Fecyljar reclama una normativa más exigente para el juego

SPC
-

La entidad insta a fijar una distancia mínima de 300 metros entre todo tipo de establecimientos de juego

Recuento de la recaudación de una máquina tragaperras. - Foto: Ical

La Federación Castellano y Leonesa de Jugadores de Azar Rehabilitados (Fecyljar) solicitó hoy de nuevo al Gobierno regional “medidas reales y efectivas” que aplaquen el aumento de casos de ludopatía en la población castellana y leonesa, sobre todo en los jóvenes, que suponen el 69 por ciento de los afectados por este problema en las tres provincias que representa la agrupación (Burgos, Palencia y Valladolid).

Para controlar la situación, desde Fecyljar se pide la paralización de nuevas licencias de establecimientos de juego. “En este año está prevista la apertura de otros 20 nuevos establecimientos de Castilla y León, concretamente 16 salones de juego y 4 casas de apuestas” matiza el presidente de la Federación, Ángel Aranzana, en declaraciones recogidas por Ical.

Además, también insta a fijar una distancia mínima de 300 metros entre todo tipo de establecimientos de juego. “Queremos que se contemple esa distancia mínima de 300 metros, sea cual sea el establecimiento de juego instalado: salones de juego, casas de apuesta, etc… pues la actual normativa establece esos 300 metros pero si los establecimientos tienen la misma categoría, es decir no se pueden poner dos salones de juegos a menos de 300 metros pero sí se pueden poner un salón de juegos y una casa de apuestas al lado, sin respetar esos 300 metros”, explica.

En este sentido y en cuanto a las distancias de casas y salones de juego a las puertas de colegios e institutos de la Comunidad, también cree necesario que se pase de los 100 metros actuales a los 300 metros. “En algunos casos hay institutos y salones de juego a menos de 80 metros”, señala Aranzana.

Según el presidente de FECYLJAR, hay que sensibilizar a las instituciones, legisladores y población en general de la epidemia del juego ya que “la ludopatía es una enfermedad que conlleva consecuencias muy graves, y parece que la Administración no quiere tomar medidas efectivas”.

Otro de los problemas que preocupan a la agrupación es en la normativa implantada en los salones de juego respecto a las máquinas de tipo B (tragaperras). Según el Real Decreto 2110/1998, de 2 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de Máquinas Recreativas y de Azar, son máquinas de tipo ‘B’ aquellas que, a cambio del precio de la partida, conceden al usuario un tiempo de uso o de juego y, eventualmente de acuerdo con el programa de juego, un premio en metálico.

Así en los salones de juego cuentan como mínimo con unas 20 máquinas con estas características, además de la ruleta electrónica, una de las mayores amenazas para los jóvenes. Por ello, exigen que para usar este tipo de máquinas, ya sean en salones de juego o casas de apuestas, se tomen las mismas medidas que en bingos y casinos y se solicite el DNI.

Finalmente FECYLJAR trabajará conjuntamente con la Fundación Social del Juego Privado de Castilla y León (Bingos) en acciones de prevención y en el fomento de un Juego Responsable, pues ha constatado que la Fundación cumple con las exigencias impuestas en la normativa relativa a Salones recreativos y de juego en la Comunidad de Castilla y León. Asegura, además, que en las Salas de Bingo como establecimiento, se observan los protocolos de control y juego responsable desde su implantación por los controles de admisión y registro de prohibidos, a lo que tiene que sumarse la colaboración en Castilla y León con las Asociaciones de Prevención y de recuperación de la ludopatía.

Desde 2018 Fecyljar trabaja para agrupar, defender y asesorar a las asociaciones castellano y leonesas dedicadas al tratamiento y la prevención de la adicción a los juegos de azar. Integrada por la Asociación de Jugadores Patológicos Rehabilitados de Valladolid (Ajupareva), la Asociación de Jugadores Rehabilitados Miguel Delibes, ambas entidades de Valladolid; la Asociación de Jugadores en Recuperación El Azar de Palencia y la Asociación Burgalesa para la Rehabilitación del Juego Patológico (ABAJ), otro de los fines es ganar mayor visibilidad antes las entidades públicas para que tomen medidas ante una enfermedad que si bien no genera grandes gastos a la seguridad social, sí que conlleva un alto coste social, familiar y personal.