San Blas en Carrión se tiñe de naranja

DP
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Los niños cumplen con la tradición de rodar el cítrico en el día del protector de los males de la garganta, de quien se dan a besar las reliquias que conserva el monasterio de Santa Clara

San Blas en Carrión se tiñe de naranja - Foto: Óscar Navarro

La fiesta de San Blas en Carrión de los Condes mantiene una tradición muy singular, la de rodar la naranja, acto que, cuentan, se justifica con una fantasiosa leyenda de origen incierto en torno a la visita del Cid Campeador a sus hijas, que estaban casadas con los Infantes de Carrión. En la  tarde del 3 febrero, decenas de fieles se congregan en  el real monasterio de Santa Clara para venerar las reliquias del protector para los males y enfermedades de garganta, y después los niños se reúnen, fruta en mano, en una actividad que los mayores recuerdan en las eras, donde hoy,  entre otros edificios se construyó el instituto.  Más de una treintena de niños se congregó  y durante unos minutos dieron  cumplida cuenta de la tradición, con algún que otro quebranto, para después, siempre que las condiciones del cítrico lo hicieran posible, convertirlo en merienda. 
De todas las celebraciones del monasterio, la que goza de mayor tradición entre los carrioneses y comarcanos es la de la fiesta de San Blas y el poder venerar sus  reliquias, recogidas en un viril plano que el sacerdote da a besar y en un rollo que se pasa por la garganta para protegerla. Además, se entrega una cinta bendecida.
Este día, las clarisas elaboran un hojaldre, llamado Cuello de San Blas, que es el único momento del  año que se puede adquirir.
Decenas de personas no quisieron dejar pasar la oportunidad de acercarse al monasterio de Santa Clara y buscar la protección de San Blas.
balance de ‘el Belén’. Madrileños, vascos, castellanoleoneses y palentinos destacan entre los visitantes de la decimoquinta edición de El Belén, sus personajes y sus símbolos que, como es tradición, cerró ayer sus puertas -abiertas el pasado 30 de noviembre-, coincidiendo con la festividad de San Blas. 
El mayor número de visitantes de la colección museográfica carrionesa se concentró en los meses de enero y diciembre, fechas en las que colecttivos belenistas, coleccionistas y aficionados al mundo relacionado con los pesebres realizan excursiones en grupo, a lo que se suman familias, lo cual arroja cifras altas de visitantes concentradas en las fiestas navideñas. Así, un total de  3.904 visitantes disfrutaron de la exposición, de ellos 312 realizaron la visita el último día del mes de noviembre, 2.784 durante el mes de  diciembre, 781en el mes de enero y 27 en los primeros tres días de febrero. 
El pasado año, 10.858  visitantes visitaron el  Museo de Santa Clara carrionés, datos que apuntan un ligero ascenso con respecto a las cifras de 2018, año en el que se contabilzaron 10.760. Siguiendo la tradición del monasterio, tras la fiesta de San Blas, el Belén Monumental será desmontando y los turistas podrán ver de nuevo la colección permanente de obras que se exponen en el museo carrionés.
Tal y como se recoge en el libro de firmas del museo, para un 60% de los turistas, el mayor atractivo del museo es la colección de belenes. Hoy esta colección está formada por 1.846, varios de ellos no expuestos por falta de espacio. Durante el tiempo en el que la muestra ha permanecido abierta, ya se ha estado trabajando en la próxima edición.