Jóvenes talentos culinarios

DP
-

El hondureño afincado en Huesca, Ariel Munguía, gana la cuarta edición del concurso organizado por la Diputación para promocionar Alimentos de Palencia. El palentino Alejandro Acosta quedó segundo y el segoviano Borja Aldea tercero

Jóvenes talentos culinarios - Foto: Sara Muniosguren

Ariel Adonay Munguía Martínez, del Centro Público Integrado de Formación Profesional San Lorenzo de Huesca, se alzó ayer con el primer premio del IV Concurso Nacional de Jóvenes Cocineros Alimentos de Palencia, que convoca la Diputación con la colaboración del Centro Tecnológico de Cereales, Cetece. El menú que le hizo  merecedor del trofeo, la chaquetilla bordada con el título logrado y 700 euros, estuvo compuesto de atmósfera de pulpo Merimar con agua de mar Lactoduero y puerro Palfruit (primer plato); carbón de Palencia -con solomillo MG Carne de Cervera,  champiñón Palfruit, shitake Entresetas, foie Selectos de Castilla y mermelada de pimientos Salus- (segundo) y tarta de tres leches -queso Cerrato, yogur de oveja Puebla Luis, crema de queso Crego, galletas Gullón y leche Campos de Nava- (postre). 
El hondureño Ariel A. Munguía llegó a Huesca hace dos años y este curso inició el grado superior de Dirección de Cocina. Hasta ese momento su única experiencia en cocina era la de «fregar platos». «Poco a poco he cogido el ritmo, me encanta y ahora es vital en mi vida»,  afirma. Para su menú, explica que investigó sobre los platos típicos de Palencia y ve en el emplatado la diferencia con los demás finalistas: el pulpo en una pecera y la tarta de queso en un cofre «porque sé de la importancia» de este producto en la provincia. «Necesito ir a fuego, ir a concursos, sentir esta presión;  me gusta», subraya sobre esta vivencia. «Quisiera que se repita este día ahorita mismo. Volvería a empezar la jornada. Tengo la gana, la energía para seguir adelante», recalca.
En su segunda experiencia en este concurso, el palentino Alejandro Acosta de Brito, del Basque Culinary Center de San Sebastián, consiguió el segundo premio (trofeo, diploma acreditativo y 300 €euros) con una crema de alubias Leguminor, chimichurri de pimiento de Torquemada Salus, puerro Palfruit, foie fresco Selectos de Castilla y yema curada; magret de pato Selectos de Castilla con tiriyaki de licor Esteban Araujo, tierra de frutos rojos y sal de setas Entresetas, y torrija de yogur de oveja Puebla de Luis caramelizada con dulce de leche Cerrato, ganache de licor de uvas Esteban Araujo, confituras de tamarindo y membrillo y aire helado. Los concursos como este «enseñan a adaptarte a la situación, porque las cosas no siempre salen como lo tienes planteado. Aprendes a manejarte entre el estrés y la presión de no saber dónde exactamente está todo», comenta. 
El tercer premio (trofeo, diploma acreditativo y lote de Alimentos de Palencia) recayó en Borja Aldea Valverde, del IES Felipe de Segovia, que concurrió con puerro confitado de su tallo Palfruit con crema láctea Campos de Nava, cebolla frita y ensalada de hierbas; magret de  pato Selectos de Castilla con salsa de maíz en jugo de su cuello y una fresa pasa con miel, cerveza Bresañ y agua de mar Lactoduero, y panacota de violeta con leche Cerrato, bolitas líquidas de yuzu y tierra de chocolate con galletas Gullón y gel de mango.
Al concurso se presentaron 18 jóvenes. Además de los premiados,  quedaron finalistas Julen Romero, de Burgos; Alejandro Carnero, de Valladolid, y Andrés Regel, de Valencia.
 El vicepresidente primero de la Diputación y responsable del área de Promoción Económica y Empleo -en el que se enmarca el programa de Alimentos de Palencia-, Luis Calderón, señaló que el objetivo del concurso es «potenciar» la marca de calidad «allí donde se forman los mejores cocineros de nuestro país, de manera que conozcan nuestros productos y sea germen de su uso en las cocinas de los restaurantes en su futura labor profesional».
Veintisiete empresas adheridas a Alimentos de Palencia facilitaron  productos para la elaboración de los menús.
El jurado destacó el alto nivel de los finalistas, tanto que es la primera edición de las cuatro en que hacen pasar a todos para aplaudirles.