Comercio y hostelería discrepan sobre si cerrar al tráfico

Saray Hernández
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La propuesta del PSOE y de los hosteleros de peatonalizar estas vías los fines de semana carece de un gran respaldo

Comercio y hostelería discrepan sobre si cerrar al tráfico - Foto: Pedro Flórez

La mayor parte de los comerciantes de las calles Don Sancho y La Cestilla muestran su descontento con la iniciativa de la portavoz del Partido Socialista en el Ayuntamiento, Miriam Andrés, que en la Junta de Gobierno de la semana pasada propuso el cierre del tráfico de esta zona durante los fines de semana de verano. Esta iniciativa, que parte de una petición de la Asociación de Hosteleros, pretende convertir al eje comprendido entre la Diputación y la iglesia Nuestra Señora de la Calle, la Compañía, en un espacio apto para las terrazas y el tapeo durante los días festivos de la temporada estival. 
Las calles Don Sancho y La Cestilla son muy transitadas a diario tanto por peatones como por vehículos. Mientras que los hosteleros pretenden conseguir su propuesta, los comerciantes esperan, en su gran mayoría, «que no se lleve a cabo». «Todas las calles que se han cerrado al tráfico han sido un fracaso para el comercio», señala Mar Gómez, dependienta de Vogue 1952, quien también asegura que, en su opinión, dificultará el acceso de muchos de clientes que optan por llegar en sus vehículos hasta los establecimientos. «La accesibilidad en coche para personas mayores es mucho más cómoda si hay una vía que lo permita», explica la empleada.
Otros comerciantes también apuntan a que el cierre al tráfico no puede favorecer a ningún comercio, solo a la hostelería. «Por mi escaparate pasan más de 200 coches al día y dos autobuses cada 10 minutos. La mayoría de la gente que se fija en mi tienda no lo hace  andando, y un par de terrazas no me van a dar mayor difusión», señala la propietaria de Ana Piel, Ana Isabel Pajares. 
Esta profesional recuerda los tiempos en los que la calle Mayor estaba abierta al tráfico como de gran auge del comercio. «Cuando se peatonalizó, muchas tiendas cerraron porque no pasaba la suficiente gente. Una calle con tráfico es un lugar por donde pasa toda la vida», indica Ana Isabel Pajares. 
Muy cerca de allí, la gerente de Dayaday, Beatriz Terán, comenta que la situación de su comercio es «inmejorable» y que no es necesaria ninguna modificación. «Tenemos la zona peatonal y el tráfico de los coches, para qué vamos a cambiar algo que ya funciona», opina la gerente.
También hay comerciantes que se muestran indiferentes con esta iniciativa porque consideran que no les afecta. Algunos opinan que al permanecer los comercios prácticamente inoperantes los fines de semana, nada cambiaría con cerrar estas calles al tráfico. «Creo que son los hosteleros los únicos que pueden beneficiarse con esto y yo no voy a ser quien se lo impida», señala la propietaria de la tienda de interiorismo Siang, María Isabel Calvo.
A pesar de que la opinión mayoritaria de los comerciantes es opuesta a restringir el tráfico, sí hay establecimientos más receptivos, como el de Julia Santos, trabajadora de Steffano Rossi. «De momento se puede probar los fines de semana para ver qué ocurre», señala la comerciante.
La hostelería, a favor. Bar Maño, La Gallofa, Lucio, El Botánico y The Gallery son los establecimientos que han firmado la solicitud de cierre al tráfico de la zona los fines de semana de verano, junto a la Asociación de Hosteleros. Sin éxito en junio y julio, pretenden que para el próximo mes de agosto, el cierre peatonal se haga efectivo para el beneficio de sus empresas.
Como hosteleros, reclaman las mismas posibilidades que tienen otros bares y exigen poder disponer de terrazas. «La gente, sobre todo los fines de semana, no puede encontrar en el centro un establecimiento donde sentarse a disfrutar y tienen que irse a los bares del Salón. Nosotros perdemos clientela», expresa la propietaria de La Gallofa, Marlen del Valle.
Borja Pastor, trabajador del bar Lucio, opina que la peatonalización completa sería la solución más efectiva. «Solo es necesario ir a otras ciudades y ver el centro lleno de bares y terrazas». «Nosotros estaríamos encantados de que saliese adelante la propuesta para traer conciertos y dar vida a la ciudad», expresa.
«Es una buena oportunidad para reactivar el comercio y la hostelería durante los meses de verano. Traeríamos música en directo e iniciativas para que nuestro centro y nuestra ciudad se revaloricen», asegura también el propietario de El Botánico, Juan Rodríguez-Borlado. 
Aunque para ellos, el cierre al tráfico sería muy positivo, también los hay que son conscientes de la oposición. «Hay que contar con más factores que con el interés propio de los bares», señala Alberto Beltrán, el propietario del Bar Maño.

El Ayuntamiento informó a última hora de la tarde de ayer que deniega la petición de los establecimientos implicados en esta iniciativa (bar Maño, La Gallofa, El Botánico, The Gallery y Lucio), quienes presentaron una solicitud de cierre al tráfico de las calles Don Sancho y La Cestilla durante los fines de semana de junio, julio y agosto, de 19 a 00 horas. En este acuerdo se comprometían a abonar el pago de la correspondiente tasa por la ocupación de la vía pública proporcional a los meses que gozarían de la autorización que solicitan y se ajustarían al PERI (plan especial de reforma interior) en relación al mobiliario y las sombrillas vinculadas a la actividad hostelera, así como a realizar algún fin de semana actos musicales diversos. 
La Concejala de tráfico, Carolina Gómez, explicó ayer a Diario Palentino que si se ha denegado esta solicitud es porque la petición de estos hosteleros afecta directamente a las principales arterias del centro de la ciudad y su corte «podría generar retenciones». «Se podría estudiar con la opción de dejar un carril abierto para emergencias, pero también, hay que buscar otra alternativa para el autobús», sostiene Carolina Gómez. 
Además, añade que otra de las razones por las que se ha dado la negativa es porque estos establecimientos no están incluidos en el convenio de Vete al Fresco. «Los hosteleros que sí se rigen dentro de este convenio pagan tasas anuales por el uso de la vía pública y estos hosteleros pretenden pagar la parte proporcional a los meses de vernao, lo que se percibiría como un agravio comparativo», apuntó la concejala.
Gómez también señaló que es necesario acatar las normas y los convenios, y que el Partido Socialista no puede pasarlos por alto «según sus intereses». «El PSOE debe tener en cuenta los informes técnicos negativos siempre, no según sus intereses», indica la edil. «Dimamizar Palencia es algo primordial, pero hay que tomar medidas respetando las normas establecidas», concluye la responsable de Tráfico del Consistorio.