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El chef guardense Alvar Hinojal, Estrella Michelín

Rubén Abad
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Regenta en Valladolid el restaurante Alquimia-Laboratorio

El chef guardense Alvar Hinojal, Estrella Michelín

Alcanzar el firmamento de la alta cocina fue siempre un sueño para el chef guardense Alvar Hinojal, que vio cumplido su anhelo en la noche del pasado martes en Toledo en forma de Estrella Michelín, la primera de una gran y prometedora carrera para este cocinero que no deja de «innovar y aprender» cada día desde los fogones de Alquimia-Laboratorio, el restaurante que regenta en el número 6 de la calle Antigua de Valladolid, en pleno corazón de la ciudad del Pisuerga.

«Estoy emocionado y abrumado. Quiero poner los pies en la tierra, pero todavía estoy viviendo un sueño del que ayer [por el martes] todavía no era consciente de lo que realmente significa. Ahora es cuando veo las dimensiones que conlleva» dice sobre este reconocimiento al más alto nivel, sobre todo para casas de comidas «familiares» como lo es Alquimia.

Un local que la propia Guía Michelín define como «una interesante propuesta gourmet» que se divide en dos espacios claramente diferenciados. Por un lado está la zona de terraza y un gastrobar de carácter informal denominado Crisol, donde ofrecen un menú del día y «divertidos platos para compartir». En el espacio gastronómico como tal, con la cocina vista y unos detalles decorativos «propios de la culinaria molecular que dan sentido a ese apelativo de Laboratorio, el chef Alvar Hinojal brilla con luz propia a través de tres creativos y atrevidos menús degustación: Noradrenalina, Serotonina y Dopamina». «¡Sorprenden con cada bocado!», remata la afamada publicación.

El chef agradeció el reconocimiento a un equipo «que se deja la piel», a su familia y, como no, a sus clientes. «Sin ellos, yo no estaría aquí. Nos debemos a ellos y todo lo hacemos por y para ellos», sentenció. 
Descarta, al menos por el momento, expandir el negocio en su provincia. Un territorio del que destacó «auténticas bombas» como el Ajo de Sopas en la capital, sin olvidar restaurantes de corte más tradicional como La Traserilla, también en la ciudad. «Palencia tiene una gran gastronomía. El nivel es muy, muy bueno», subrayó. Del mismo modo, destacó la despensa de Castilla y León en general y la de Palencia en particular. «Es la mejor de España. Tenemos casi de todo, solo nos falta el mar», enfatizó.  

COCINA «DIVERTIDA»

Hinojal define la suya como una cocina «divertida», en la que juega con las texturas, la decoración más exquisita y técnicas a la vanguardia, sin olvidarse en ningún momento de la calidad. Y es que el cocinero guardense trabaja con la máxima de que a un restaurante no solo se va a comer, sino a vivir nuevas experiencias. Detrás hay un equipo muy joven que no se conforma, sino que siempre trabaja por ofrecer lo mejor, lo que se traduce en unos platos que son auténticas obras de arte, en los que cada detalle cuenta.

La Estrella Michelín supone un espaldarazo para un negocio que se mantiene a base de esfuerzo y de un trabajo digno de elogio. Dará más visibilidad al local, más publicidad y más reconocimiento, lo que a la larga se traducirá, a buen seguro, en una mayor cartera de clientes. Como muestra, al poco de desvelarse el galardón, su central de reservas contabilizó 67 en apenas un par de horas. Toda una hazaña.

Alquimia-Laboratorio cerró ayer sus puertas para celebrarlo, pero volverá a levantar hoy la persiana con la satisfacción del trabajo bien hecho. «Tengo ganas de volver y darme un gran abrazo con todo mi equipo, porque esta Estrella también es suya», concluyó Hinojal.