Campos y Valdavia pierden casi la mitad de la cosecha

Saray Hernández
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La producción de cereal desciende en 493.628 toneladas respecto a 2018, tal y como predecían las estimaciones

Campos presenta pérdidas superiores a 18 millones de euros - Foto: Á“scar Navarro

Con un altísimo porcentaje de los cereales de invierno de la provincia cosechados, los resultados de la campaña cerealista según la última estimación de la comisión estadística de la Junta, han supuesto una producción total de 767.353 toneladas, alcanzando las previsiones de junio. Pero esto supone un 39,1 por ciento menos que el período de 2018, que alcanzó 1.260.981 toneladas y se convirtió en un buen referente a nivel regional.
De esta manera, esta cosecha se ha convertido en la quinta peor de la serie desde 2002, con un 18,2 por ciento menos que la media de los últimos 18 años, según denunció el responsable de Asaja, Honorato Meneses, que también afirma que «este año la campaña cerealista ha sido muy complicada». Para el responsable de UPA, Raúl Azpeleta, este problema «es drástico para los agricultores porque tienen que empezar una campaña donde prácticamente no ha habido beneficios». 
«La cosecha no ha sido tan sumamente catastrófica como se pensaba, pero tampoco ha sido la cosecha del siglo ni mucho menos», afirma David Tejerina, presidente de COAG, que especifica que «la comarca de Campos, sin lugar a duda, es la que peor parada ha salido en cuanto a medios de producción, ya que sembraron demasiado tarde y poseen poco regadío».
Los datos por comarcas muestran que la más perjudicada ha sido Tierra de Campos, con una cosecha de 370.807 toneladas frente a las 715.602 del año anterior, lo que supone un 48,1 por ciento menos. Le sigue Saldaña-Valdavia que ha conseguido recolectar tan solo 77.177 toneladas, un 44,8 por ciento menos que en 2018.
En el tercer lugar se sitúa Guardo, con una diferencia negativa de 34,21 puntos porcentuales; en lugar de las 18.182 toneladas que se recogieron en 2018, la cosecha cerealista llega hasta las 12.028. El Cerrato, que ya anticipaba una disminución de la cosecha según las estimaciones previas a la campaña, ha obtenido una diferencia del 25,64 por ciento, registrando 217.179 toneladas de cereal frente a las 292.073 del año anterior.
Boedo-Ojeda se ha mantenido como una de las zonas más estables, con una diferencia del 8,5 por ciento menos respecto al 2018, aunque es cierto que el año pasado ya fue una zona muy castigada por los pedriscos y situó como una de las comarcas que menos aumento había experimentado. Por otra parte, Cervera mantiene una cifra similar a la cosecha de 2018 con 9.738 toneladas, 324 más que el período anterior. Mientras que Aguilar ha conseguido sobrepasar las expectativas, con 16.372 toneladas frente a las 15.721 del año pasado, un pequeño éxito que solo supone un 4 por ciento más de la cosecha.
las causas. Septiembre y octubre de 2018 fueron de los meses más secos en décadas y noviembre de ese mismo período fue sumamente lluvioso, lo que dificultó la siembra en una amplia extensión de la provincia haciendo que muchos cereales se sembrasen iniciado el invierno. «El problema no ha acabado, seguimos inmersos en un período permanente de sequía» lamenta el responsable de UPA.
 El remate, por todos conocidos, han sido los pedriscos y la plaga de topillos, que se han cebado con la comarca de Campos, produciendo unas pérdidas superiores a 18 millones de euros y dejando un reguero de tularemia en el medio rural de la provincia.
A pesar de las dificultades, la comarca de Campos sigue alzándose como la más productiva, aportando 370.807 toneladas al total, lo que supone casi el 50 por ciento de la recolección, donde destacando por encima de los demás, las cosechas de cebada y trigo, con 368.772 y 317.340 toneladas respectivamente. Otro dato a tener en cuenta es que, la extensión de parcelas sembradas ha disminuido en  toda la comarca. Frente a las 297.467 hectárea que se sembraron en la campaña de 2018 en la provincia, este año se han cultivado 273.695 hectáreas, un 7,9 por ciento menos. 
La única zona que ha conseguido rebasar las previsiones de este año ha sido el Cerrato, donde se han cosechado 217.179 toneladas frente a las 215.199 que se esperaban en el mes de junio, lo que supone un incremento mínimo del 1 por ciento. Por ello, se deduce que los resultados han sido acordes a las expectativas. La cifra más alejada ha sido la de la comarca de Boedo-Ojeda, en la que se estimaban 68.038 toneladas y se han conseguido 64.052.
La cosecha ha sido variopinta con una parte sur de producciones paupérrimas por culpa de la sequía y una parte norte «que ha soportado el golpe como buenamente ha podido», según indica el responsables de Asaja. De los 4,81 millones de toneladas producidas en Castilla y León, Palencia aporta el 16,17 por ciento y es el segundo productor de cereales tras Burgos.