Así nos va

Alberto Moreno
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Así nos va - Foto: Sara Muniosguren

En los derbis de Burgos y Ávila ganaron los equipos que luchan por subir aTercera a los que nada se jugaban. En el de Palencia, empate y bronca

Derbi burgalés en el Polideportivo Arlanza. El Racing Lermeño nada se jugaba (y nada regaló); el Mirandés B seguir el la lucha por el ascenso a Tercera. 1-2. Camino de vestuarios, los dos equipos deseándose suerte para el futuro. 
Derbi abulense. Colegios Diocesanos se jugaba seguir luchando por el ascenso a Tercera, el Bosco Arévalo, ya descendido, nada se jugaba. 9-0. Los dos equipos camino de vestuarios abrazados deseándose suerte. Derbi palentino. El Castilla Palencia nada se jugaba, el Becerril tres puntos que le acercaban al ascenso a Tercera. 1-1. Camino de los vestuarios, bronca. 
Que nadie piense, ni mucho menos, que se trata de defender la antideportividad, ni criticar a los rojiblancos por no dejarse ganar. Sencillamente que entre poner una alfombra roja al rival  de tu tierra y jugar extramotivado en un derbi provincial hay un camino intermedio que es el que se debe tomar y  que en Palencia nunca o casi nunca se hace. Aquel famoso Palencia-Burgos (con los dos equipos descendiendo a Tercera tras empatar y el resto de implicados goleando) provocó cara a la galería exterior un ejemplo de deportividad, pero fuera de cámaras los mismos nos tachaban de estupidez. Aquellos hermanos pecaron de primos. Y seguimos igual,  no aprendemos. Y así nos va. Luego muchos se rompen las vestiduras preguntándose por qué el fútbol en Palencia no avanza. El domingo, en el derbi , sobraron por ambos muchas actitudes en el campo y fuera de él.