Se niegan a contestar a las preguntas del fiscal

ALBERTO ABASCAL
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Juzgadas una madre e hija, acusadas de apropiación indebida del dinero del anciano que cuidaban

La Audiencia Provincial dejó hoy el juicio seguido contra una madre y su hija acusadas de apropiarse de una cuenta que pertenecía a un octogenario del que cuidaban, que falleció en octubre de 2013. 
Ambas mujeres, que solo quisieron contestar a las preguntas de su defensa, negaron las acusaciones al mantener que nunca se apropiaron de nada y que lo que recibieron fue aquello que el propio anciano quiso darles en vida.
Por lo demás, el Ministerio Fiscal mantuvo los cargos de apropiación indebida para ambas, aunque les retiró la acusación de hurto al no quedar acreditado durante el plenario la perpetración del delito, por lo que finalmente pidió para ellas tres años y medio de prisión. Asimismo, la acusaciones particulares, una de ellas ejercida por la abogada palentina Ana María Pérez Asensio, también mantienen los cargos de apropiación indebida y más de 75.000 euros de indemnización en el apartado de responsabilidad civil para los herederos, mientras que la defensa solicitó la libre absolución para ambas.
Según relata el fiscal en su escrito de conclusiones provisionales, la víctima de los hechos era un anciano que cobraba una pensión, que era viudo y que vivía solo en Venta de Baños. 
Una de las acusadas, la madre, comenzó a trabajar para el hombre en calidad de empleada del hogar. 
A partir del año 2012, se ganó su confianza hasta el punto de que el octogenario otorgó testamento a favor de la mujer como heredera universal. A partir de ahí, tanto ella como su hija, presuntamente se propusieron hacerse con el dinero de la cuenta del hombre en la que la madre era cotitular.
Debido a los presuntos deficientes cuidados que recibía, el hombre fue ingresado en el Complejo Hospitalario de Palencia. Durante la estancia hospitalaria, al verse arropado por familiares y consciente del comportamiento de las acusadas, llamó al notario y revocó el apoderamiento que había hecho y que beneficiaba a una de las acusadas. 
Solicitó a las acusadas las llaves de su domicilio, pero como último acto, presuntamente, la madre fue al banco y transfirió a la cuenta de su hija 40.000 euros.