El transporte de viajeros cifra en un 95% las pérdidas

Carlos H. Sanz
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Traviapa calcula que la crisis se comerá el 40% de los ingresos de un sector que da trabajo a 2.000 personas en la provincia

El transporte de viajeros cifra en un 95% las pérdidas - Foto: Juan Mellado

Uno de los sectores a los que más duro ha golpeado la crisis sanitaria del coronavirus, y que afronta en la actualidad pérdidas económicas del 95 por ciento, ha sido el de transporte de viajeros, que en la provincia se estima que da trabajo a unas 2.000 personas, tal y como explica Miriam Gómez, la responsable de Autocares Joaquín Gómez, que preside Traviapa, la asociación de empresas de Transporte de Viajeros Asociados de Palencia 
Un duro golpe a la economía de cerca de cuarenta empresas de transporte de viajeros con sede en la provincia, a las que Gómez augura «un panorama turbio» que, según los cálculos de Traviapa, en el mejor de los casos supondrá una caída del 40% de los ingresos a la larga. 
«Nadie está seguro de cómo se va a reaccionar sanitariamente ni qué va a ocurrir y si habrá repuntes, por lo que hasta que no veamos cómo evoluciona este virus dichoso y existan una reglas establecidas, solo queda la inestabilidad», comenta Miriam Gómez a Diario Palentino.
La situación actual en el sector del transporte de viajeros es «catastrófica», en palabras de la responsable de la empresa que preside Traviapa. La pandemia ha afectado al 100% de las empresas, tanto a las grandes como a las más pequeñas, y es que en este sector existes compañías que tienen solo un microbús en pueblos pequeños que cubren a los escolares y que no están siendo ajenas a la crisis.
«Calculo que el 100% de las empresas de transporte de viajeros han hecho un Expediente de Regulación Temporal de Empleo, con lo que eso significa, seguir pagando la patronal y la seguridad social mientras los trabajadores cobran el 70% de su sueldo y siguen esperando a que se apruebe la ayuda de siete al día para estos trabajadores», comenta Miriam Gómez.
solo un 1 por ciento. Para ilustrar la situación actual en el sector en la provincia, la responsable de Joaquín Gómez detalla que el poco trabajo que hay se reduce al servicio para la factoría de Renault y el transporte intraprovincial.
«Las empresas que ahora nos movemos serán el 1% de las que existen en la provincia, y la verdad es que casi es peor trabajar así que estar parados», comenta Miriam Gómez. «Hay que tener en cuenta que las compañías que fabrican coches han retomado la actividad a un turno, y con lo que se factura por llevar a la gente por la mañana y recogerla por la tarde, no da para pagar los gastos», comenta.
«Es un servicio que tenemos que prestar, pero nos ha exigido sacar a los trabajadores del Erte y reactivar los seguros de los autocares que habíamos suspendido en tanto y cuando esto no echaran a andar de nuevo los coches», explicita.
Respecto al servicio de transporte intraprovincial, el que se realiza dentro de Palencia, Miriam Gómez detalla que el servicio se ha reducido a un 25%, «aunque da igual la cantidad porque son viajes que van vacíos, en los que no se factura ni recauda nada porque la gente no los utiliza». 
«Los autocares suelen ir de vacío o con un pasajero; un euro [por venta de billetes], así que imagínate hasta dónde puedes llegar con un autocar así en un servicio que ya de por sí es deficitario», añade.
En este sentido, Traviapa confía que no se aminoren las subvenciones que reciben por parte de la Junta de Castilla y León. «Confiamos en que sea comprensiva y no las reduzca porque estamos haciendo solo el 25% del servicio cuando, en la práctica, sería preferible económicamente no hacerlas», reconoce.
Tampoco el servicio regular entre los principales pueblos del sur de la provincia, como las conexiones entre la capital y Villamuriel, Venta de Baños o el resto del alfoz dan para alegrías. «Ninguno, hay un bajón de la demanda porque la gente coge el coche que, además, es lo que le indican en la televisión que debe hacer: evitar el transporte urbano», sostiene Miriam Gómez.
«No nos parece mal y entendemos que es un consejo por una cuestión sanitaria, pero una vez que a las personas les dices eso, quien coge el autobús habitualmente para ir a trabajar o ir al médico ya no lo hace, y el servicio queda restringido a quien no tiene más remedio, a las personas sin carné de conducir o que no tienen acceso a un coche», argumenta.
A esto hay que sumar que tanto las excursiones, como los servicios escolares como el transporte de viajeros entre provincias están suspendidos sine die. «El discrecional, vinculado al ocio y lo lúdico, está absolutamente anulado; no hay nada. Estamos parecidos a la hostelería y el turismo porque está todo está enlazado», asevera. «Y los colegios esperamos que reabran en septiembre para reanudar el servicio, salvo que obliguen a los padres a llevar a los niños...», resume la responsables de Joaquín Gómez.
Medidas de seguridad. Reactivar el poco transporte de viajeros que hay actualmente en la provincia ha exigido a las empresas tomar varias medidas de seguridad. «Dentro del autobús solo pueden ir ocupados un poco menos de la mitad de los asientos, ya que las reglas establecen que los cuatro asientos delanteros deben estar cerrados», detallan desde Traviapa. 
Al principio la capacidad máxima era del 30% y aunque la subieron al 50%, lo cierto es que si se restan esas plazas, los autocares van siempre por debajo de la mitad de su ocupación, «pero no hay problema, porque no llegamos a esas cifras en ningún momento», puntualiza Gómez.
Su firma, que presta el servicio de transporte a los trabajadores de Renault, explica que la multinacional francesa se ha tenido que adaptar también a estar reglas. «Si antes necesitábamos 6 coches, ahora piden 12», sostiene.
Entrar por la parte trasera del autobús y desinfectar los vehículos después de su uso son otras medidas de seguridad que se han convertido ya en habituales.