Suma que te suma, las cuentas salen

Laura Burón
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Jubilados que volvieron desde el País Vasco o Cataluña, agricultores, profesionales liberales y funcionarios hacen que Villahán tenga la renta media por hogar más alta de la provincia

Suma que te suma, las cuentas salen - Foto: Sara Muniosguren

Calles anchas, plazas amplias, jardines con las hojas esparcidas por el suelo víctimas del otoño, casas cerradas pero bien cuidadas, mucho frío y poca gente. Esta es la estampa de  casi cualquier pueblo de la zona sur de la provincia, pero en Villahán «hay buena lumbre», dice dicharachero Jero cuando le informan que su pueblo es el  que tiene la renta por hogar más alta de la provincia.  
Según el INE, en esta localidad de poco más de 100 habitantes cada hogar tiene una renta media de 42.205 euros, la más elevada de Palencia. «Sí es posible, no me extrañaría», asegura José María, trabajador de la Bridgestone en Burgos que reside en el pueblo junto a su mujer Isabel, maestra de profesión. «Si te pones a calcular y a sumar si te salen las cuentas», afirma ella en la plaza del pueblo. «Poco me parece», salta Roberto, vecino y juez de paz, cuando le comunican el dato, lo que despierta las carcajadas de los presentes. «Aquí hay gente con posibles», continua entre bromas.
Junto a ellos, la alcaldesa, María Ángeles Cantero, que al conocer el dato se mostró sorprendida, pero que al pararse a pensar se da cuenta de que en su pueblo no solo hay agricultores y jubilados, sino también vecinos que ejercen profesiones liberales o empleados públicos que pueden subir la media. «Hay ingenieros, militares de alta graduación, médicos, abogados, dentistas, maestros... y a los agricultores, casi todos entre los 35 y los 55 años, no les va mal», reconoce. «Tenemos explotaciones medias y todo depende de cómo venga el año», reconoce uno de los agricultores, Javier, mientras su compañero Pablo asiente. «A mí no me cuadran las cuentas, me extraña», matiza.
Suma que te suma, las cuentas salenSuma que te suma, las cuentas salen - Foto: Sara MuniosgurenPero cuando todos se ponen a analizar el porqué de ese cálculo que indica el INE van saliendo a relucir posibles motivos. A los profesionales liberales y agricultores se suman los jubilados que residen gran parte del año en el pueblo. Algunos son emigrantes que se fueron al País Vasco, Burgos o Cataluña y que tras la jubilación han regresado a su pueblo natal y que, por tanto, «tendrán buenas pensiones», señala la alcaldesa.
No quiere decir que en Villahán sean millonarios, sino que tienen unas rentas que les permiten vivir holgadamente, sin apuros. Un paseo por el pueblo deja claro que los vecinos han invertido en las casas, que están arregladas, cuidadas y bien mantenidas. «Solo tenemos dos que se han hundido, por cosas de herencias, ya sabes», explica la regidora, que añade que en la última década hay diez casas nuevas y solo dos de las existentes en el pueblo están en venta. 
Teleclub, dos parques infantiles, frontón, bolera, campo de fútbol, parque biosaludable para los mayores, cinco asociaciones y un grupo de teatro, La Paca, que cada año estrena obra. En Villahán no falta de nada. Y algo imprescindible para los vecinos de esta localidad, las bodegas. «Hay unas 150 en dos barrios, incluso hay gente que no tiene casa en el pueblo pero tiene bodega», afirma la alcaldesa. En la actualidad, algunos venden su pequeña producción de uvas a una bodega cercana, «estamos dentro de la Denominación de Origen Arlanza», afirma la alcaldesa, y quizá ese sea otro ingreso que hace que el INE les coloque en el primer puesto del ranking provincial.
Esas construcciones subterráneas son, quizá, las culpables del buen ambiente que se respira en el pueblo. «Somos muy bodegueros. Las cenas, las meriendas, las reuniones son muy frecuentes, no hace falta una excusa», explica María Ángeles Cantero. Palabras corroboradas por los presentes «Nos llevamos bien, no hay discusiones y eso hace que las cosas funcionen», destaca Isabel. Y es que según la alcaldesa, en este pueblo todos los vecinos son muy participativos. «Propones hacer algo y les falta tiempo para preguntar en qué pueden echar una mano. Es una pasada, se vuelcan», añade. 
Médico o enfermera cuatro días a la semana, farmacia a domicilio, dos días a la semana llega el pescadero, otros dos el carnicero y dos panadería visitan el pueblo todos los días, uno de ellos llevando la prensa. En Villahán solo echan en falta una cosa: niños.




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