que una de las máximas sea la calidad. «La clave está en utilizar buenos productos».
En Farmagistral se elabora una gama de cremas específicas para niños, una crema polivalente para pieles maduras, cremas para el rostro o para cuidados específicos de las embarazadas. «Cuando un cliente viene con un problema intentamos ver qué es lo que mejor le puede ir», precisa Longina Vidal, adjunta de dirección del laboratorio.
Junto a la calidad, otro de los valores que estos profesionales llevan por bandera es la seguridad. «En el proceso de desarrollo del producto dedicamos mucho tiempo a valorar meticulosamente la seguridad de cada uno de los ingredientes que utilizamos, sirviéndonos de las más recientes evidencias científicas», reconoce Vidal. De ahí que su cosmética sea «fresca y limpia», a lo que se suma la limitación del uso de conservantes, perfumes y otros aditivos «que no confieren mayor eficacia al producto».
Por ello «los lotes de cremas que se elaboran son recientes, lo que permite también más cercanía con el cliente», precisa Zornitsa Fabiola, encargada de producción. 
Hasta Venta de Baños se acercan clientes llegados de toda la provincia y de otras cercanas, aunque se prevé abrir una tienda online para facilitar la compra de productos, siempre sabiendo que la cosmética personalizada sigue estando tras el mostrador.