Monzón pierde un San Antonio de Capel por quitarlo del altar

DP
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Monzón pierde un San Antonio de Capel por quitarlo del altar

El artista se niega a que el cuadro donado se ubique en otro lugar, mientras que desde la iglesia aseguran que la ubicación debe consensuarse por la junta parroquial y los fieles

Un cuadro de San Antonio es el centro de la polémica en la localidad de Monzón de Campos en una historia que tiene dos versiones, que coinciden en pocos puntos. Todo se remonta a una obra de San Antonio que Antonio Guzmán Capel ha realizado con la intención de donarlo a la parroquia del Salvador. Ese es el único punto en el que las partes coinciden, porque el problema reside en la ubicación del cuadro. Mientras Antonio Capel asegura que se realizó en exclusiva para ocupar la parte central del altar mayor, desde la parroquia afirman que la decisión debe consensuarse en la junta parroquial y tener en cuenta la opinión de los fieles.
El origen de la donación tampoco es coincidente. Capel asegura que «durante años» ha escuchado en el pueblo peticiones para que pintara un San Antonio, mientras que desde la parroquia aseguran que la idea nace de un familiar del propio artista, gran devota de San Antonio y miembro de la cofradía, que quiere regalar un cuadro a la iglesia. 
Por un lado, Capel explica que acudió al templo para tomar las medidas para hacer un cuadro que encajara en el centro del altar mayor en compañía del párroco y varios miembros de su familia y que ahora, una vez que el cuadro está terminado y hecho a medida para un espacio concreto, desde la junta parroquial se niegan a colgarlo en el altar. El artista no está dispuesto a que su obra ocupe otra ubicación, «¿para ponerlo en cualquier pared medio escondido?», se pregunta. 
Asimismo, asegura que el párroco del Salvador le pidió una copia de un San Antonio del siglo XVII y algunos bocetos. «Esto se le pide a un pintor principiante y lo normal es hacer una obra original, no una copia. Además, se contradice, ¿para que quiere bocetos de una copia? ¿Para ver si lo dibujo bien?», afirma el artista en una nota remitida a Diario Palentino. 
Por su parte, el párroco, Eduardo Calvo, afirma que hacer una copia del siglo XVIII era una sugerencia y reconoce que después de que le informaran de que iba a ser una obra propia y original pidió algún boceto para conocer el estilo y saber si se ajustaba a la época artistica del resto del templo, pero que no llego a verlos.
en las fiestas. Una vez concluida la pintura y coincidiendo con los actos religiosos en honor al patrono, el cuadro se colgó en el altar mayor, puesto que la talla del santo que tradicionalmente está ubicada en ese lugar se cambio de sitio para presidir la novena y participar en la procesión. El cuadro estuvo a la vista de los fieles, que en palabras del sacerdote se mostraron «encantados y maravillados» por el trabajo realizado por Capel, pero mientras unos apostaban por dejarlo en el altar, otros preferían seguir reservando ese espacio a la talla que durante años ha ocupado ese zona. Y es en esa disyuntiva donde nace la polémica, puesto que hay quien entiende que si es una donación debe serlo con todas las consecuencias, y no con la exigencia de ir colocado en un lugar concreto.
Pero el relato continua. El sacerdote afirma que se acordó con el artista y su familia que una vez concluidos los actos en honor al patrono se sentarían a hablar de la ubicación del cuadro, puesto que no es una decisión que dependa únicamente del párroco, sino que se deben tener en cuenta la opinión de los fieles y de la junta parroquial,  mientras que Capel puntualiza que tras las fiestas, «alguien de la junta parroquial lo descolgó», sin más explicaciones.
de vuelta al autor. En estos momentos, el cuadro se encuentra en manos de su autor, que se niega a entregarlo si no se cuelga en el altar. Por su parte, el sacerdote asegura que en ese caso, «la donación es con condiciones y el lugar donde debe quedar expuesto no puede ser una decisión unilateral por parte del autor». 
Así que mientras Capel insiste en que no donará el cuadro mientras los miembros de la junta parroquial «se nieguen a colgarlo en el altar», otros aseguran que si se entrega con condiciones no se trata de una donación.
Lo cierto es que en Monzón todo el mundo está de acuerdo en la calidad del cuadro de Capel y tanto la parroquia como los vecinos estarían encantados de tener una obra del artista palentino en su templo, pero no a cualquier precio. «El problema no está en la calidad del cuadro, sino en la actitud de Capel», afirma Eduardo Calvo.
Por el momento, parece que las posiciones de ambas partes son inamovibles y que incluso Antonio Guzmán Capel ha dado por cerrada la cuestión.