El consumo de fármacos para el colesterol sube un 16,5%

Esther Marín
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Palencia, con 33.091 pacientes diagnosticados, es la provincia que ha experimentado el mayor incremento en los últimos cinco años en lo que se refiere a prescripciones para la hipercolesterolemia

El consumo de fármacos para el colesterol sube un 16,5% - Foto: Reyes MartÁ­nez

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo. Según revelan las estadísticas, una gran proporción de estas muertes podrían evitarse reduciendo los factores de riesgo relacionados con el estilo de vida actual como fumar, el consumo nocivo de alcohol, la inactividad física y la dieta poco saludable.
A pesar de que a veces el corazón no advierte hasta que es demasiado tarde, la presión arterial alta, un alto nivel de colesterol, el sobrepeso y la obesidad son signos de alarma ante los cuales hay que estar alerta y prestar especial atención. De ahí, que estudios recientes demuestren que una reducción del 10% en el nivel de colesterol de la sangre puede reducir el riesgo de enfermedad cardíaca en un 50%. 
Las estadísticas también hablan cuando indican que más de la mitad de los adultos europeos presentan altos niveles de colesterol en la sangre. De ahí que la preocupación por mantener a raya el colesterol se haya traducido en los últimos años en un incremento significativo del consumo de fármacos orientados a disminuir sus niveles.
La prescripción de fármacos para el colesterol como estatinas, así como de otros agentes modificadores de lípidos como los fibratos, los ácidos omega 3 y la ezetimiba, ha aumentado más de un 10 por ciento en el último lustro en Castilla y León. Según los datos facilitados a Efe por la Consejería de Sanidad de Castilla y León, se ha pasado de los 3,92 millones de envases recetados en 2014 a los 4,34 dispensados en las farmacias en el año 2018.
Las cifras son aún más altas en el caso de Palencia, pues es la privincia que ha experimentado el mayor incremento en los últimos cinco años, con un 16,5% de prescripciones. Así, a la variación al alza tan pronunciada que se ha producido en Palencia, le siguen Valladolid (13,5%), Salamanca (12,6%) y Segovia (12,4%).
En este contexto, la provincia de León se sitúa a la cabeza con 910.391 envases prescritos el año pasado, cifra que dista de las 276.114 prescripciones de Palencia. Le siguen Valladolid, con un total de 794.218; Burgos, con 632.611; Salamanca, 630.021; Zamora, 381.444; Ávila, 357.434; Segovia, 224.720; y Soria, 133.737.
aumento. El aumento de las recetas ha sido progresivo, al igual que el del número de diagnosticados de hipercolesterolemia: un total de 562.264 en el conjunto de Castilla y León. Se trata de pacientes que tratan de limitar la presencia en las células de su organismo de una sustancia natural que se fabrica en el hígado (también se obtiene de ciertos alimentos) e interviene en la formación de los ácidos biliares importantes para la digestión de las grasas, así como para la síntesis de hormonas (tiroideas, sexuales) y vitaminas (D).
De ellos, 33.091 pertenecen a la Gerencia de Palencia. Además, 85.370 a la de Burgos, 82.615 a la de Salamanca, 74.164 a la de León, 62.243 a la de Valladolid Este, 58.320 a la de Valladolid Oeste, 45.996 a la de Zamora, 39.178 a la de Ávila, 34.782 a la del Bierzo, 30.724 a la de Segovia y 15.781 a la de Soria.
Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), las patologías del corazón y del riego sanguíneo (infarto, angina de pecho, ictus…) estuvieron detrás de 8.473 defunciones en la comunidad, cerca del 30 por ciento del total. En este sentido, en torno a una de cada cuatro (22,5% en mujeres y el 24,6% en hombres) se atribuyen a un colesterol elevado, que se considera como tal cuando supera los 200 miligramos por cada decilitro de sangre (mg/dl).
La Fundación Española del Corazón (FEC), promovida por la Sociedad Española de Cardiología, la Fundación de Hipercolesterolemia Familiar, la Sociedad Española de Ateroesclerosis y la WorlHeart Federation ya ha pedido al Ministerio de Sanidad que sitúe la hipercolesterolemia en su agenda política y desarrolle un plan nacional para mejorar su abordaje, ya que se calculan que más de la mitad de la población española lo tiene alto pero el 50 por ciento lo desconoce.